La Asociación de Amigos del Museo Nacional de Bellas Artes celebró su charity anual junto a 460 invitados
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Es un clásico entre los charities porteños y, en su XX edición, quedó claro que la buena convocatoria sigue intacta. El pasado lunes 26, a las 20, la Asociación Amigos del Museo Nacional de Bellas Artes, que preside el doctor Julio César Crivelli, organizó su comida anual de recaudación de fondos en el Pabellón de Exposiciones Temporarias del museo. La temática elegida fue “1924-2024. Un siglo de modernidad en la Argentina”, por lo que las imágenes facetadas de Pettoruti, las paletas coloridas y los personajes imaginarios de Xul Solar, los símbolos de Torres García o los poemas caligráficos de Oliverio Girondo sirvieron de inspiración para que los 460 invitados, entre empresarios, artistas, coleccionistas y gestores culturales, dejaran volar su imaginación a la hora de vestirse.



Tras el cóctel en el imponente hall de entrada, la comida fue muy dinámica. Con menú de Eat Catering, el primer plato resultó un guiño temático: “tapadito” de langostinos con mascarpone, leche de tigre y batata, servido debajo de una galleta con forma de antifaz que, desafiando las reglas de etiqueta, varios aprovecharon para hacerse selfies antes de comerla. Acto seguido, el DJ Chule Bernardo sacó a todos a la pista con hits de los 80 remixados: sonaron temas de Queen, Frank Sinatra, Bee Gees y los Gipsy Kings, entre otros. Ya de vuelta en las mesas, los mozos, que sumaron color con formas geométricas en sus rostros, sirvieron el bife extracotto con puré de zanahorias, remolacha, y salsa burdalesa; y un clásico francés, Opera de París, con helado de crema.





Una vez más, Gloria César se ocupó de la ambientación: “Los platos de sitio tenían imágenes sacadas de un cuadro de Torres García y los manteles se tiñeron de colores especiales por la estética de principios de los años 20. También ‘desarmé’ en retazos las obras que se colgaron en el techo, Sebastián Sabas y Luis Daneri me ayudaron a pintar cuadros de Barradas y de Torres García y los centros de mesa, algunos los hizo María Eugenia Querejeta (Meq Craft) y otros yo”, le contó a ¡HOLA! Argentina la reconocida interiorista. Y siguió: “Fernanda Díaz me prestó cuatro ojos de hierro que los puse en la entrada y mi hermano Chapete hizo el mural que daba la bienvenida al salón. Además, con la gente del museo hicimos el back de fotos deconstructivista. ¡Fue muy interesante!”.








A lo largo de la velada, se jugó una trivia guiada por Roberto Funes Ugarte y, tras la compra de números, se sortearon premios espectaculares: una obra de Antonio Seguí en miniatura, un collar de Oleana Jewlery, una jarra de Edipo Antiques, esclavas de plata y de oro de Ignacio Barcena, un anillo de Claudia Stad Colecciones de Joyas y una estadía en el hotel San Agustín de Cartagena de Indias con pasajes en business class para dos personas que se ganó Juan Astibia. Tras otra tanda de dancing, la medianoche marcó la retirada, que tuvo su yapa: un libro editado para la ocasión sobre la modernidad como souvenir.











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