
Alrededor de Tandil, a 364 kilómetros de Buenos Aires, crece el fenómeno de los nuevos emprendimientos urbanos
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TANDIL.- La ciudad de Tandil, a 364 kilómetros de la ciudad de Buenos Aires, es un nuevo polo de desarrollo para las urbanizaciones privadas. Pero a diferencia de Pilar, Escobar o Luján, en Tandil los countries y clubes de campo están escondidos entre las laderas de las sierras, inmersos en un paisaje natural único y donde las buenas vistas desde los lotes no son un privilegio para pocos, sino un beneficio compartido por muchos, o casi todos.
A diferencia de lo que puede creer la mayoría, la historia de este tipo de emprendimientos en la ciudad no es tan reciente, ya que los primeros pasos comenzaron hace más de diez años, en 1992, cuando Juan García Delillo decidió comprar un terreno de 46 hectáreas en el faldeo de Las Animas --las sierras más altas de la ciudad--, para construir un country. "En ese entonces nadie apostaba por el proyecto, y como antecedente sólo contaba con otras dos propuestas que habían quedado frustradas en el camino --recuerda Delillo--. No sólo la documentación fue un tema difícil, sino que también había que traer todos los servicios, y el que entiende del tema sabe que conseguir agua en las sierras es un gran desafío, un trabajo costoso y riesgoso al mismo tiempo, ya que el granito es durísimo y hay que dinamitar la zona para poder lograrlo."
Cuando el emprendimiento obtuvo la prefactibilidad comenzaron con las obras, y en 1993 se lanzaron los lotes a la venta. "Pero aun en 1997 y listo para escriturar la desconfianza continuaba", confiesa el desarrollador. Hoy, el country cuenta con 42 casas construidas y 11 hectáreas de espacios comunes, donde los propietarios pueden disfrutar de un pequeño lago con cascadas, el clubhouse (de 530 metros cuadrados), pileta de natación, canchas de tenis, paddle y fútbol.
Sierras del Tandil, a sólo 28 cuadras de la plaza principal de la ciudad, está dividido en 169 lotes, entre 800 y 1600 metros cuadrados, con valores de venta que promedian los 43 dólares por metro. Según el desarrollador, el perfil de la demanda está compuesto por familias con hijos chicos. "El 20 por ciento es gente de Buenos Aires, y el resto son tandilenses que al principio tenían la idea de reemplazar la quinta por la casa en el country, pero los planes cambiaron, y la mayoría de los propietarios hoy vive aquí en forma permanente."
Chacras del Golf es otra urbanización que limita con Sierras del Tandil, y Delillo anticipa que "serán 46 quintas de 2500 metros cuadrados. Los lotes tienen vistas diferentes según la altura, tanto a las Sierras de las Animas como al Golf Club Tandil, justo enfrente del emprendimiento". El precio se cotiza en 22 dólares por metro cuadrado.
Valle Escondido es otro de los emprendimientos que se desarrollan en Tandil, sobre un predio de 160 hectáreas y con un campo de golf de 18 hoyos, diseñado por el ingeniero Marcos Capdepont. "La construcción de la cancha comenzó en enero de 2000, y en abril de 2002 se inauguró oficialmente. Con respecto al barrio, el desarrollo está dividido en etapas. En total serán 400 lotes de 2000 metros cuadrados en adelante", anticipa Nicolás Parasuco, presidente de Valle Escondido Club de Golf, firma que desarrolla y comercializa el emprendimiento. El valor promedio de los terrenos es de 15 dólares por metro cuadrado, y hasta el momento hay alrededor de 30 lotes vendidos. "El terreno es muy quebrado y la distribución de las parcelas está en forma de anfiteatro, todas con vista al golf. Actualmente se construyen cuatro casas y el público es bien diverso. Uno de los propietarios es de Tandil, otro de Buenos Aires, de México y también de Ecuador", detalla Parasuco. Luego aclara que el club funciona en forma independiente al proyecto residencial, lo cual significa que una persona puede asociarse sin necesidad de ser propietario de un lote, y viceversa. "El turismo extranjero es muy frecuente, y la actividad es constante durante todo el año."
