Abasto, un barrio acechado por la violencia y las drogas

Preocupan a los vecinos las constantes peleas en los locales nocturnos
Cecilia Millones
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30 de abril de 2012  

Es una zona tradicional, bien porteña; puerta de entrada al centro, dominada por uno de los más importantes centros comerciales de la ciudad. El Abasto es todo eso y ahora, además, un barrio acechado por la violencia. A las peleas que se reiteran casi a diario allí donde hay movidas nocturnas, se suman las disputas derivadas de la venta de drogas, que se está afianzando en algunas de sus calles, cerca del shopping.

Hace poco más de una semana, una verdadera batalla campal frente a El Fogón, parrilla y local bailable ubicado en Agüero 510. Allí, dos grupos de clientes del barrio comenzaron a discutir a la madrugada; a unos los echaron, pero una hora después la pelea siguió en la calle, con más participantes; hubo trompadas y patadas, y también botellazos, puntazos y seis tiros.

Los rastros de sangre de los heridos, dos de los cuales terminaron internados en el Hospital Ramos Mejía, en grave estado -un hombre con un disparo en el cuello y una mujer con un balazo en uno de los brazos y una herida cortante en el tórax-, quedaron en la vereda cuando, ya de mañana, comenzaron a llegar los niños al jardín de infantes Osito Mimoso, lindero al local nocturno. Esa postal, para ellos, es ahora moneda corriente.

"Te sentís muy indefenso cuando ves semejante pelea. Pero no te queda otra que callarte la boca, agachar la cabeza y seguir de largo con tus hijos lo más rápido posible." Así resumió Micaela Valverde, una joven de 22 años, la preocupación de los vecinos del Abasto ante la reiteración de episodios de este tipo.

Al igual que Micaela, vecinos y comerciantes manifestaron a LA NACION su temor ante estas violentas peleas que se dan con frecuencia durante la madrugada en la zona que rodea al Shopping Abasto, principalmente en las cuadras de Agüero entre Lavalle y Sarmiento, una zona de numerosos locales nocturnos y restaurantes de cocina peruana.

"Esas cuadras son peor que la villa 1-11-14", agregó Martín, otro joven vecino, conmocionado aún por los incidentes. "Prostitución, falopa, robos, grescas? Y los vecinos tenemos que caminar por ahí con los chiquitos en medio de esta locura", señaló con bronca.

"Esto no es ninguna novedad en el barrio. Toman cerveza hasta que se caen y después se arman unas grescas terribles, a cuchillazos y botellazos limpios", indicó Claudio, un taxista que trabaja desde hace más de diez años en esta zona del Abasto. Señaló el frente del local bailable La Flor de la Canela, en Agüero al 400, como otro de los sitios donde se generan constantes peleas. El 30 de enero pasado, una discusión dentro de ese lugar terminó en una riña masiva con más de 15 involucrados, piedrazos y botellazos.

Los relatos sobre la transformación del barrio a partir de la llegada del shopping y el boom inmobiliario a fines de los noventa se combinan con las denuncias de hechos de inseguridad en la zona, como arrebatos en la calle o robos de autos. "Este barrio era otra cosa. Siempre hubo changarines del mercado que tomaban alcohol en la cuadra, pero no jorobaban a nadie. Ahora te roban o te tiran un muerto en la puerta de tu casa después de una de estas batallas campales", agregó Alberto, vecino y comerciante de 52 años.

Amenazas

A su vez, algunos denunciaron desde el anonimato haber sido amenazados tras haberse quejado ante los medios de comunicación sobre la venta de drogas o el ejercicio de la prostitución en la zona. "Si te quejás, quedás pegada, y después se te puede poner difícil la convivencia en el barrio. Si no te acostumbrás a esto, sólo te queda vivir las 24 horas encerrada en tu casa", agregó Micaela.

Varios vecinos señalaron que la cuadra de Agüero al 300 es, quizás, en la que más se venden drogas.

"Cuando ves algo por acá, es mejor quedarte callado porque después tenés que volver a laburar en el barrio", agregó Juan, compañero de trabajo de Alberto. "Esto es tierra de nadie. Debe haber un arreglo generalizado con la policía porque no puede ser que veas venir al patrullero y ni siquiera se asomen cuando pasan estos episodios", remató Alberto.

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