
Scioli quita de su diccionario electoral la palabra "plebiscito"
Se lo pidió a sus allegados; busca no poner en juego su gobernabilidad
1 minuto de lectura'
Después del rechazo de los gobernadores y los reparos de varios intendentes para ser candidatos, Daniel Scioli repensó su estrategia electoral: se postulará y hablará de las necesidades de apoyo popular y legislativo que tiene su gestión, pero eliminará de su diccionario proselitista una palabra que podía poner en riesgo la gobernabilidad desde el lunes 29 de junio, el día posterior a la elección: "Plebiscito".
Se lo hicieron ver en su entorno: hablar de un referéndum podría resultar peligroso si los números no lo acompañan. "Si ponés tu gestión en juego y perdés, ¿qué hacés? ¿Te vas?", le dijo uno de sus más cercanos colaboradores. Scioli, que no contempla la posibilidad de perder, bajó igual la orden de que nadie debe hablar de plebiscito, referéndum o cualquier cosa similar cuando se refiera a la candidatura del gobernador.
"Si acá hay algo que plebiscitar, en cualquier caso eso es el modelo nacional. Acá no está en juego el gobierno de la provincia", aclararon ayer a LA NACION muy cerca de Scioli. Es una diferencia sutil respecto del discurso de la semana pasada, cuando el mandatario provincial y algunos intendentes dieron a entender que el 28 de junio el electorado debía decidir no sólo sobre la continuidad del poder de Néstor Kirchner, sino también sobre los liderazgos de la provincia y los municipios. Lentamente, encuestas y rechazos políticos obligaron al kirchnerismo a repensar el mensaje.
Las encuestas
Los encuestadores aseguran que la idea de las candidaturas pour la galerie aún no fue del todo mensurada. Están en el trabajo de calle, dicen. Prometen novedades para el viernes o sábado, pero advierten que las últimas semanas había caído sensiblemente la popularidad de Néstor Kirchner. También dicen que Julio Cobos, Mauricio Macri y Scioli son los dirigentes con mejor impacto. Esto lo saben Kirchner y Scioli. También los gobernadores y los intendentes que rechazaron postularse.
"Hoy, la mejor fórmula oficialista en la provincia es Scioli-Sergio Massa y no Kirchner-Scioli", garantizó a LA NACION uno de los encuestadores cuyos trabajos son respetados tanto por Scioli como por Kirchner, aunque no trabaje para este último.
Esto dio aire para que más de uno en la gobernación comenzara a evaluar la posibilidad de que la cabeza de la lista el 28 de junio fuera Scioli. "Es difícil que se dé, pero no descartamos nada", confió anoche un hombre cercano al mandatario provincial. Si se diera ese caso, el resultado impactaría directamente en la carrera del gobernador, tanto en la victoria como en la derrota.
En ese escenario, Scioli se apresuró por rechazar la idea de un referéndum sobre su gestión. Se comprometerá con la campaña, pero dejará en claro que, si acaso en junio se pone en juego algo más que una banca parlamentaria, pues eso será el modelo kirchnerista y no el gobierno bonaerense. Si pierde el oficialismo, perderá Kirchner.
Por las dudas, como para que nadie leyera que estaba quitando empeño a la campaña, al mismo tiempo Scioli dejó trascender que su jefe de gabinete, Alberto Pérez, podría ser candidato en La Plata, donde la relación con el intendente Pablo Bruera dista bastante de ser óptima. Pérez es uno de los dirigentes de más confianza de Scioli y Bruera fue uno de los primeros que rechazó la idea de las candidaturas made in Kirchner . Este es el panorama actual del oficialismo en medio de la dinámica de la política kirchnerista.




