
Videla, más complicado por el crimen del obispo Angelelli
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La Justicia Federal de La Rioja ordenó las detenciones del ex presidente de facto Jorge Rafael Videla y de su ministro del Interior Albano Harguindeguy por el asesinato, en agosto de 1976, del obispo Enrique Angelelli.
El juez federal Daniel Herrera Piedrabuena firmó la resolución luego de tomarles declaración indagatoria a Videla y a Harguindeguy.
Videla, de 85 años, ya cumple prisión preventiva en el penal de la guarnición de Campo de Mayo, mientras Harguindeguy, de 83, está con detención domiciliaria en su casa de Los Polvorines. Ambos están siendo enjuiciados en otras causas por delitos de lesa humanidad.
El juez Herrera Piedrabuena, que investiga la muerte de Angelelli, ya había dictado la prisión preventiva del entonces jefe del III Cuerpo de Ejército, Luciano Benjamín Menéndez, con seis condenas a prisión perpetua, que cumple en detención domiciliaria en la casa de un hijo, en San Miguel de Tucumán.
De las indagatorias a Videla y Harguindeguy participaron el secretario José Luis Combina, la fiscal federal subrogante Marta Kunath y la defensora pública subrogante Silvina Martínez.
En la causa también fue imputado el militar retirado Edilio Cristóbal Di Cesare, quien entre 1976 y 1977 ocupó paralelamente la jefatura de Logística del Batallón de Ingenieros de Construcciones 141 y comandó la policía riojana, además del vicecomodoro Luis Fernando Estrella, ex segundo jefe de la Base Aérea de Chamical.
La muerte de monseñor Angelelli -obispo de La Rioja y de fuerte compromiso social- siempre despertó sospechas: la dictadura militar habló de accidente, pero la Justicia lo investiga como un homicidio. El 4 de agosto de 1976, conducía su auto desde Chamical hacia La Rioja, luego de denunciar que dos sacerdotes, Carlos de Dios Murias y Gabriel Longueville, habían sido secuestrados, torturados y asesinados unos días antes. A la altura de Punta de los Llanos, sobre la ruta 38, el vehículo volcó y hay sospechas de que el accidente fue provocado.
Arturo Pinto, quien acompañaba a Angelelli y ahora impulsa la investigación como querellante, relató que el vehículo fue cruzado por otro automóvil hasta que lograron hacerlo volcar. El obispo sobrevivió al vuelco y su cuerpo quedó tendido en el pavimento, donde poco después murió.
El juez citó a 14 imputados, encabezados por Videla. Se sospecha que el cura llevaba consigo documentos sobre los religiosos muertos y que esos papeles aparecieron luego en poder de Harguindeguy.





