Vittel toné o thoné es el plato icónico de las mesas navideñas. Hay quien lo ama y quien lo odia porque seguro tiene el recuerdo de alguna noche de excesos en que no le cayó demasiado bien. Lo cierto es que clásico de clásicos este plato es un infalible. Es liviano, fresco, rico, aromático, te llena y te abre el apetito a la vez. Te lo comés la noche de la fiesta, al día siguiente y toda la semana posterior seguís en el desayuno, en sanguchitos, en la merienda. Siempre se hace mucho y nunca alcanza. La palabra viene del italiano, más específicamente del Piamonte, donde a alguien se le ocurrió meterle anchoas a la carne, algo raro, medio improbable, porque si vamos a la naturaleza, por un lado están las vacas (vittel significa ternera) y por el otro lado el atún, que es el toné (de nuevo la h ni idea de por donde apareció, seguro que a alguien le pareció más sofisticado). Y las anchoas ya que estamos para agregarle un toque más de sal. Esta receta de hoy es un vittel toné que no tiene carne de ternera, el famos peceto que siempre se usa, sino un ave, la pavita tan blanca, tan sosa, tan aclamada en otras épocas. Si no tenés pavita un pollo grande va lo más bien. Sale con ensaladita de chaucha también. Va la receta de Maru Botana.
Preparar la pavita para la cocción acomodando las alas debajo del cuerpo y atando las patas junto al rabo.
Ponerla en una asadera y llevarla a horno fuerte por 15 minutos; luego bajar a temperatura media y dejar cocinar por 2 horas, rociándo la carne de tanto en tanto con el jugo de los limones mezclados con la manteca derretida y los líquidos propios de la cocción.
Retirar, dejar descansar y luego tomar de la pavita sólo las pechugas y filetearlas.
Reservar.
Para la salsa, licuar todos los ingredientes juntos hasta conseguir una mezcla espesa; probar la sazón y reservar en frío.
Para la ensalada, blanquear en abundante agua hirviendo las chauchas; hervir los papines en agua con un puñado de sal hasta que queden tiernos; retirar; dejar enfriar y cortar a la mitad.
En un bol poner ambas legumbres junto con las alcaparras, las aceitunas enteras, salpimentar, rociar todo con aceite y mezclar bien.
Servir la ensalada junto con tajadas de pavita apenas salseadas y decoradas con alcaparras enteras.
Podés servir el vittel thoné de pavita en buffet o como entrada única.
Guardá lo que te sobra en heladera con la salsa por separado así siempre está fresca.