
La forma en que aparece la molestia y los síntomas que la acompañan pueden dar pistas sobre la estructura afectada
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Un dolor de espalda después de cargar peso, una molestia en la rodilla al subir escaleras o un hormigueo que recorre una pierna pueden parecer problemas similares. Sin embargo, no siempre tienen el mismo origen.
Músculos, articulaciones, huesos, tendones, ligamentos y nervios forman parte del sistema musculoesquelético y trabajan de manera coordinada. Por eso, identificar qué estructura está involucrada no siempre resulta sencillo.
La zona donde aparece el dolor, la sensación que produce, los movimientos que lo desencadenan y los síntomas que lo acompañan pueden ofrecer algunas pistas. Aun así, estas características no permiten establecer un diagnóstico por sí solas.
¿Cómo diferenciar un dolor muscular de uno articular?
El dolor muscular suele relacionarse con actividad física intensa, sobrecargas, movimientos repetitivos, malas posturas o lesiones. Generalmente se concentra en un músculo y puede sentirse como tensión, rigidez o dolor al utilizarlo.
También puede existir sensibilidad al tocar la zona, espasmos o contracturas. En las lesiones leves, la molestia suele disminuir progresivamente mientras el músculo se recupera y puede mejorar con reposo, estiramientos o fisioterapia.

El dolor articular, en cambio, se localiza en la zona donde se unen dos huesos. Puede aparecer acompañado de inflamación, rigidez, calor, enrojecimiento o dificultad para mover la articulación.
En algunas enfermedades, el comportamiento del dolor también ofrece pistas. En la osteoartritis, por ejemplo, suele aumentar después de utilizar la articulación y la rigidez al despertar generalmente dura menos de 30 minutos.
Hay otras estructuras que también pueden producir dolor. Una molestia localizada que aparece con la actividad o al cargar peso puede estar relacionada con un tendón, mientras que un dolor profundo y persistente después de un golpe puede hacer necesario descartar una lesión ósea.
Cuando el dolor quema, da corriente o se extiende
El dolor nervioso suele distinguirse por la forma en que se siente. Puede manifestarse como ardor, quemazón, descargas eléctricas, hormigueo o sensación de agujas.
A diferencia de una molestia localizada en un músculo o una articulación, puede extenderse siguiendo el recorrido de un nervio hacia un brazo o una pierna. En algunos casos también aparece entumecimiento, alteración de la sensibilidad o pérdida de fuerza.

Una hernia de disco puede ser un ejemplo de esta combinación de síntomas, además de producir dolor en la columna, puede irritar o comprimir una raíz nerviosa y generar molestias que se extienden hacia una extremidad.
También existe el dolor procedente de los discos de la columna. Puede sentirse en la zona central de la espalda o extenderse hacia los glúteos y aumentar con determinadas posturas, al permanecer sentado o de pie durante mucho tiempo o al agacharse.
La dificultad está en que algunos problemas pueden involucrar más de una estructura al mismo tiempo. Por eso, distinguir entre dolor muscular, articular, nervioso, óseo o tendinoso a partir de una sola característica puede llevar a conclusiones equivocadas.
¿Cuándo consultar con un especialista?
No todos los dolores requieren la misma atención. Una molestia leve puede desaparecer mientras el tejido se recupera, pero es recomendable consultar cuando persiste durante varios días o semanas sin mejorar, es muy intensa o aparece de manera repentina.
También se debe buscar valoración profesional si el dolor:
- Impide caminar o mover una extremidad.
- Aparece después de un accidente.
- Se acompaña de fiebre.
- Hay inflamación importante, deformidad, pérdida de fuerza o pérdida de sensibilidad.
Hay señales que requieren atención inmediata, como dificultad para respirar, pérdida del control de esfínteres o debilidad repentina en brazos o piernas.
Reconocer las características del dolor puede ayudar a identificar cuándo es necesario actuar, pero no sustituye una evaluación médica. Cuando la molestia persiste o limita las actividades cotidianas, un especialista puede determinar qué estructura está afectada y cuál es el tratamiento adecuado.
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