
La ciudad patagónica cuenta con su primera hostería de cuatro estrellas
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Desde hace unos meses, San Martín de los Andes cuenta con su primera hostería cuatro estrellas, Antares Patagonia Suites & Eventos, un refugio cálido y exclusivo sobre la calle San Martín, la principal arteria de la villa neuquina, a cien metros de la costanera del lago Lacar.
La selecta hostería de 2270 metros cuadrados, que tiene sólo diez suites, combina el servicio premium con la atención personalizada. "El complejo ofrece seis habitaciones denominadas estándar y cuatro superiores (una con accesibilidad para visitantes con movilidad reducida). Todas cuentan con amplias dimensiones y están equipadas con baños completos, sofá cama, LSD en livings y dormitorios, frigobar, equipo de música y DVD, y aire acondicionado, entre otros. Las suites superiores cuentan con dimensiones que rondan los 74 m2 y adicionan a su servicios livings con toilettes, hidromasajes, ventanales con vista a los jardines y estufas con leña", comenta Florentino Brasas, gerente de Antares Patagonia.
La hostería, que antiguamente era una residencia familiar de 900 m2 (y que se construyó entre 1976 y 1979), demandó cuatro años de trabajo para su reconversión como inmueble comercial. Entre los servicios que ofrece, se destaca un sector de spa que tiene jacuzzi con vista al jardín, sauna con vestuarios y baños completos y pileta climatizada. Además cuenta con una amplia sala de juegos y entretenimientos (con metegol, mesa de pool y ping-pong, juegos de mesa, libros y películas), y dos computadoras con acceso a Internet (una portátil) y estacionamiento propio de 270 m2. "Desde Antares Patagonia competimos, en calidad de servicios, con hoteles cinco estrellas", dice Brasas. Desde su inauguración la hostería se convirtió por sus servicios en un lugar elegido por un público ABC1. "Muchos de los huéspedes que nos visitaron son extranjeros de Estados Unidos, España, Israel, Brasil, Chile y Alemania. Y casi todos suelen tener una característica en común: ser turistas amantes de la caza y de la pesca, u hombres de negocios. Aquí, en temporada baja las habitaciones parten en los 700 pesos la noche", comenta Brasas.
La casa, que fue adquirida a mediados de la década del 70 por Elías Sapag, y que en la actualidad es propiedad de Jorge Sapag (familia vinculada fuertemente con la política no sólo de Neuquén, sino también nacional), cuenta con objetos y mobiliarios de gran valor histórico y cultural. "Aquí, los visitantes podrán observar valiosos objetos. Por ejemplo, los muebles que se encuentran en la sala principal son sirios y datan del siglo XVIII. Estos están revestidos en nácar y marfil, y cuentan con incrustaciones en plata. Otros objetos que se ganan la admiración de los visitantes son la alfombra persa y un ajedrez árabe", explica Brasas.
Y agrega: "Otra de las joyas que se expone aquí es una antigua Biblia que se conserva desde 1542, cuyo autor fue el fraile dominico Santes Pagnini. También se destaca una piedra que perteneció a la casa donde nació el General José de San Martín".
El amplio y coqueto jardín, de 2700 m2, cuenta con una gran variedad de especies entre las que se destacan las rosas (rojas, blancas y rosas), araucarias, arrayanes y secuoyas, entre otras. El complejo turístico, que se encuentra operado por Pleyades S.R.L., ofrece un salón de eventos empresariales con capacidad para 40 personas.



