
Tensión entre Carrió y Kirchner
Alberto Fernández calificó de "canallada" las denuncias
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"Nunca tengo miedo, porque digo la verdad. Y la verdad protege", sentencia la líder de ARI, Elisa Carrió, desde su departamento de Barrio Norte.
Sus declaraciones no son casuales. Es que ayer, un día después de presentar un nuevo informe en el que denunció aportes ilegales de empresas pesqueras de la Patagonia durante la campaña electoral que llevó a Néstor Kirchner a la presidencia en mayo del año último, la ex diputada recibió duras acusaciones desde la propia Casa Rosada.
"Todo es una enorme canallada. La señora Carrió tendrá que responder por las cosas que dice", definió el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, y afirmó que el Presidente está meditando iniciar una querella contra la ex legisladora.
El 4 del actual,la ex diputada presentó el primer informe, en el que vinculó a Juan Alvarez Cornejo y Fernando Alvarez Castellano, dueños de la pesquera patagónica Continental Armadores de Pesca S.A. (Conarpesa) y acusados por la Justicia de instigar el asesinato del empresario Raúl "Cacho" Espinosa, con la financiación de la campaña presidencial de Kirchner. Carrió aclaró que desvinculaba al Presidente de la desaparición física del empresario. Ayer, los diputados Adrián Pérez (Buenos Aires) y Fabiana Ríos (Tierra del Fuego) ampliaron las denuncias.
"No me importa que me querellen. Prefiero dejar la política que dejar de decir la verdad", contestó ayer a LA NACION la ex diputada. "Estoy muy tranquila porque tenemos todas las pruebas. Me duele la verdad, pero hay que decirla", agregó.
Para algunos dirigentes que se alejaron del espacio, las denuncias de Carrió se explican en una mera necesidad de supervivencia. "El Gobierno le robó las banderas, y lo único que le queda es volver a las denuncias mediáticas, desde una posición antiperonista", dijo a LA NACION uno de los ex dirigentes de ARI que pidió no ser mencionado.
"La redistribución del ingreso, la mejora de los planes sociales, la lucha contra el clientelismo feudal en las provincias: esas son banderas de la centroizquierda, que el Gobierno no atiende", retrucó el jefe del bloque de diputados de ARI, Eduardo Macaluse (Buenos Aires).
"No hicimos de estas denuncias un show mediático, y se trata sólo de decir la verdad. No voy a contestar los agravios", retrucó Carrió, que reconoció aciertos en muchas de las acciones del Gobierno, sobre todo en materia de derechos humanos, y en la postulación de Carmen Argibay como nueva integrante de la Corte Suprema de Justicia.
"Carrió tiene razón en sus denuncias, pero pretende reeditar una oposición anticorrupción como si el menemismo estuviera en el poder", opinó el diputado Mario Cafiero (Soberanía Popular-Buenos Aires), ex integrante de ARI.
Pero la dirigente chaqueña es implacable con el Gobierno. "Estoy cansada de ser la única en decir lo que pasa, pero tenemos que hacerlo, antes de que sea tarde y nos sigan robando la Nación, el agua, las tierras", enfatizó.
Historia
Los desencuentros entre Carrió y Kirchner no son nuevos. Más allá de acompañar juntos la iniciativa por la caducidad de los mandatos, en julio de 2002, la ex diputada siempre criticó los manejos de Kirchner durante sus doce años al frente de la gobernación santacruceña y su alianza con el peronismo bonaerense, encabezado por el ex presidente Eduardo Duhalde.
"Criticamos su forma de llegar y construir poder, aliándose a lo peor de la política", sentencian cerca de la ex diputada."Es lo mejor del régimen, pero es el régimen", definió Carrió alguna vez.
Alguna vez dolida por lo que consideró la "cooptación" de dirigentes por parte del Gobierno (Rafael Romá asumió como secretario de Desarrollo porteño y Graciela Ocaña como interventora en el PAMI), Carrió negó problemas internos en su fuerza.
"Los que trataban de destruirnos ya se fueron", expresó ayer Carrió, y se mostró esperanzada en la puesta en marcha del Instituto Anna Arendt de formación de dirigentes, que comenzará a funcionar el mes próximo. Habrá un encuentro de dirigentes en Viedma, el fin de semana próximo, y continuarán las denuncias: además de los recursos energéticos, los diputados de ARI comenzarán a investigar al grupo Bapro.
En estos días, Carrió recordó que apoyó a Kirchner en el frustrado ballottage del 18 de mayo último "con reserva moral". El oficialismo le contestó ayer con inusual dureza.




