
Verbitsky: Scilingo ya no es el mismo
Comenzó la ronda de declaraciones
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El periodista Horacio Verbitsky, que publicó el libro "El vuelo" en el que el marino retirado Adolfo Scilingo reveló ayer ante los tribunales españoles que los opositores al régimen militar eran arrojados vivos al mar. Afirmó, en Madrid, que no lo reconocía como la misma persona que entrevistó hace una década. El ex capitán de corbeta niega ahora haber participado en violaciones de los derechos humanos.
"No reconozco a este Scilingo, como un mal actor tratando de negar los hechos", dijo el periodista y agregó que el marino le ofreció su testimonio sobre la dictadura por "resentimiento" contra la Armada y "remordimiento" por lo que hizo.
Verbitsky también entregó al tribunal español una carta fechada en marzo de 2004 dirigida al actual jefe de la Armada, Jorge Godoy, por la que Scilingo reconoció que en la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA) se producían torturas, cinco años después de retractarse ante la justicia española.
Verbitsky, primer testigo en comparecer en el juicio por genocidio, terrorismo y tortura, aclaró que hace algunos meses recibió una copia de la carta dirigida por Scilingo al almirante Jorge Godoy, jefe de Armada, en la que afirmaba que "todos sabíamos lo que ocurría" en la ESMA.
Scilingo relató al periodista los denominados "vuelos de la muerte" en los que los opositores al régimen militar eran arrojados vivos al mar, en dos de los cuales había participado. Así lo reiteró en octubre de 1977 ante el juez español Baltasar Garzón, pero en 1999 se retractó y lo negó todo.
Carta a Godoy
En la carta enviada al almirante Godoy, el ex capitán de corbeta le preguntaba: "Cómo podés decir: «Ahora lo sabemos por la Justicia», si todos sabíamos lo que ocurría en la ESMA", uno de los centros clandestinos de detención durante el régimen militar.
El ex marino hacía referencia al discurso de Godoy del 3 de marzo de 2004 en el que el jefe militar afirmó: "Sabemos hoy, por la acción de la Justicia, que aquel lugar (en alusión a la ESMA) fue utilizado para la ejecución de hechos calificados como aberrantes y agraviantes de la dignidad humana, la ética y la ley, para acabar convirtiéndose en un símbolo de barbarie e irracionalidad".
Ante esto, Scilingo decía: "He leído el discurso que pronunciaste (...) lo primero que debo preguntarte es dónde estabas cuando en la ESMA se torturaba, se hacía desaparecer a miles de personas y se robaban niños".
El marino retirado, que ayer enfrentaba su séptimo día de juicio oral en Madrid, siguió negando que hubiera formado parte de los grupos de tareas o que participara en los "vuelos de la muerte" y reiteró que todo fue una "novela" a la carta para que el juez español investigara lo sucedido en la dictadura.




