
Senado: Alicia Saadi ocuparía una banca por Catamarca
Cambio: si su hermano Ramón se consagra, pasado mañana, candidato a gobernador desistirá del escaño en la Cámara alta.
1 minuto de lectura'
Si el dirigente justicialista Ramón Saadi ganara pasado mañana las elecciones internas de su partido y quedase consagrado como candidato a gobernador podría destrabarse el conflicto de las bancas catamarqueñas que desde hace tres años jaquea al Senado de la Nación.
Según fuentes de la Cámara alta, la hermana del ex gobernador, Alicia Saadi, tiene fuertes posibilidades de ocupar el lugar al que nunca pudo acceder su pariente, pese a los reiterados intentos en su favor de parte del bloque de senadores oficialistas.
La bancada de la mayoría necesita contar con el escaño número 38 para mantener su hegemonía parlamentaria. A cambio de que el gobierno nacional le garantizara un apoyo económico y político para las elecciones a gobernador que tendrán lugar en marzo próximo, Saadi habría aceptado desistir de su candidatura, una vez superada la puja interna.
Según pudo saber La Nación , esa oferta está siendo pilotada desde el Ministerio del Interior.
Paradójicamente, dentro de dos meses medirían fuerzas para administrar Catamarca los frustrados candidatos a senadores por esa provincia y protagonistas de uno de los conflictos más tortuosos en la historia del Senado: Saadi y Oscar Castillo (Frente Cívico y Social).
Las nuevas perspectivas electorales permitirían hallar una solución para ocupar las bancas vacantes desde 1996, debido a las resistencias que genera la figura de Saadi. Los senadores oficialistas no pondrían trabas para que Alicia Saadi volviera al bloque que dejó en medio de una controversia, en 1995. El futuro de Castillo es más incierto, aunque si se despeja la situación del PJ, a él también se le facilitaría el camino.
Hasta el momento, a Saadi le fue imposible hacerse de un lugar en el Senado. La virulencia que su nombre arranca en la opinión pública le impidió pasar el filtro del bloque oficialista. Algunos legisladores analizaron que incorporarlo hubiese sido un alto costo político. El catamarqueño tiene algunas causas judiciales pendientes y su administración fue sospechada de encubrimiento en el crimen de María Soledad Morales.
Historia de desencuentros
La nominación del ex gobernador como senador por la minoría fue conflictiva desde su origen. La Legislatura de esa provincia rechazó dos veces su candidatura. Todo lo que rodeó este trámite estuvo signado por el escándalo.
Desde 1996, resultó infructuosa una decena de maniobras orquestadas por un sector del oficialismo para hacer ingresar en el Senado al polémico dirigente (cuando este emprendimiento parecía posible) .
Los sucesivos fracasos obligaron al bloque de la mayoría a abandonar la tarea. Los menemistas trataron de convencer a sus pares catamarqueños de cambiar de candidato. Pero antes de que apareciera este escenario electoral, el PJ distrital, liderado por el propio Saadi, se negaba a dar marcha atrás.
El último intento para consagrarlo senador fue hace dos meses. Salió mal. Fracasó desde el propio PJ, por la negativa de los mismos senadores que siete meses antes habían impedido la aprobación del dictamen que aconsejaba su incorporación, expediente que no tiene vigencia, ya que caducó con la renovación parlamentaria del mes último. La única salida es que la Asamblea Legislativa de Catamarca nomine a otro justicialista.
Elecciones
Ramón Saadi tendría amplias posibilidades de resultar elegido candidato a gobernador de su partido en los comicios internos abiertos de pasado mañana, según surge de algunos sondeos de opinión.
El ex gobernador se enfrentará con el otro precandidato del PJ, Fernando Rivera, que cosechó adhesiones en el interior de la provincia.





