Mezclar harina con el polvo de hornear, sal y azúcar. Incorporar las yemas, los huevos y el aceite para formar una masa húmeda y homogénea. Picar groseramente las frutas y agregar amasando lo menos posible.
Formar tres cilindros y aplastarlos un poco para darle forma achatada. Colocarlos en una placa pincelada con aceite.
Cocinar en horno a temperatura media durante 10 minutos.
Dejar entibar y cortar en rodajas de 1/2 cm de espesor. Distribuir en la placa nuevamente, llevar al horno (bajo) y secar los biscotti.
Los biscottis (preparación de origen italiana) recién horneados son una delicia, ideales para desayunos y meriendas. Pueden conservarlos en frascos, latas o bolsas con cierre hermetico para que no se humedezcan.