
Siguen las muestras de afecto hacia Alfonsín
Cientos de personas visitaron ayer el cementerio de la Recoleta
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Julieta Bravo
LA NACION
La multitudinaria y excepcional despedida del ex presidente Raúl Alfonsín mantuvo ayer sus picos de emoción. Aun sin marchas ni procesiones, el afecto de cientos de argentinos y hasta de turistas se hizo presente ayer en el cementerio de la Recoleta.
Desde las primeras horas de la mañana, el Panteón de los Caídos en la Revolución de 1890, donde descansan los restos del líder radical, se colmó de gente. En Recoleta ya no sólo el mausoleo de Eva Perón recibe cientos de turistas por día.
Ricardo López, de 68 años, comerciante, viajó junto a su mujer y su hija pequeña desde Río Negro hasta la ciudad de Buenos Aires para despedir al "padre de la democracia". "Quisimos estar presentes porque es un hecho histórico e irrepetible. Su presidencia marcó una etapa muy importante en la historia de nuestro país. Estamos apesadumbrados por su muerte, pero al mismo tiempo reconfortados por la muestra espontánea de afecto de toda la sociedad".
Con el correr de las horas aumentó la cantidad de estudiantes, familias, adultos y extranjeros que llegaron al lugar para homenajear a Alfonsín. La mayoría de ellos llevó rosas y claveles blancos y rojos, que fueron colocados junto a la corona de yerberas, ya marchitas.
"Sentimos un vacío terrible, como si se hubiera muerto un pariente. Era un hombre sincero, honesto y de fuerte convicción", dijo Mario Schussel, de 44 años, agricultor, que vive en Entre Ríos, mientras alzaba en brazos a su hija de dos años.
Pablo Rubio, de 42 años, empresario, permaneció reflexivo frente a la tumba por más de una hora. "Fue un político honesto y decente. Me impresionan las miles de personas que fueron a despedirlo al Congreso y al cementerio. Aunque parece me increíble que los argentinos debamos honrar la honestidad, cuando en realidad es un valor esencial y básico que deberían tener todos los políticos".
Cerca del mediodía, Cecilia, de 50 años, empleada administrativa, dejó tímidamente junto a la corona dos rosas rojas y una carta escrita con letra prolija.
"Le agradezco al doctor por su enseñanza, su ejemplo, su garra, su honestidad, su don de gente. Soy una argentina más que lo llora y que nunca lo olvidará", dijo compungida.
El director del cementerio, Carlos Francavilla, explicó: "El hecho de recibir una personalidad como la de Alfonsín, que fue la cara visible de la democracia, es muy lindo y tiene un valor agregado especial. Descansa con Arturo Illia, Alem e Yrigoyen y está a pocos metros de la tumba de Eva Duarte, así que estimamos que el fin de semana seguiremos teniendo muchísimos visitantes".



