
El sector gastronómico se extiende con la habilitación de negocios más allá de Junín y la avenida Las Heras
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En gastronomía, Recoleta es un ámbito ecléctico, donde en los últimos meses se inauguraron numerosos locales que apuntan desde la ubicación, el menú y hasta la ambientación del local a seducir a una clientela en la que predomina el turismo extranjero.
Fernando Cancel, de la firma Kantai, comenta que "Recoleta es un centro gastronómico muy importante, que durante un tiempo perdió fuerza por el surgimiento de la Recova de Posadas, y también Puerto Madero. Sin embargo, los pocos locales que existen están todos ocupados. La plaza más importante sobre la calle Junín tenía un trayecto desde Quintana hasta Guido aunque, últimamente, esa franja se extendió hasta más allá de Las Heras ".
En esta clase de inmuebles habitualmente se realiza una onerosa inversión destinada al reciclado, que incluye su decoración y equipamiento, a lo que se debe sumar el acuerdo por el alquiler.
Buscados
"En la Capital hay tres sectores que los turistas siempre quieren conocer: Puerto Madero, la Recova de Posadas y Recoleta. Todos los restaurantes que se instalan en cualquiera de estas zonas suelen funcionar muy bien. Los valores de alquiler son elevados porque hay poca oferta, por no decir casi nula", asegura Cancel.
"En el corazón de la zona, en Junín, entre Quintana y Vicente López, y de Schiaffino a Callao, los valores para locaciones rondan los 5000 dólares. De Junín a la avenida Las Heras los precios decaen", agrega.
Hace cuatro meses, en Junín al 1600, abrió Camarico Restaurant, que armoniza las degustaciones de habanos con diferentes bebidas. Este ritual se cumple cada 15 días, los miércoles. Mientras todos los jueves se catan los deliciosos vinos del restaurante.
Uno de los dueños, Roberto Montenegro, comenta: "Cuidamos mucho lo relacionado con los productos, porque la calidad de la oferta es indispensable para nuestro público".
El local dispone de una capacidad de 40 cubiertos y hay 100 etiquetas de vino. La inversión que se realizó fue de 100.000 pesos por el fondo de comercio y se pagan más de 3000 pesos mensuales por el alquiler.
El fuerte del restaurante sonlas entradas, compuestas por tablas, divididas en cinco regiones de nuestro país que se exhiben en las paredes del local. El Norte, con los Valles Calchaquíes, en la que hay queso de cabra; la de Cuyo, que tiene un poco de todo: queso de cabra, de oveja, fiambres, empanadas y cazuelas; el Litoral, la de La Pampa y la de Patagonia, con especialidades ahumadas como ciervo fileteado, salame de jabalí y quesos.
La superficie del lugar es de 70 metros cuadrados, aunque esta característica también tiene su explicación: "De esta manera puedo tener un contacto con la gente mucho más fluido. Atiendo en forma personalizada a la clientela, que es uno de mis objetivos", afirma Montenegro.
Camarico es una palabra quechua, cuya traducción es festejar con comida o con bebida.
Vodka y platos eslavos
La Recoleta también propone experimentar lo nuevo en sabores como la cocina étnica. Desde hace ocho meses en Junín al 1400 funciona un restaurante cuya especialidad son las delicias eslavas. Fundamentalmente son comidas típicas de Polonia y Rusia, que pueden degustarse de martes a domingo, sólo por la noche.
Esteban Ibarra, uno de los socios del restaurante El Kozako, afirma: "Además de extranjeros vienen argentinos porque les agrada innovar y probar la cocina étnica".
Para la instalación del local se invirtieron 15.000 dólares, aproximadamente. Dispone de 80 cubiertos y paga un alquiler por el local de unos 1500 pesos mensuales.
El lugar cuenta con muchas entradas clásicas, marinado, arenque, caviar y ahumados, que son las características de la gastronomía ruso-polaca. Entre los platos principales se recomiendan algunas especialidades de la casa, a base de pollo, carnes y pastas rellenas ruso-polacas. El vodka es una bebida tradicional, y en El Kozako disponen de 25 etiquetas especiales e importadas.






