Casi medio siglo de prisión por abusos y torturas a dos mujeres en "La Casa del horror"

Fernando Benítez, en el juicio
Fernando Benítez, en el juicio Crédito: Diario La Nueva
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31 de octubre de 2019  • 13:47

El líder del denominado " Clan Benítez", Fernando Benítez, fue condenado a 48 años de prisión por haber abusado sexualmente y torturado a dos mujeres que mantuvo cautivas en su casa de la ciudad de Bahía Blanca, mientras que su madre, Nélida Esther Llanos, y su hermano menor, Gonzalo, recibieron penas de 13 años de cárcel, aunque seguirán en libertad hasta que la sentencia quede firme.

El Tribunal Oral Criminal (TOC) N°1 de esa ciudad halló al mayor de los hermanos autor de los delitos de "privación ilegítima de la libertad agravada, tentativa de homicidio agravado por el vínculo y por mediar violencia de género y abuso sexual con acceso carnal reiterado en concurso real" en perjuicio de Aldana García, de 18 años, y Andrea Santa Cruz, de 23, que habían sido parejas suyas y a quienes, según la acusación, retuvo en su casa durante meses y las vejó hasta que en marzo del año pasado una de ellas consiguió escapar y pudo contar las aberraciones que ocurrían en la llamada "Casa del horror".

Tras escuchar las penas aplicadas por el tribunal, la abogada de Aldana García, Viviana Lozano, consideró que se trata de un " fallo histórico" en un caso de violencia de género.

La condena impuesta por los magistrados Ricardo Gutiérrez, Hugo De Rosa y Claudia Fortunatti fue apenas menor a la que había solicitado la fiscal de Delitos Sexuales Marina Lara, que en su alegato había requerido una pena de 50 años de prisión para el mayor de los Benítez. La diferencia estriba en que el tribunal lo absolvió por el delito de "suministro gratuito de estupefacientes" a las víctimas.

Al concluir la audiencia, la fiscal Lara dijo estar "conforme" con el veredicto y con la elevada pena impuesta al líder del clan, debido a la gravedad de los hechos cometidos. "Los hechos han sido sumamente aberrantes, inhumanos; no hay forma de calificar un comportamiento de estas características", expresó la representante del Ministerio Público bahiense.

En el caso de la madre y del hermano de Benítez, la fiscal también se mostró conforme, ya que el tribunal dictó una pena mayor a la que ella misma había requerido (11 años y medio), aunque no avaló la inmediata detención de ambos, como esperaba la Acusación.

La lectura del veredicto se inició pasadas las 12.45 en una de las salas situadas en la planta baja del Palacio de Tribunales de Bahía Blanca. Los acusados no estuvieron en ese momento crucial del proceso.

En representación de Fernando Benítez asistió su defensor oficial, Germán Kiefl, que en su alegato había solicitado al tribunal que no le impusiera una pena superior a 25 años de prisión y que considerara como atenuante que el acusado era, al momento de los hechos, consumidor de drogas.

Por su parte, los defensores oficiales Sebastián Cuevas, en representación Llanos, y Carlos Carnevale, patrocinante de Gonzalo Benítez, habían pedido sus absoluciones por considerar que habían actuado como lo habían hecho por "temor" a Fernando Benítez.

Fuga y revelación

La investigación de los hechos se inició el 26 de marzo del año pasado, cuando García logró escapar de la vivienda de la familia Benítez donde había estado secuestrada y había sido sometida a abusos sexuales.

Debido a la gravedad de las heridas que presentaba, la víctima fue internada en terapia intensiva, aunque antes de perder el conocimiento logró revelar el lugar dónde había estado y nombró a Fernando Benítez como el autor del hecho, por lo que los investigadores allanaron el domicilio del sospechoso.

Casi al mismo tiempo que la policía llegó a la casa, la madre de los hermanos Benítez llamó al 911 para decir que en el patio había "una chica mordida por perros"; pronto se sabría que lo había hecho con la intención de desligarse de los hechos.

Cuando los policías ingresaron en la vivienda encontraron a Andrea Santa Cruz herida y, efectivamente, con lesiones propias de haber sido mordida por animales, motivo por el cual fueron detenidos los tres integrantes de la familia Benítez.

Durante la investigación llevada a cabo por la fiscalía se determinó que ambas mujeres habían sido pareja de Fernando Benítez, que las dos habían sido retenidas en la casa y que "estaban permanentemente amenazadas de muerte".

La fiscal Lara consideró que el propósito del líder del clan "era darles muerte", ya que ambas presentaban golpes en la cabeza y en el cuerpo y mordidas de un perro Pitbull que estaba en la finca.

"El desprecio por la vida de Aldana y de Andrea y la finalidad de querer ocasionarles la muerte han quedado reflejados en los distintos testimonios", explicó la fiscal durante el juicio, en el que agregó que el ahora condenado a 48 años de prisión no les daba comida ni agua a las mujeres y que las mantenía en condiciones de higiene "infrahumanas".

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