Sueño placentero. Las claves para mantener tu colchón sano y dormir mejor
Alargar la vida útil del colchón depende de varios hábitos específicos: van a continuación algunos de ellos.
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Tener un buen descanso es algo importantísimo para recuperar energía, ser productivos y poder encarar nuestras actividades de todos los días. Pero para dormir bien no basta con las ganas de descansar: también hacen falta un buen colchón, una buena almohada, silencio y oscuridad, factores capaces de convertir una habitación en un verdadero templo para el sueño.
En el caso del colchón no basta con hacer una compra de calidad, también resulta clave el cuidado y mantenimiento que le demos. Pero mantener un colchón firme y limpio requiere de ciertos hábitos específicos que ayudan a prolongar su vida útil: va a continuación un listado de todo aquello que deberíamos hacer si queremos cuidarlo.
Para un descanso perfecto no solo no basta con comprar un colchón calidad, sino que también resulta clave el cuidado y mantenimiento que le demos.
Mové el colchón
Si en el mismo lugar de siempre sentimos un pozo es porque el colchón se hundió, cosa que sucede por el propio peso que el cuerpo genera sobre su superficie. Muchas veces, cuando nos acostamos, permanecemos en la misma postura durante todas las horas de descanso, cosa que provoca que el material del que está hecho el colchón ceda y acabe deformándose.
Para evitar que esto suceda hay que conseguir en principio que el colchón se encuentre en su sitio. Es decir: que esté bien ubicado dentro de la estructura del sommier o la cama, porque a veces pasa que se mueve o se corre y no nos damos cuenta.
Luego, hay que incorporar el hábito de mover el colchón. ¿Qué quiere decir “mover”? Simplemente cambiarlo de posición. Se puede girar de manera horizontal (que el lado izquierdo pase al derecho), y también de forma vertical (que la cabecera cambie hacia los pies). La clave es ir alternando ambos modos para que el peso del cuerpo no ejerza presión en la misma zona de siempre.
Lo ideal sería realizar esta rutina una o dos veces al año, aunque siempre es posible aumentar la frecuencia cuando el colchón (o la espalda) lo necesiten.
Ventilá tu cama
Tender la cama apenas nos levantamos no es la práctica más adecuada si queremos preservar nuestro colchón en perfectas condiciones. Sucede que, cuando dormimos, el cuerpo se relaja y despide fluidos que, como la saliva y la transpiración, se depositan en las sábanas e incluso las traspasan. Si hacemos la cama inmediatamente estos residuos corporales penetran las fibras de los colchones, provocando la proliferación de organismos microscópicos como los ácaros. Por eso es necesario ventilar el colchón adecuadamente.
Este simple hábito no sólo va a ayudar a incrementar el tiempo que dure nuestro colchón (que puede tener hasta 10 años de vida útil), sino que además evitará la presencia de bacterias que puedan poner en peligro nuestra salud respiratoria.
Para ventilar el colchón basta con dejar que “respire”, retirando sábanas y frazadas apenas nos levantamos, y mucho mejor si dejamos la ventana abierta. En caso de que volvamos a usar las mismas sábanas, conviene sacudirlas. Y si es posible, también aspirar el colchón para eliminar el polvo y los ácaros. Un dato más: quienes usen una funda protectora, deberían lavarla al menos una vez al mes y elegir preferiblemente las de algodón.
Usá cubre colchón o protector
Esta recomendación vale sobre todo para los que adoran desayunar en la cama: si ya les pasó de volcar café sobre el colchón, entonces saben lo difícil que puede ser lavarlo. Para eso es clave usar un sobre colchón o funda, ya que los colchones tienden a ensuciarse bastante. La humedad del ambiente, la transpiración, el maquillaje, la piel muerta, la saliva: todos son factores que pueden castigarlo, y de ahí que un protector ayuda a evitar que se manche, además de que podemos lavarlo cuantas veces queramos.
No saltes arriba del colchón
Jugar con nuestros hijos puede generar momentos hermosos, pero si esos momentos tienen que ver con saltos y lanzarse con fuerza sobre el colchón… entonces será mejor evitarlos.
Así como dormir siempre en la misma posición y no mover el colchón puede ocasionar hundimientos, andar saltando o poner demasiado peso en sus bordes podría romper el material con el que está confeccionado, con lo que puede terminar deformándose y causando contracturas.
Los fabricantes suelen afirmar que la vida útil de un colchón gira en torno a los 7-10 años, dependiendo siempre del tipo de material del que esté fabricado. Pero algo importante es que esta duración solamente puede garantizarse si el colchón recibe los cuidados apropiados. Por lo pronto, algunas de las mejores opciones del mercado están en Sommier Center que en su segmento Premium Class ofrece marcas internacionales y líneas de alta gama con los más exigentes estándares de calidad.
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