
Se construyen en esta ciudad alrededor de 65 millones de m2; preparativos para los Juegos Olímpicos de 2008
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PEKIN (International Herald Tribune).- Junto con las amplias vistas del Chaoyang Park -uno de los más importantes cinturones verdes de Pekín-, el innovador sistema de filtrado de aire, detalle todavía inusual en esta polvorienta y neblinosa ciudad, es una de las mayores atracciones de los departamentos Park Avenue. Favorecido con servicios como aire acondicionado central, altos cielos rasos y amplios espacios para almacenamiento, el proyecto de la empresa estadounidense Hines vendió el 90% de sus 1200 unidades, aun cuando sólo se han completado dos de sus cinco edificios. A los compradores también les agrada Park Avenue porque es nuevo. Aquí, como en muchas otras ciudades de China, "lo más nuevo es lo mejor", asegura Anna Kalifa, responsable de investigación en Pekín para la agencia inmobiliaria Jones Lang LaSalle.
En el pasado, los métodos de construcción chinos no ponían énfasis en la calidad, recordó K. W. Chau, decano de la Facultad de Arquitectura de la Universidad de Hong Kong. Había falta de conciencia con relación a la importancia de la administración de un edificio. Por ejemplo, no existían normas que facilitaran el mantenimiento de construcciones en torre con múltiples propietarios. Según Chau, "los edificios en la China continental normalmente se deterioran con rapidez. No obstante creo que la situación está mejorando".
En Pekín, el número de propiedades residenciales en edificación totaliza cerca de 65 millones de metros cuadrados, que según la opinión de Kenny Tse, analista de Morgan Stanley en Hong Kong, es suficiente para satisfacer tres años y medio de demanda.
Alguna vez, semejante crecimiento estuvo restringido a Shanghai, pero los analistas aseguran que los inversores prestan ahora más atención a la capital, en parte porque será sede de los Juegos Olímpicos de 2008, pero también porque se la visualiza como un mercado más estable que Shanghai. A diferencia de las sedes olímpicas de Sydney y Atenas, muy desarrolladas antes de los Juegos, la modernización aquí está todavía en su etapa preliminar. Según lo trascendido, se tiene proyectado invertir 180 mil millones de yuanes, algo más de 22 mil millones de dólares, para mejorar caminos, medios de transporte, calidad del aire ambiental y para agregar cuatro líneas de subterráneos y una conexión ferroviaria con el aeropuerto. Sin embargo, así como Pekín progresa, también pierde algo de su histórico aspecto. Vecindarios centenarios de casas con patios conectados por angostos hutongs o callejones ceden al paso de las máquinas niveladoras. Los nuevos proyectos de diseño contemporáneo le están otorgando un estilo cosmopolita y aportan un marcado contraste con el tradicional estilo de vida.
Entre las zonas en desarrollo se encuentra el Distrito Central de Negocios, donde la finalización del centro operativo de la CCTV (Televisión Central China) y otra torre de oficinas crearán, según Tse, "un foco de demanda" para la construcción de viviendas. Y lo mismo pasará con la edificación de una tercera área de embajadas, que incluirá las nuevas sedes de las de Francia, Alemania y Estados Unidos. También se espera un crecimiento en los alrededores de Chaoyang Park, donde se ubica el complejo Park Avenue, y en el distrito Wangjing, donde se encuentran los edificios de oficinas de multinacionales como Siemens, Motorola, Nortel y Sony Ericsson.
Pero las más exclusivas propiedades de Pekín -complejos habitacionales tipo villas- se encuentran restringidas por la zonificación, y ya se utilizó todo el terreno disponible. Inspiradas en el modelo de comunidades suburbanas de Occidente, están compuestas por grandes casas con jardines privados, y la mayoría se encuentra en las cercanías de escuelas internacionales, lo que las hace atractivas para los expatriados. Uno de los más costosos es Forest Hills, donde las villas tienen un valor aproximado de 2.500.000 dólares. Se espera que el auge inmobiliario se atenúe, en gran parte porque el gobierno prometió hacer un alto en las construcciones durante 2008, cuando se realicen los Juegos, para reducir las nubes de polvo que éstas producen y permitir que el aire de la ciudad cumpla con los estándares internacionales de calidad.
Traducción: Angela Ciocca




