
Platos sencillos, que incluyen pastas y parrillas, además de pescados, son parte de la oferta gastronómica en la zona de los countries, cerca de San Vicente
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Son apenas 44 los kilómetros que separan la Capital del histórico partido de San Vicente, uno de los más antiguos de la provincia de Buenos Aires, y que durante el siglo XIX se extendía por el territorio actual de Cañuelas, Lomas de Zamora, Ezeiza, Florencio Varela y Almirante Brown, entre otros.
En 1865 se redujo notablemente, en especial en la zona sudeste, adquiriendo una superficie muy similar a la actual como consecuencia de una ley que establecía la división de los partidos de campaña al interior del Salado. Hoy, luego de más de 100 años de historia, en casi 45 minutos se desanda la distancia circulando la autopista Ricchieri, y luego el camino que une Ezeiza y Cañuelas para transitar finalmente unos 25 kilómetros entre la rotonda de Canning y la entrada al pueblo, por la ruta 52 que luego se convierte en 58. También es posible llegar a San Vicente por la rutas 6 y 210.
Al acceder al pueblo, se respira aún el aire de las antiguas fincas que fueron refugio de quienes buscaban un solaz para escapar del ruido urbano. Resulta interesante además el valioso patrimonio histórico-arquitectónico de la ciudad, que cuenta con el edificio de la Municipalidad, el primero de la provincia, y la tradicional parroquia frente a la plaza, a los que se suma, desde 2002, el Museo 17 de Octubre, lugar de descanso adquirido por Juan Domingo Perón y su esposa antes de asumir la Presidencia de la Nación.
Poco, pero bueno
La oferta gastronómica es realmente escasa, con algunas parrillas, contadas opciones a la vera de la ruta 58 en Canning (a 10 km), y el restaurante de los Candeli, El Chiquito, una propuesta familiar frente a la centenaria estación de ferrocarril, donde siempre hay que esperar dadas las porciones abundantes y los precios módicos.
Con una carta sin estridencias, se puede probar diferentes pastas, carnes como el bife de chorizo y de lomo, costillas de cerdo, pollo y diferentes minutas, entre otras las tortillas y milanesas. Los fines de semana hay que esperar bastante para sentarse a la mesa porque los dos salones parecen no alcanzar para la demanda, siempre amplia. El Chiquito resulta un sitio ideal para los que desean comida casera en un ambiente familiar y a precios accesibles, que rondan los 15 pesos por persona.
En abril de este año, la localmente famosa Curva de La Estelita resurgió de las cenizas de su histórico pasado de la mano de dos habitantes de San Vicente con experiencia gastronómica que decidieron darle vida a un lugar abandonado. En esta ocasión, como restaurante con tendencias ibéricas y parrilla. Con capacidad para 80 personas, el trabajo de ambientación del salón es realmente impecable. Lo único que podría reprocharse es el espacio entre las mesas, que en algunos sectores casi no presentan separación entre ellas.
Entre las opciones de la extensa carta se destacan lomos, cerdos y aves, y la presencia del chef Marcelo Ferro, ex Plaza Mayor, aporta calidad a la cocina española y sus platos típicos como las cazuela de calamares (18 pesos), la de mariscos (30), las diferentes preparaciones con pulpo y la paella. Los pescados son también muy requeridos, en particular las opciones que incluyen salmón. La parrillada típica de la zona es infaltable. Al llegar a La Estelita se vislumbran los asadores y parrillas en el exterior, con fuerte presencia de achuras, cortes de vaca, cerdo y cordero, y variedad de brochettes. Las parrilladas resultan sabrosas y el precio es módico (25, para 2; 40, para 4 personas). Ofrece postres tradicionales como flan, budín de pan y panqueque de manzana quemado al rhum. Y más de treinta etiquetas a la hora de elegir el vino, que se convierte en variable de los 25 pesos de promedio de valor del cubierto.
Para elegir
La Estelita
Presidente Perón 2873, San Vicente
Reservas por el (02224) 15 537837
Abre de martes a domingos, mediodía y noche
El Chiquito
Amoreti 80, frente a la estación de San Vicente
02225-481125
Abre todos los días, mediodía y noche





