Casada con el príncipe Eduardo, su discreto ascenso y su apoyo incondicional a Carlos III la convirtieron en uno de los miembros de la corona británica con mejor imagen
3 minutos de lectura'

Aliada de Kate, la princesa de Gales, confidente de su suegra, la reina Isabel II, de excelente relación con su cuñado, el rey Carlos III, la duquesa de Edimburgo –Sofía Helen Rhys-Jones– cumplió 60 años justo en el momento en que se convirtió en una de las figuras clave de la familia real británica.
Nacida en Oxford el 20 de enero de 1965 –su padre era vendedor de neumáticos y su madre, maestra–, estudió publicidad en el West End College, luego fundó su propia agencia y, durante un evento organizado por ella en 1993, conoció al príncipe Eduardo, después de un partido de tenis a beneficio. Seis años más tarde, Eduardo y Sofía se casaron en la capilla de St. George, en Windsor: era el 19 de junio de 1999. Y, tras su boda, recibieron los títulos de conde y condesa de Wessex. En 2003, la flamante condesa dio a luz a su primera hija, Luisa (antes había perdido varios embarazos). El parto tuvo complicaciones y, por esa razón, Jacobo, su segundo hijo, nació por cesárea en 2007. Embajadora de la Agencia Internacional para la Prevención de la Ceguera, Sofía está involucrada en más de ochenta organizaciones benéficas, muchas de las cuales tienen que ver con el cuidado neonatal, la dislexia y los problemas auditivos.


LA FAVORITA DE TODOS
Pese a que la prensa siempre hizo foco en su parecido físico con Lady Di, Sofía conquistó el corazón de los ingleses y su imagen subió como la espuma gracias a la combinación de carisma, simpatía y sentido del humor que la caracteriza (también supo ganarse la confianza de la reina Isabel, que le permitía llamarla “mamá”). Se trató de un ascenso imparable, pero sin estridencias, basado en que aun sin levantar pasiones como Kate Middleton o sin ser una superviviente como la reina Camilla, es una Windsor, con una performance infalible en sus apariciones públicas y sus obligaciones reales. Así, la entonces condesa de Wessex logró forjar su propia imagen –bien diferente a la del resto de las royals de la familia–, como una mujer encantadora, gentil, de perfil bajo, férreo compromiso con la Corona y sin ambiciones propias. Por eso, desde la coronación de Carlos III y Camilla, Eduardo y Sofía –que en junio de 2024 celebraron veinticinco años de casados– son el gran apoyo del soberano: caminan un paso detrás del Rey, recuperaron su posición en el Palacio de Buckingham y fueron distinguidos con el título de duques de Edimburgo. Es que Sofía comprendió desde el principio que había llegado a la Casa Windsor para quedarse y cumplir un rol fundamental, trabajando en las sombras: el de apoyar al soberano de ayer, hoy y mañana.







Otras noticias de Revista ¡HOLA!
¿Se casa otra vez? Todas las fotos del segundo compromiso de Paris Hilton en las islas Turks & Caicos: “Para siempre”
Ernestina Pais. Resurgió tras un período de oscuridad y repasa emocionada su lucha para superar el alcoholismo: “Yo quería salir”
Cruz Beckham cumplió 21. Todas las fotos de su fabulosa fiesta de cumpleaños y el detalle de una torta muy particular
1Fotos exclusivas. Encontramos a Diego Torres junto a su novia durante un día de playa en José Ignacio
2De Pamela Anderson a Dua Lipa, los mejores looks de la alfombra roja de la Berlinale
3La “princesa tech” de la moda: es hija de un magnate empresarial y lanzó una plataforma de ropa valuada en 185 millones
4Los 60 de Cindy Crawford. Supermodelo legendaria, se convirtió en ícono y su corazón tiene un único dueño desde hace treinta años






