
Uruguay acusa a la Argentina por Botnia
Dice que sesgó datos; rechazo de Cancillería
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MONTEVIDEO.– Otro capítulo de tensión diplomática se abrió ayer por el caso Botnia: el gobierno de Uruguay denunció que la Argentina había recurrido a "sesgar y manipular datos", así como a "la adulteración de documentos" para argumentar ante la Corte de La Haya que la planta papelera contamina.
Con igual tono, la cancillería argentina respondió en un comunicado oficial que las acusaciones uruguayas son "inaceptables, infundadas e inoportunas". Lejos de bajar la crispación, el gobierno de Tabaré Vázquez ratificó anoche sus dichos y sostuvo que la denuncia ya figura en los expedientes que se tramitan en la Corte Internacional de Justicia.
El nuevo cortocircuito diplomático por la planta de celulosa a la vera del río Uruguay se dio después de que trascendió el reporte gubernamental ante la Comisión de Seguimiento de Botnia (CSB), que se reunió el jueves en Fray Bentos.
La directora nacional de Medio Ambiente, Alicia Torres, presentó un informe sobre lo ocurrido en las audiencias ante la Corte de La Haya del 14 de septiembre al 2 de octubre.
En el texto se indica que la Argentina cuestionó a Uruguay por presentar "datos que no eran confiables". Dice que se tomaron datos de la empresa estatal de agua y saneamiento (OSE) y que, sobre la base de eso, "la Argentina afirmó que los efluentes de Botnia habían dañado la calidad del río y violaban los límites establecidos por la CARU [Comisión Administradora del Río Uruguay] para el parámetro «oxígeno disuelto»". Pero explicó que "los datos utilizados eran de oxidabilidad, no de oxígeno disuelto y, aun cuando a ojos inexpertos puedan sonar más o menos parecido, significan casi lo contrario".
Afirma, en ese sentido, que "el oxígeno disuelto es fundamental para que haya vida en el río" y que "cuanto más haya, mejor". Y aclara: "La oxidabilidad refiere a la cantidad de materia orgánica presente en el agua; la oxidación de materia orgánica consume oxígeno, así que cuanto más baja sea, mejor". Afirma: "Los datos de OSE que mostraban una buena calidad del agua [baja oxidabilidad] fueron presentados como "prueba" de la mala calidad [escaso oxígeno disuelto]".
Torres dijo ayer a LA NACION que Uruguay no hace "una acusación nueva", sino que traslada lo que advirtieron los abogados extranjeros contratados para el juicio y que ya fue presentado a La Haya.
¿Por qué trasciende ahora, entonces? La encargada del tema ambiental de la administración Vázquez dijo que las afirmaciones y argumentaciones de Uruguay se podían leer en el documento de la Corte, que se ha hecho público, pero puede no ser comprendido por mucha gente, debido a su complejidad jurídica y a que está en inglés.
Entonces, al concurrir a informar a la reunión en Fray Bentos, se decidió volcar en un informe claro y sencillo las principales argumentaciones del juicio. Y por eso explotó la nueva polémica.
En ese informe oficial, se dice que "la Argentina no pudo presentar evidencia alguna que contradijera las pruebas presentadas por Uruguay" para afirmar que no hubo contaminación ambiental.
Subraya, además, que "las pruebas uruguayas fueron incluso confirmadas por los estudios presentados por la Argentina", y al citar a los abogados Alan Boyle (profesor de Derecho Internacional en la Universidad de Edimburgo) y Paul Reichler (del Estudio Foley Hoag, de Washington), afirma que "para intentar fundamentar sus acusaciones, el gobierno argentino recurrió a afirmaciones contradictorias con la realidad, a sesgar y manipular datos, a la adulteración de documentos e, inclusive, a infringir el reglamento de la propia Corte".
Indignación
En el gobierno argentino reinaba ayer la "indignación" por el tono de la acusación uruguaya, según fuentes oficiales. Algunos funcionarios, incluso, sugirieron que podría haber una intención electoralista de Vázquez, en referencia al ballottage que enfrentará el mes próximo su candidato a la presidencia, José Mujica. La denuncia sorprendió a la presidenta Cristina Kirchner y al canciller Jorge Taiana en una visita de Estado en Chile. Desde allí se ordenó la emisión de un comunicado de respuesta.
En ese texto, se asegura que el Estado argentino presentó "un informe científico muy sólido" y que en sus "alegatos y pruebas" ante la Corte de La Haya "demostró que la planta de Botnia ya está contaminando el ecosistema del río Uruguay".
Agregó que Botnia "se encuentra utilizando o ha utilizado en su proceso de producción y de limpieza productos prohibidos en la Unión Europea" y que "cuenta con un monitoreo insuficiente por parte de las autoridades uruguayas".
Torres replicó anoche a LA NACION que el monitoreo es permanente y los resultados han sido todos positivos. "Todo está debajo de los parámetros exigidos y la exigencia es de las más altas del mundo", añadió.
La funcionaria aseguró: "Las aguas del río Uruguay no están contaminadas y tienen igual o mejor calidad que antes de la instalación de Botnia".
En Montevideo, sorprendió también el inusual tono del comunicado argentino. Allí se cuestiona también que la denuncia se hubiera dado a conocer por la prensa "después de terminadas las audiencias" en La Haya. "Sobre todo, porque Uruguay habló en último termino tanto en la primera como en la segunda ronda de alegatos, oportunidades en las que pudo haber respondido y planteado todas las cuestiones."
Frente a frente
- Juicio en La Haya . Desde 2006, la Argentina y Uruguay se enfrentan en la Corte Internacional de Justicia por la instalación de la papelera Botnia, a la que en la Argentina acusan de contaminar el río Uruguay.
- Informe polémico . Luego de la última audiencia en Holanda, el gobierno uruguayo difundió un informe en el que acusa a la Argentina de manipular y falsificar datos públicos para sostener su argumentación ante el tribunal.
- Respuesta airada . La cancillería argentina calificó de "inaceptables" las acusaciones. "Es una cortina de humo para tapar la falta de control ambiental", dijo.





