Un fundador de Ciccone complicó todavía más a Boudou

Nicolás Ciccone declaró que se reunió con el vicepresidente, que pretendía el 70% de la imprenta
Hugo Alconada Mon
Hernán Cappiello
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6 de diciembre de 2013  

El vicepresidente Amado Boudou mantuvo por lo menos dos reuniones con la familia Ciccone en las que delegó en su socio las negociaciones para quedarse con el 70% de las acciones de la imprenta. Así lo confirmó ayer uno de los fundadores de la empresa, Nicolás Ciccone, al declarar bajo juramento ante la Justicia, ocasión en la que definió la operatoria como una "extorsión".

De impecable traje, Ciccone, de 80 años, afirmó que el nexo clave con Boudou fue el socio del entonces ministro de Economía, José María Núñez Carmona. Así se acordó, dijo, durante el primer encuentro que mantuvieron en el canal Telefé. "Lo que tenga que hablar conmigo –afirmó el empresario que le ordenó Boudou– háblelo con Núñez Carmona." Y remató: "Es mi hombre de confianza".

Tras casi dos años de investigación judicial, el testimonio de Ciccone es el tercero que expone los roles de Boudou y de Núñez Carmona en la negociación por la planta que imprime billetes. El martes último declaró el yerno del empresario, Guillermo Reinwick, que intermedió entre la familia y el vicepresidente. El año pasado declaró el director de Boldt, Guillermo Gabella, quien sostuvo que Núñez Carmona le había blanqueado el traspaso accionario: "Compramos Ciccone", dijo que le comunicó.

El testimonio de Nicolás Ciccone exhibe otro valor. Es el primer miembro de su familia que admite haber negociado con Boudou, en persona, y entregado parte de la empresa a cambio de salvarla.

El testimonio del patriarca de los Ciccone comenzó en los tribunales de Comodoro Py, poco después de las 11, con algunas turbulencias. Solicitó que se retiraran los abogados de Boudou, de Núñez Carmona y de su presunto testaferro, Alejandro Vandenbroele. Según Ciccone, porque se sentía "amenazado".

El juez federal Ariel Lijo accedió al pedido, lo que provocó que las defensas anticiparan ayer que solicitarán la nulidad del testimonio, que se extendió durante casi seis horas.

El relato de Ciccone también registró otro momento de tensión cuando el fiscal Jorge Di Lello pidió frenar la audiencia, ya que consideraba que el empresario había comenzado a autoincriminarse con sus declaraciones, por lo que debía convertir la audiencia en indagatoria. Pero Lijo rechazó su planteo.

Ciccone contó que el primer encuentro con Boudou se concretó gracias a la gestión de su yerno, Guillermo Reinwick, y el entonces director de Telefé, Gabriel Bianco. Fue en ese canal, en julio de 2010, adonde fue con desconfianza ya que había lidiado antes con personajes a los que calificó de "muy aventureros".

Ya en los estudios de televisión, sin embargo, Ciccone conversó unos minutos con Boudou, que delegó las negociaciones en Núñez Carmona. Declaró que se reunieron con el socio en la sala de directorio del canal, donde Núñez Carmona los trató con soberbia. "Nos dijo que sólo accedería a una sociedad siempre y cuando nosotros cediéramos el 70 por ciento del paquete accionario", relató el imprentero, según reconstruyó LA NACION sobre la base de fuentes con acceso al acta testimonial. "Me dio la impresión de una velada extorsión", resumió el hombre que exhibe la punta de los dedos mellados como huella de su oficio. Ubicado en el rol de supuesta víctima, en vez de partícipe de eventuales delitos, Nicolás Ciccone insistió en el rol proactivo de Núñez Carmona: "Me hizo sentir que si no le daba el 70 por ciento de la empresa íbamos a ir a la ruina porque estábamos quebrados y no teníamos otra opción".

Al salir del encuentro, siempre según la versión de Ciccone, el empresario le comunicó la propuesta a su hermano Héctor, el otro fundador de la imprenta, ya fallecido, quien se molestó por cómo se desarrollaban las negociaciones. "Pero no teníamos alternativa si queríamos continuar", sostuvo.

A partir de allí, las reuniones se sucedieron en el restaurante Bice y en el hotel Hilton de Puerto Madero, con distintos asistentes, entre otros, los hermanos Héctor y Nicolás Ciccone, sus dos yernos Reinwick y Pablo Amato y Bianco, entre otros.

Núñez Carmona se mostró "imperativo", con una evidente exhibición de "gran poder", como "subestimándonos", declaró ayer Nicolás Ciccone, que añadió que su forma de actuar fastidió a su hermano Héctor, que cortó las negociaciones.

Eso provocó varias llamadas de Núñez Carmona y de Reinwick, que propusieron un segundo encuentro con Boudou. Esa nueva reunión se concretó en el bar I Fresh Market, también de Puerto Madero, al que concurrieron Nicolás y Héctor Ciccone, el entonces ministro de Economía y su socio.

Allí, según el fundador de la empresa, Boudou le dijo a Héctor Ciccone "que todo lo manifestado por Núñez Carmona era avalado por él", y le reafirmó que su socio comercial "era su hombre de confianza".

La versión de Ciccone como víctima de una supuesta extorsión, sin embargo, entró en una zona gris cuando detalló que su hermano Héctor acordó que, tras el traspaso de las acciones, las familias cobrarían US$ 50.000 por mes cada una en concepto de "know-how". Di Lello planteó entonces que Ciccone había comenzado a autoincriminarse, lo que rechazó Lijo tras un intercambio de opiniones con el fiscal sobre la "determinación del hecho".

Retomada la audiencia, Nicolás Ciccone detalló otras reuniones con Núñez Carmona. Una de ellas, en el bar Francesca del Patio Bullrich, que pertenece a Reinwick. Allí, el socio de Boudou le comunicó que la imprenta pasaría a llamarse Compañía de Valores Sudamericana (CVS) y que ingresarían en el directorio Vandenbroele y el contador marplatense Jorge Enrique Capirone, un ex socio suyo en la empresa Ecoplata.

El desembarco de The Old Fund incluyó para Ciccone algunas sorpresas. Entre otras, porque afirma que nunca vio al supuesto financista, Raúl Moneta, sospechado de actuar para ocultar al titular del Banco Macro, Jorge Brito.

Lejos de solucionarse, sin embargo, los problemas se acumularon. En particular luego de que Laura Múñoz salió a la luz y estalló el escándalo. Según Ciccone, Núñez Carmona se encontró con ellos en la casa de su yerno Reinwick, donde mantuvieron una reunión "muy violenta", y les impuso que Reinwick apareciera como aparente titular del fondo inversor. "Nunca más pisé la imprenta", relató Ciccone, molesto.

Un empresario que sobrevivió a mil batallas

Sobreviviente de mil batallas empresarias y judiciales, Nicolás Ciccone carga sobre sus espaldas con sospechas que lo vinculaban con la dictadura y con Alfredo Yabrán. Pero lleva en las puntas de sus dedos su mayor orgullo: las cicatrices generadas a lo largo de muchos años por las máquinas impresoras.

Casado y padre de tres mujeres, sus colaboradores coinciden en que la empresa que portó su apellido por décadas fue el hijo varón que este empresario de 80 años de origen italiano nunca tuvo. Junto a su hermano Héctor fundaron Ciccone Calcográfica en 1951 y le dedicaron sus vidas al proyecto. Héctor falleció de cáncer; Nicolás, hábil para tejer contactos, ayer rompió puentes con el poder político.

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