Procesar la harina, el azúcar impalpable y la manteca fría en cubos hasta tener un arenado grueso. Incorporar el huevo y agua fría. Cubrir con papel film y refrigerar por 30 minutos.
Estirar con palote y forrar luego con la masa una tartera grande o varias individuales.
Pinchar con un tenedor toda la superficie y hornear a 160° C por unos 20 minutos.
En un bol, batir yemas, huevos, azúcar y fécula de maíz.
Cocinar en baño de María, agregar la ralladura y el jugo de pomelo. Batir hasta que espese, añadir la manteca restante y calentar.
Retirar del fuego y agregar de inmediato la gelatina, ya hidratada en dos cucharadas de jugo de pomelo. Integrar y colocar sobre la masa.
Refrigerar por 4 horas. Cortar las bananas en láminas y cubrir la tarta.
Por último, rociar con chocolate derretido y espolvorear con azúcar impalpable.