El cambio de hábito que nos ayuda a vernos y sentirnos mejor. ¿En qué consiste?
Para obtener un resultado diferente no es necesario castigar el cuerpo. Los profesionales de la nutrición consideran que se puede llegar a donde se quiere desde cambios que priorizan el bienestar integral de sus pacientes y son sostenibles en el tiempo. ¿Cuáles son y cómo aplicarlos?
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Se acercan los días de calor y, a medida que vamos incorporando prendas más frescas, empezamos a tener más presente cómo luce nuestro cuerpo y cómo nos vemos a través de la mirada que nos devuelve el espejo. Si bien sabemos que no hay cuerpos perfectos y que los estándares de belleza que observamos constantemente en las redes sociales son muy difíciles de alcanzar, tenemos el deseo de vernos y sentirnos cada vez mejor. ¡Y no hay que desanimarse, todo lo contrario! Es importante oír esa necesidad que tenemos de agradarnos, pero desde una postura más amable y respetuosa con nosotros mismos que a la vez involucre a la acción, la única que podrá conseguir un verdadero cambio. Existen pequeñas conductas que podemos adoptar en el día a día para que el proceso de lograr el cuerpo que queremos sea saludable y veamos resultados que nos hagan sentir cada vez más conformes con nosotros mismos.
Hábitos conscientes
Cada vez son más los profesionales de la nutrición que revelan que a la hora de pensar en qué comer no es necesario restringirse y hacer dietas súper estrictas que podrían provocar el famoso “efecto rebote”, sino que es ideal aceptar a la alimentación como momentos del día en los que podemos obtener el equilibrio, la saciedad y los nutrientes que nuestro organismo necesita.
Hay una frase que explica esto a la perfección: “Así como ninguna persona va a engordar por comer una vez por semana hamburguesa, ninguna persona va a adelgazar por comer una vez por semana frutas y verduras”. Lo fundamental es encontrar un balance donde el disfrute también sea parte y prestar atención a cómo están conformados los platos. Es ideal que estén compuestos de un 50% de vegetales, un 25% de proteínas y un 25% de hidratos de carbono. Lo que se busca con la incorporación de estos platos completos es que la persona consuma a lo largo del día los grupos de alimentos que su organismo necesita para funcionar. Además, es importante considerar el tamaño de las porciones. La consulta con un profesional de la salud puede ayudar a identificar la porción ideal para cada persona ya que muchas veces comemos sano y variado, pero más de lo que nuestro cuerpo necesita. Por ejemplo, repetimos 2 o 3 veces un mismo plato, lo cual para muchos organismos puede estar bien, pero para otros implica un exceso.
Otro punto fundamental para nuestra salud es la actividad física diaria. Mantenernos activos nos ayuda a disminuir el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares e hipertensión, colabora para mantener un peso saludable, proporciona vitalidad y energía y puede incluso mejorar la salud mental y proporcionar un mayor bienestar, ayudándonos a que nos sintamos cada vez mejor con nosotros mismos. Es fundamental que cada persona pueda elegir la actividad que mejor se adapte a sus gustos y necesidades: salir a caminar, andar en bicicleta, hacer yoga, practicar algún deporte. Lo más importante es que elijamos aquello que más disfrutemos para tener continuidad y comprender que toda dieta necesita de su mejor aliado, el movimiento, porque para bajar de peso el organismo necesita “gastar” más energía de la que incorpora, lo que los profesionales llaman “déficit calórico”.
Tomar, al menos, dos litros de agua por día también es necesario para mantenernos saludables porque ayuda a la digestión de los alimentos, al aspecto de la piel y a la activación de nuestros órganos vitales.
Un complemento que incentiva
Los cambios no suceden solos y, en este sentido, organizarse diariamente cumple un rol clave a la hora de entrar en acción. Así como tenemos asignados espacios para miles de responsabilidades cotidianas, reuniones y encuentros con amigos, podemos empezar por elegir momentos para crear otros hábitos que contribuyan con nuestro bienestar. Por ejemplo, tener siempre a mano una botellita con agua, usar menos el auto e ir caminando o en bicicleta, y también podemos considerar nuevos aliados que nos ayuden en este camino, como Metabolic Max, un suplemento dietario que contiene CLA (Ácido Linoleico Conjugado), Café verde, L-carnitina y té verde, una fórmula exclusiva que colabora con la disminución del apetito y la reducción de la grasa corporal y el peso.
El CLA, café verde y la L-carnitina, ayudan a acelerar la quema de grasas, incluso las localizadas. El té verde ayuda a aumentar la sensación de saciedad y colabora con la pérdida de peso. Incorporar dos cápsulas de Metabolic Max con el desayuno pueden contribuir a moderar las porciones y potenciar tus movimientos de todos los días.
Verse y sentirse bien depende de uno mismo. Todos los cambios de hábitos son posibles si el deseo está presente. Mantener una actitud positiva, tener siempre presente el objetivo, buscar y probar nuevas opciones para alcanzarlo, nos ayudará no solo a estar en movimiento sino también a confirmarnos que el camino hacia el bienestar sea siempre nuestra mejor elección.
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