En el proyecto de su propio hogar, Santiago Bertotti priorizó la máxima armonía con el entorno
2 minutos de lectura'
Los lugareños lo saben: cuando el sol empieza a caer tras las sierras, el horizonte cordobés se tiñe de rosa encendiendo piedras y espinillos. “Esta es mi casa”, arranca el arquitecto Santiago Bertotti sobre la construcción en Mendiolaza, a 10 minutos del Aeropuerto Internacional de Córdoba. “El proyecto nace del terreno porque está en un lugar donde siempre quise vivir, alejado de la ciudad, más del lado de la montaña”, describe.

Para habitar este contexto concibió una pieza territorial (de ahí el color, la textura y la forma) cuya distribución es el resultado de la experiencia de dos viviendas anteriores donde pudo descifrar la dinámica de las reuniones y el esparcimiento con un gran ambiente social y una galería igualmente amplia, todo mirando al paisaje.

En esta casa se plasman 20 años de trabajo; es una síntesis de mi trayectoria y de mi estilo, tanto en el diseño como en los materiales, que son pocos y muy contundentes”
— Arquitecto Santiago Bertotti

A gran escala
La vivienda se revela desde el ingreso con un núcleo que integra las funciones sociales y se articula directamente con la galería dispuesta en paralelo.

El ambiente central, concebido como un espacio continuo y flexible, se equipó priorizando una mínima cantidad de elementos siempre en proporción con la gran escala general

Sin cortinas ni elementos que interrumpan la vista, el ventanal de la cocina trae al interior toda la belleza del paisaje serrano, además de profundidad y continuidad espacial

Comprada hace años en un anticuario, la barra de cuatro metros determinó las medidas del ambiente.

Todo es paisaje

Pensé en un diseño que en diez años no me canse, me fui más a lo funcional, a una casa que sirva, y en ese sentido me ayudó mucho la experiencia de dos mudanzas anteriores”

Hice pruebas con un color arcilla, después otro más terroso, di mil vueltas hasta encontrar un tono que se mimetice con ese naranja rosado que tiñe los cerros a la tardecita”

La pileta alargada, ideal para nadar, está dispuesta en relación directa con la galería, como un plano espejado duplicando la geometría recta de la casa

Lenguajes complementarios

Separado sutilmente del cuerpo principal, el estudio del dueño tiene una estética más liviana y contemporánea, rodeado de carpinterías negras y persianas horizontales

Hacia los cuartos

El ala derecha de la construcción contiene el cuarto de huéspedes-sala de TV y la habitación principal donde el muro calado genera patios internos que brindan privacidad y estabilidad climática.

Todos los pisos, incluyendo las galerías y el solarium de la pileta, son mosaicos de 20x20cm en un gesto de repetición que armoniza y da continuidad a la cuadricula de la fachada

Es una arquitectura que se apoya en la tierra, no como gesto pintoresco, sino como respuesta técnica y regional”

Más notas de Casas de arquitectos
“Me tiré a la pileta”. Un arquitecto diseñó su propia casa para vivir todo el año en Punta del Este
Lo otorga el Museo Hermitage de San Petersburgo. Una casa que está en Puertos ganó un premio internacional de arquitectura
“Es un proceso vivo”. Así se diseñó el jardín de un arquitecto modernista en Guadalajara pensado para crecer con el tiempo
1Cómo se convirtió una terraza desolada en un lugar siempre listo para el disfrute y el encuentro
2Siete antes y después de cocinas reales para inspirarte y renovar con impacto
3La historia del arquitecto que creó su propia casa para vivir todo el año en Punta del Este
4Un tres ambientes de estilo clásico en Palermo, ambientado con lo mejor del arte y el diseño argentinos








