Un obispo recomendó no votar a los candidatos que apoyan el aborto

Enrique Martínez Ossola dio un mensaje pastoral
Enrique Martínez Ossola dio un mensaje pastoral Fuente: Archivo
Lo aconsejó Martínez Ossola, de Santiago del Estero; la Iglesia reclama que los partidos se definan sobre temas fundamentales
Mariano De Vedia
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23 de julio de 2019  

Luego de que la Iglesia y otras confesiones religiosas reclamaran que los candidatos en las próximas elecciones "presenten con claridad y realismo sus ideas y proyectos", un obispo recomendó a los fieles de su diócesis que no voten a quienes apoyan la " legalización del aborto y las ideologías que atentan contra la familia".

"Sabemos bien que las propuestas de la mayoría de los partidos apoyan la legalización del aborto, crimen abominable, e ideologías que atentan contra la familia. Por lo tanto, es deber de los pastores de la Iglesia de Cristo advertir a los fieles que apoyar estas propuestas es participar de ellas", dijo el obispo auxiliar de Santiago del Estero, Enrique Martínez Ossola, en un mensaje dirigido a los sacerdotes de la diócesis.

Martínez Ossola, de 67 años, es un obispo designado por Francisco en 2017, en una de las regiones eclesiásticas más castigadas por la pobreza. En su juventud, como seminarista, fue discípulo en La Rioja de Enrique Angelelli, quien en momentos de fuerte violencia política lo llevó al seminario de los jesuitas en San Miguel, donde permaneció varios años -hasta su ordenación- con el entonces padre Jorge Bergoglio.

En términos similares se había expresado la semana pasada el obispo de Formosa, José Vicente Conejero Gallego, al pedir en una festividad religiosa: "Por favor, ni se les ocurra votar a quienes son defensores del aborto, de la eutanasia o que proponen la ideología de género, como si fueran derechos humanos a alcanzar".

El reclamo de la Iglesia se da en momentos en que varios sectores políticos, principalmente de izquierda, reclaman un nuevo tratamiento legislativo del proyecto para despenalizar el aborto, si bien los principales candidatos presidenciales eluden pronunciarse sobre el tema.

También la semana pasada, el presidente del Episcopado y obispo de San Isidro, Oscar Ojea, firmó un pronunciamiento conjunto con iglesias evangélicas y comunidades judías e islámicas, en el que advirtieron sobre la necesidad de "revitalizar la democracia, no reduciéndola a un acto eleccionario".

Martínez Ossola llamó a alentar el trabajo de los grupos provida en favor de que "en las próximas elecciones se opte por valores cristianos y fundamentales", en defensa de las dos vidas.

"En los próximos meses se realizarán en la Argentina las elecciones de nuevas autoridades, que marcarán el rumbo del país. Quien negare la vida a la persona aún no nacida, cometería un delito moral y grave, pues nada justifica la muerte de un inocente", agregó citando las palabras de San Juan Pablo II.

En su mensaje pastoral recordó a los párrocos de su diócesis que "es obligación de los representantes de Cristo advertir con firmeza a los fieles sobre el gran peligro moral que significa elegir a quienes apoyen la muerte de los niños en el vientre". Y añadió: "El voto en las urnas, puede ser un signo elocuente de lo que la sociedad envía a sus autoridades".

Las instituciones religiosas señalaron que "la democracia se atrofia, pierde representatividad y se va desencarnando si deja afuera al pueblo en su lucha cotidiana por la dignidad y en la construcción de su destino".

El obispo auxiliar de Santiago del Estero destacó, en ese sentido, la labor que varios grupos en defensa de la vida y la familia. "Saben que esta lucha es desigual, pero confían en Cristo y en María", señaló.

"Que no falte en sus homilías la importancia de lo que se elegirá en estas elecciones, y permitan a estos representantes, comprometidos con esta causa, dar charlas de concientización a los grupos de la parroquia, acompañando todo esto con acción, oración, ayuno y sacramentos", pidió el obispo a los sacerdotes.

Pedido de disculpas

El obispo de Catamarca, Luis Urbanc, pidió disculpas a políticos de su provincia y a organizaciones feministas, a los que había recriminado en una homilía. "Si alguna mujer se sintió agraviada le pido humildemente perdón", dijo. Se retractó del agravio que había pronunciado, cuando dijo: "Las chicas ahora quieren ser igual que los varones. ¡Laburen! Agarren un martillo, una maza, un cortafierro y van a ser iguales que los hombres y no se les va a caer nada". A los legisladores los había llamado "calientasillas".

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