
Las propiedades tienen una superficie promedio de 200 metros cuadrados y la cotización parte de los 150.000 dólares
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Villa Ballester, un barrio que nació como una zona de quintas y creció con ritmo acelerado gracias a la llegada del ferrocarril en 1894, ofrece una oportunidad para aquellos que buscan tranquilidad y confort en una zona próxima a los accesos a la ciudad de Buenos Aires.
En el partido de San Martín, el sector residencial de Villa Ballester delimitado por las calles Bolivia, José Hernández, Arenales y Jujuy es la opción que muchas familias eligen para vivir.
"La proximidad con la Capital, seguridad, los buenos accesos y el buen entorno son algunos de los fuertes del lugar", afirma Estanislao Bermejo, de Patricio Torre Estudio Inmobiliario.
Por su parte, Antonio Morales, de la Inmobiliaria Alemana, asegura: "La zona residencial es donde históricamente estuvieron las mejores casas".
Según Bermejo, los que eligen vivir allí suelen ser gente de la zona de alto poder adquisitivo.
Las casas y los chalets tienen una superficie cubierta construida promedio de 200 m²; las más pequeñas parten en los 150 m².
"En general, la zona se caracteriza por ofrecer propiedades grandes para familias tipo, las cuales se desarrollan sobre lotes que cuentan con frentes que van entre los 10 y los 20 metros, y que tienen entre 25 y 50 metros de fondo", asegura Morales.
Y agrega Diego Abduch, de Abduch Propiedades: "Lo que más se ve son chalets y casas de dos plantas, y la mayoría cuenta con por lo menos 3 dormitorios, con habitación de servicio incluido. Pero también hay muchas casas de 5 o 6 ambientes, con 3 baños, parque y quincho". Los precios de las propiedades en esta zona residencial no bajan de los 150.000 a 200.000 dólares, aunque los valores varían según la ubicación y los factores relacionados con la calidad de la construcción. El m² del lote ronda los 300 dólares.
"El valor de la vivienda depende de la calidad de la construcción", sostiene Bermejo.
Congreso es la calle mejor valuada del partido, allí el lote ronda los 150.000 dólares.
En lo que tiene que ver con la línea arquitectónica no se encuentra un estilo uniforme que caracterice esta zona residencial. Si bien los adoquines junto con las hileras de árboles al pie de las veredas son una imagen típica, las construcciones presentan tendencias variadas.
Las primeras viviendas, que cuentan con casi seis décadas, tienen una marcada línea alemana, dado que los primeros habitantes de esta zona fueron germanos.
"A estas construcciones le siguieron las de estilo inglés, que se encuentran próximas a la estación y que se levantaron con la llegada del tren.
"Estos eran chalets donde se alojaban los ferroviarios -dice Bermejo-. Las construcciones más nuevas responden al estilo americano."
La tendencia de construcción varía según la época. "Hubo momentos, por ejemplo, que se diseñaba con mucho ladrillo a la vista; hoy, en cambio, dominan la línea country y el estilo americano", revela Abduch.
Entre las más nuevas también hay edificaciones con líneas minimalistas.
También edificios
Villa Ballester, además de tener su zona de casas bajas, a fines de los años 90 comenzó una nueva tendencia: la construcción de edificios.
"A partir de ese momento se multiplicaron este tipo de proyectos", asegura Morales, que comercializa el edificio Terrazas Urbanas, en plena zona céntrica, el cual contará con una amplia oferta de servicios entre los que se destaca la pileta, el solárium, el quincho con jardín, salón de usos múltiples, gimnasio y laundry.
Este desarrollo tendrá tres pisos y contará con departamentos de dos ambientes en dúplex, de cuatro ambientes en dos plantas y una variada oferta de lofts.
"Es ideal para matrimonios recién casados o para aquellas parejas en la que los hijos ya se emanciparon y buscan achicarse sin resignar el confort. Pero después de vivir durante veinte o treinta años en una casa, el departamento ahoga y es allí donde este tipo de proyectos hace la diferencia", afirma Morales.
Ballester cuenta hasta el momento con dos edificios de esta características ya construidos: Lacroze Park (en Lacroze 4880) y otro en la calle Pacífico Rodríguez al 5200.
Además, en cuestión de precio las brechas se han achicado y tener todos los servicios en el edificio deja de ser una utopía: "Hoy, las expensas no son tan caras, se achicó la brecha. En un departamento común de dos ambientes se paga entre 180 y 200 pesos de expensas mientras que en los de nivel rondan los 300 pesos", concluye Morales.




