En un recipiente profundo colocar las supremas, rociar con vino blanco, aceite de girasol, flores de lavanda, orégano, ajos enteros machacados y algunas bayas de pimienta negra molidas. Cubrir con papel film y reservar en la heladera durante 12 horas. Retirar, tamizar los líquidos, colocar las supremas en una fuente, salpimentar y cocinar en horno a temperatura alta hasta lograr el punto de cocción deseado.
Retirar la piel y el hollejo del pomelo y las limas, y cortar en gajos. Reservar en un bol pequeño con agua y bastante hielo.
En un cuenco colocar una cucharadita de sal y azúcar, agregar perejil picado, vinagre, aceto y pimienta negra molida. Batir todos los ingredientes hasta lograr una vinagreta algo estable.
En un bol colocar las supremas cortadas en rodajas, los brotes limpios y secos, el queso en cubitos, la cebolla morada en láminas y las cebollas de verdeo picadas finamente. Condimentar con la vinagreta y espolvorear con sésamo tostado. Mezclar muy bien todos los ingredientes y servir.