
Vinculan la causa de las armas con la mafia del oro
Relato clave de un testigo encubierto
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La declaración de un testigo de identidad reservada aporta, por primera vez, datos concretos que vinculan la trama financiera de los escándalos de los contrabandos del oro y de las armas.
En el testimonio, al que tuvo acceso exclusivo LA NACION, el testigo describe ante el fiscal federal Miguel Angel Osorio cómo el dinero de los pagos por supuestas exportaciones de oro a Estados Unidos no llegaba a manos de los exportadores. En cambio, ese dinero era desviado a cuentas en el Banco de Montevideo y un contador uruguayo lo "retiraba por caja".
El Banco de Montevideo estuvo vinculado con operaciones financieras de los envíos ilegales de armas a Croacia y a Ecuador, pero hasta ahora no se lo había relacionado con las maniobras del oro.
"En Montevideo nos contactábamos con el contador Elenberg, que era quien muchas veces venía a efectuar los retiros, ya que estaba autorizado," señaló el testigo.
Los contrabandos de armas y de oro coincidieron en el tiempo. El de las armas, por el cual está preso Carlos Menem como jefe de una asociación ilícita, se desarrolló entre 1991 y 1995, y el del oro entre 1993 y 1995. También coincidieron en ciertos circuitos financieros.
En el Banco de Montevideo, el prófugo teniente coronel (R) Diego Palleros, intermediario en las ventas ilegales de armas, tenía la cuenta 01-10064/6 a nombre suyo y de su entonces pareja, Alicia Barrenechea. En esa cuenta recibía las comisiones por las ventas de armamento.
La Argentina envió armas usadas o viejas del Ejército a Croacia y a Ecuador, pero en los decretos presidenciales figuran como exportaciones de Fabricaciones Militares a Panamá y a Venezuela. Se habrían vendido en cerca de 37 millones de dólares, pero la cifra real hay que multiplicarla por dos o por tres.
En el caso de la llamada mafia del oro se exportaron oro y otros metales a precios inflados a Estados Unidos y Canadá por un valor cercano a los 1000 millones de dólares. Al llegar a destino las mercaderías se vendían, en algunos casos, a precio de chatarra y en otros, a un precio muy inferior al declarado en la aduana argentina. El objetivo era cobrar reintegros aduaneros e impositivos y también, según la justicia norteamericana, lavar dinero.
El testigo encubierto menciona en su declaración el destino de los pagos por exportaciones en favor de Casa Piana, la principal firma exportadora de metales que participó en la maniobra del oro. Su ex director Enrique Piana se encuentra en Estados Unidos en libertad vigilada y colabora con la Justicia de ese país.
Contacto en Montevideo
En esa investigación se estableció que gran parte del dinero para comprar el oro entraba en Estados Unidos por dos cuentas offshore que directivos del Banco Baires controlaban en el MTB Bank de Nueva York.
El pago por las exportaciones regresaba a las cuentas del Baires en la Argentina a través del MTB Bank y se acreditaba a nombre de Piana.
Pero Piana no cobraba esos pagos. Lo curioso es que tanto él como los principales directivos de Casa Piana se encuentran hoy en serias dificultades económicas, según fuentes judiciales argentinas y norteamericanas. Según el testigo, parte del dinero lo cobraba Elenberg y el resto volvía a Estados Unidos.
Hasta ahora, la ruta del dinero del oro moría en el Baires. El testigo encubierto declaró que de ahí el dinero se tranfería a dos cuentas del Baires en el Banco de Montevideo.
Una parte, dijo, la retiraba el contador uruguayo Elenberg, quien tenía un poder de Luis Machado, director del Baires, para hacerlo.
Otra parte del dinero volvía al MTB Bank a través de operaciones con el Chase Manhattan Bank, que actuaba de corresponsal del Banco de Montevideo en Nueva York.
"El Chase transfería los fondos al Chemical y éste al MTB. El beneficiario era la propia Nuborn (sociedad panameña controlada por el Baires) o el Baires. No sé a quién iba este dinero," declaró el testigo.
La coima
El Banco de Montevideo pertenece al Grupo Peirano, a su vez dueño del Banco Velox. El Velox, el Baires y el Banco Galicia eran los proveedores del oro y los metales de Casa Piana y de los demás exportadores.
Consultado por LA NACION, un directivo del Banco de Montevideo dijo ignorar estas operaciones y afirmó que su entidad, "la cuarta del Uruguay", fue ajena a los casos del oro y las armas y que "Elenberg es un corredor de Bolsa y nosotros operamos con la Bolsa".
En el estudio Elenberg informaron que el contador no estará en Montevideo hasta el lunes.
Poco antes de huir en 1995 Palleros, intermediario en las operaciones de armas, declaró por escrito que tuvo que pagar una coima de 400.000 dólares a un empresario muy vinculado con el poder político.
Explicó que hubo que depositarlos en la cuenta 69.3939 de la empresa offhsore uruguaya Daforel en el MTB Bank de Nueva York.
En abril último, el ex interventor en Fabricaciones Militares Luis Sarlenga confesó que el empresario era Emir Yoma, ex cuñado de Menem. Yoma lo negó, pero está preso como integrante de la asociación ilícita de las armas.
A su vez, Elthan Trading, una empresa uruguaya atribuida a Yoma, efectuó transferencias por varios millones de dólares a Yoma SA a través del Baires.
El valor del nuevo testimonio es que detalla operaciones de venta de oro entre el Banco de Montevideo, el MTB Bank y el desaparecido Baires, los tres investigados en la venta de armas. Estos vínculos refuerzan la sospecha de que el contrabando del oro pudo esconder un lavado del dinero de las armas.






