Cuáles son los productos más efectivos para el tratamiento de la pediculosis en los niños
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Todos los años, en esta misma fecha, las madres vuelven a preocuparse por el asunto recurrente: cómo combatir la terrible plaga que acecha las cabezas de sus hijos. Esta es causada por el Pediculus capitis, un parásito que depende del ser humano para vivir.
"Su color varía entre el gris y el beige oscuro, dependiendo del tono de pelo de la cabeza donde habite. Y aunque cause tanto malestar, es apenas milimétrico", describe Rosa Cordisco, médica principal del Servicio de Dermatología del hospital Garrahan y secretaria del Comité de Dermatología Pediátrica de la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP).
Es importante aclarar que no vuela ni salta. Se contagia de persona a persona, sobre todo cuando hay un contacto prolongado y es más fácil en el cabello lacio. Igualmente, puede vivir durante horas en peines, bufandas y sombreros, entre otros elementos. "Además, el agua no lo mata, pero allí puede estar hasta dos días. Por eso las piletas son fuentes de infección."
¿Pero quién es este parásito con nombre tan difícil? No es otro que el piojo.
Microclima capilar
"Este pequeñísimo ser tiene un par de patas con pinzas con las que se agarra al pelo para depositar las liendres, a las que se adhiere con quitina, un tipo de cemento muy resistente", advierte la experta dermatóloga.
"Su período de maduración es de alrededor de nueve días, en ese momento nace la ninfa -continúa-. Al cabo de otros diez días, ya se convirtió en piojo adulto y vuelve a empezar el ciclo (depositan cerca de 100 huevos cada 24 horas)."
"Para sobrevivir necesita de un microclima especial: ni mucho calor ni mucha humedad. Por lo tanto, la nuca es el sitio ideal. Otro dato significativo es que, apenas nace, se alimenta cada cuatro horas. Esto da el parámetro de por qué es fundamental combatirlo."
Y aquí aparecen los síntomas: picazón y prurito suelen ser los más frecuentes. "Muchas veces vemos lesiones por el rascado, hasta algunas se infectan."
"Esta epidemia -presente en todo el mundo y que no distingue clases sociales- empezó, sobre todo, luego de la Segunda Guerra Mundial y de la prohibición del DDT, por ser tóxico. Su tratamiento depende de una acción en conjunto, fundamentalmente, entre los padres y la escuela", aconseja Cordisco.
"No hay nada que pueda prevenir la llegada de estos parásitos. Entre las acciones para eliminarlos, una de las más efectivas es el peine fino. Este saca piojos y liendres (se puede usar vinagre para desprender primero la quitina). No se recomienda el uso de remedios caseros", explica la dermatóloga.
"Hay que tener en cuenta que los pediculicidas nos son ovicidas; es decir, matan el piojo adulto, pero no el huevo. En este momento, el producto que más se está utilizando es la permetrina. Se puede usar en cremas de enjuague, aunque lo más conveniente es aplicarla en el cabello seco, dejarla actuar durante diez minutos y luego enjuagar. La periodicidad recomendada es hacerlo tres veces, cada cinco días."
"Una vez finalizado esto, hay que sacar las liendres diariamente porque el mayor problema es la reinfección", concluye Cordisco.
Un pediculicida natural en desarrollo
"El desarrollo de la resistencia a insecticidas es actualmente uno de los obstáculos más importantes en todos los programa de control de plagas, incluyendo el combate de las infestaciones con piojos de la cabeza", comenta Eduardo Zerba, investigador superior del Conicet y profesor titular de la Universidad Nacional de San Martín, actual director del Centro de Investigaciones de Plagas e Insecticidas (Cipein).
Esta situación condujo a la necesidad de seleccionar nuevos compuestos con un modo de acción diferente de la del insecticida que generó la resistencia. Así surgieron los aceites esenciales de plantas aromáticas, que son una nueva fuente de compuestos con utilidad para el control de insectos plaga, alternativos a los insecticidas sintéticos.
Aceites aromáticos
"Los estudios del Cipein sobre estos aceites aromáticos naturales y sus constituyentes dieron lugar a una fórmula compuesta por un aceite esencial, un componente de los mismos y un tensioactivo simple presente en ceras naturales. Esta combinación no sólo es efectiva por el efecto de sus elementos, sino que también es sinérgica en su acción pediculicida, lo que potencia la efectividad final."
"Esta fórmula pediculicida es de muy alta efectividad, aun sobre piojos resistentes a la permetrina, y está en trámite de patentamiento. Recientemente, un importante laboratorio nacional ha comenzado a producir este producto por medio de un convenio de transferencia de tecnología", aclaró Zerba.
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