Caso Ayuso. Confirmaron la fecha del juicio por la violación y asesinato del joven en un exfrigorífico de Dolores
Los dos imputados, de 22 y 24 años, enfrentarán en abril próximo un jurado popular; Claudio Javier Ayuso fue violado, asesinado y tirado a un fosa en 2017
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Pese al dolor que no merma, el Año Nuevo comenzó con un halo de esperanza para Verónica Orlandelli, madre de Claudio Javier Ayuso, el joven dolorense de 18 años que fue violado y asesinado por dos amigos en julio de 2017. Tras el crimen, su cuerpo había sido abandonado en una fosa del exfrigorífico Casasa y fue hallado días después. Finalmente, luego de cuatro años y medio, el Tribunal Oral en lo Criminal Nº1 de Dolores confirmó que el juicio por jurados por el asesinato se hará del 4 al 8 de abril próximos.
Por el crimen de Ayuso están imputados Francisco Andrés Miño, de 22 años, y Matías David López, de 24, acusados de haber sido los autores materiales del asesinato. Así lo determinó la investigación realizada por la fiscal Verónica Raggio, que incluye varios testimonios de identidad reservada y peritajes fundamentales, como muestras de ADN que comprometen a los imputados.
La causa está caratulada como “homicidio agravado criminis causae”, ya que los acusados habrían cometido un delito (violación) y, para ocultarlo, ejecutaron otro (homicidio). Por ello, la querella, a cargo de José Equiza y Rodrigo Bentaberry, solicitará la pena de reclusión perpetua para los dos imputados.
“Fueron cuatro años y medios muy duros, de golpear puertas acá y allá, de hacer marchas, de remover día a día todo esto”, confesó Verónica Orlandelli a LA NACION. “Tener que recordar y remover, cuando la Justicia demora, es muy frustrante”, agregó.

La confirmación de la fecha del juicio por jurados se dio tras una serie de trabas judiciales en el proceso contra López y Miño, como consecuencia de las restricciones sanitarias por la pandemia del Covid-19 y por la “falta de espacio físico”, al tratarse de un tipo de proceso que requiere de la participación simultánea de muchas personas, según argumentó el TOC Nº1 de Dolores a la querella.
Ese mismo tribunal juzgará a los asesinos de Fernando Báez Sosa, en un juicio cuya fecha de inicio fue prevista recién para el 2 de enero de 2023.
“Cuando me enteré [de la fecha del juicio] lloré 24 horas seguidas, no podía ni hablar, porque era sentir que estaba llegando a lo que tanto quise: que mi hijo descanse en paz”, afirmó Orlandelli a LA NACION.
Consultada acerca de cómo imagina el día después de la sentencia, Orlandelli aseguró: “No me lo puedo imaginar porque lo que me está manteniendo firme hace años es, justamente, luchar por llegar a un juicio y a una condena ejemplar, no sé cómo voy a estar después”.
Verónica Orlandelli tiene otros tres hijos, de 16, 12 y 7 años, quienes, según dice, son su “motor” para seguir adelante. “Por ellos y por la lucha por Javi me levanto todos los días y me digo: ‘Acá voy de vuelta’. Y si el juicio sale mal, podré decir que la luché y reencontrarme con mi hijo, allá arriba, y que esté orgulloso de mí”.
El crimen y los acusados
La del 7 de julio de 2017 fue una noche lluviosa en Dolores. Claudio Javier Ayuso quería ir a la Plaza Castelli a ver un recital de su banda favorita: La Corte. Por el temporal, sus amigos que vivían en zonas rurales no podían salir de sus casas hacia el centro. Entonces, su amigo Francisco Miño se ofreció a acompañarlo. Para entonces ya no era una buena influencia para Claudio según Orlandelli, que se resistió a que salieran juntos. Sin embargo, acabó cediendo. “Mamá, tengo 18 años, déjame ser”, le había dicho Claudio Javier. “No te creas que por tener 18 años te vas a comer el mundo, el mundo te va a comer a vos”, le retrucó ella. Y fue lo último que le dijo y la última vez que lo vio con vida.
Al advertir que no regresaba, ya en la madrugada, su familia se dirigió a la policía y radicó una denuncia por “averiguación de paradero”. A partir de testimonios de identidad reservada, la búsqueda se orientó hacia la zona del frigorífico abandonado Casasa, ubicado en la calle Cerrito, entre Marconi y Avellaneda. Allí, el cuerpo de Claudio Javier fue encontrado en el fondo de una fosa, semidesnudo y ensangrentado, tres días después de haber sido asesinado, según las estimaciones forenses.

La autopsia corroboró que el joven había sido víctima de abuso sexual con acceso carnal y que había intentado defenderse de la agresión sufrida. Su cuerpo presentaba golpes en la cara, patadas y signos de impactos con un objeto contundente que le provocó una fractura de cráneo.
En un principio, Miño y López fueron citados como testigos del hecho, pero, al entrar en contradicciones en la Dirección DepartamentaI de Investigaciones (DDI) de Dolores, se convirtieron en sospechosos de haber cometido el crimen y quedaron detenidos. Enseguida, la fiscal Verónica Raggio solicitó la prisión preventiva de los acusados, condición en la que arribarán al juicio en abril próximo. Por el momento, Miño se encuentra detenido en la Unidad Penal Nº 6 de Dolores, mientras que López lo está en la Unidad Nº 15 de Batán.
Claudio Javier Ayuso había llegado a Dolores con su mamá y sus hermanos en 2012, en busca de un lugar más tranquilo para vivir. Para su familia solo lo será, en parte, si en abril encuentran la justicia que buscan.
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