Por sus características geográficas, es uno de los desarrollos más exclusivos, a menos de 5 kilómetros del centro de la ciudad. "La gente que conoce el lugar se queda asombrada al descubrir el paisaje, y desde algunos lotes se puede observar hasta 17 de los hoyos del campo, característica que pocos emprendimientos en el mundo pueden igualar."
El clubhouse, una obra realizada por los arquitectos Falvio Stacul y Rodolfo Frolik, tendrá 2000 metros cuadrados, y entre los servicios contará con un restaurante, confitería y vestuarios equipados para recibir con comodidad a distintos grupos de jugadores de golf. También vale mencionar que el desarrollo incluye la construcción de un hotel de categoría 4 estrellas, sobre una de las laderas de las sierras, frente a la cancha de golf.
Un municipio que crece sin perder la esencia de pueblo
"El desarrollo de nuevos emprendimientos es una tendencia que cada vez tiene más adeptos, impulsada por una corriente de gente joven y con hijos en edad escolar. Muchos son de Tandil, pero también hay una gran cantidad de familias que vienen desde Buenos Aires en busca de una mejor calidad de vida y mayor seguridad", advierte el ingeniero Indalecio Oroquieta, intendente municipal de Tandil. En la actualidad, la ciudad tiene alrededor de 125.000 habitantes, pero a pesar del crecimiento acelerado, que se intensificó en estos últimos cinco años, las costumbres de los tandilenses se asemejan más a las de un pequeño pueblo que a las de una gran ciudad. "En Tandil aún se almuerza en familia, se duerme la siesta y los chicos van al colegio solos, caminando o en bicicleta."
El intendente reconoce que uno de los temas más complicados en las nuevas urbanizaciones es la instalación de los servicios. "Buscar agua en la piedra es muy complicado y costoso. Y desde la Municipalidad hace más de 10 años que estamos trabajando en un plan de agua y red de cloacas para la planta urbana, especialmente en las zonas con menos posibilidades."
El comienzo de una nueva etapa
Hasta 1996 la familia Macagno vivía en Buenos Aires, pero un día Diego Macagno (marido de Carina, y papá de Catalina y Augusto) le propuso a su mujer: "¿Qué te parece si dejamos todo y nos vamos a Tandil?" Sin dudarlo demasiado Carina aceptó, y aunque sin trabajo asegurado ni casa en la nueva ciudad decidieron armar las valijas y partir.
"La verdad que hoy estamos más felices que nunca. La calidad de vida de los chicos mejoró muchísimo, y la nuestra también --confiesa Carina--. Diego es médico cirujano y yo kinesióloga, y afortunadamente los dos estamos trabajando muy bien."
Al principio alquilaron una casa en la ciudad, pero en 2000 se mudaron al country Sierras del Tandil. "Cuando conocimos el lugar nos encantó, y en ese entonces había muy pocas casas construidas."
Catalina también coincide sobre los beneficios que tiene vivir entre las sierras. "En el verano tenés muchas más cosas para hacer, y acá no hay problema si salgo sola con mis amigas".
Más propuestas
- La Mata
Sobre la ruta 74, entre La Vasconia y El Gallo. Club de campo con lotes de 4000 m2
- Don Liborio
Sobre la ruta 226, chacras de 1 hectárea, cancha de polo y servicios
- Club de chacras Ave María
Sobre la ruta 74, con terrenos de 1 y 2 hectáreas. Hoy allí funciona una posada
- La Rosa
Barrio cerrado en Brasil y Larrea, de 4 manzanas y lotes pequeños
- Las Retamas
Urbanización privada de 20 lotes, entre 600 y 1200 m2; 30 dólares por m2
- Solares del Golf
Enfrente al Golf Club Tandil, 44 lotes de 800 m2 y servicios
- Chacras de Golf
Lindero al country Sierras del Tandil; 46 quintas de 2500 m2
- Altos del Golf
Sobre un predio de 25 hectáreas; 300 lotes de aproximadamente 800 m2




