Permiten obtener mejorías visibles al reducir hasta en un 70% su poceado característico
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"Hoy los tratamientos para la celulitis permiten obtener mejorías visibles", asegura el doctor Raúl Pinto, presidente del XV Congreso de Medicina Estética, que se realizará en Buenos Aires a fines de este mes. Y agrega: "Si se emplean en las etapas iniciales de la afección es posible obtener una reducción de hasta el 70% de su poceado característico".
Para obtener esos resultados, los médicos especialistas en medicina estética recurren a diversos tratamientos, entre los que destacan por su efectividad la mesoterapia, la carboxiterapia o la hidrolipoclasia ultrasónica. Y no sólo los usan en forma complementaria, sino que tienden a recurrir a técnicas quirúrgicas, como la lipoescultura, para potenciar y hacer más duraderos sus efectos.
"La celulitis es una enfermedad crónica; por lo tanto requiere un tratamiento que sea repetido periódicamente", agrega el doctor Pinto. Continúa: "Afortunadamente, en la actualidad contamos con productos más agresivos que los de antaño, lo que nos permite obtener mejores resultados más rápidamente".
En el marco del XV Congreso de Medicina Estética se desarrollará el XIV Simposio Argentino de Celulitis, en el que se presentarán los más recientes avances en el tratamiento de esta enfermedad, que afecta a nueve de cada diez mujeres.
Avances recientes
De los modernos tratamientos clínicos de la celulitis, el que más ha avanzado en los últimos años es la mesoterapia. "Es el más usado y consiste en microinyecciones subcutáneas de ciertas sustancias químicas que producen una lipolisis; es decir, una destrucción de la grasa que luego es eliminada del organismo a través de los riñones o gracias a la actividad física", explica el doctor Pinto.
Según este especialista, la adopción de una sustancia llamada fosfatidilcolina ha multiplicado por siete la efectividad de la mesoterapia.
Otro método efectivo es la carboxiterapia, que también produce la destrucción del tejido graso, pero mediante la introducción subcutánea de dióxido de carbono.
"Se usa en forma complementaria con la mesoterapia y con la hidrolipoclasia ultrasónica", agrega el especialista. Este último método también apunta a remover el exceso de grasa que genera la celulitis, pero lo hace a través del ultrasonido.
"Introducimos solución fisiológica en los tejidos grasos de las zonas por tratar y luego empleamos aparatos que envían ultrasonido y destruyen el tejido graso -describe el doctor Pinto-. Cada uno de estos tres métodos ayuda a revertir el proceso que lleva a la celulitis y que, aunque no puede ser curada, sí pueden obtenerse mejorías visibles."
Adiposidad localizada
"Cuando el aumento de tejido graso superficial de la celulitis se ve acompañado de adiposidad localizada (acúmulos de grasa profunda), suele ser necesario complementar los tratamientos clínicos con cirugía estética", recomienda el cirujano plástico Osvaldo Desimone, que participa de la organización del XV Congreso de Medicina Estética.
En estos casos, afirma el especialista: "Recurrimos a una lipoescultura, que nos permite reducir el volumen graso. A través de incisiones mínimas, de aproximadamente tres milímetros, introducimos cánulas que nos permiten extraer el tejido graso excedente".
Lo que siempre hay que tener presente, coinciden Pinto y Desimone, es en la necesidad de acompañar estos tratamientos con medidas higiénico-dietarias, como no fumar, evitar las dietas hipercalóricas e hipergrasas, así como el sedentarismo.
"El cuidado de estos aspectos puede ayudar a disminuir la progresión de la celulitis", concluyeron los profesionales.
Hacia un correcto diagnóstico
"Para definir cuál es el tratamiento adecuado para cada paciente que consulta por celulitis es fundamental realizar un correcto diagnóstico de las causas particulares que provocan la afección", afirma el especialista en medicina estética Raúl Pinto.
Más allá del examen clínico, continúa, se recomienda realizar un perfil metabólico del paciente (a través de un análisis de sangre).
"Un examen complementario de gran utilidad es la termografía de contacto: placas termosensibles que varían de color indicando el estadio de la enfermedad. Este método ha permitido dejar de realizar biopsias, como se hacía antaño."
Por otro lado, agrega Pinto, antes de someter al paciente a tratamientos en los que se inyectan sustancias químicas es aconsejable realizar pruebas de alergia, para evitar posibles reacciones alérgicas.



