Con Los Monos en prisión, apuntan a desarmar a los otros clanes que operan en Rosario

Más de 400 agentes federales participaron ayer en el operativo
Más de 400 agentes federales participaron ayer en el operativo Crédito: Ministerio de Seguridad
Efectivos de las cuatro fuerzas federales concretaron procedimientos simultáneos contra dos peligrosas organizaciones criminales
Germán de los Santos
(0)
28 de abril de 2019  

ROSARIO.- En un operativo de gran magnitud, con la participación de más de 400 efectivos de las cuatro fuerzas federales, fueron detenidas 14 personas de dos clanes narco que controlaban parte de la distribución de estupefacientes en sectores claves de Rosario .

Una de las detenidas es Olga Medina, alias La Tata, una narco de 52 años cuyo nombre aparece en la trama narcocriminal rosarina desde hace más de una década, ligada al reparto de drogas ilícitas en la zona norte de esta ciudad. Medina ya había sido atrapada en octubre de 2014, acusada de dominar el suministro de estupefacientes con una red de búnkeres, pero quedó con detención domiciliaria por padecer una grave enfermedad.

A la par, los uniformados federales detuvieron a Carlos Moyano, definido como "un pesado" de la venta de drogas, que hasta hace dos años era miembro de una cooperativa de limpieza -según las fuentes de la investigación- que habría prestado servicios para el municipio de Rosario.

Las detenciones de los miembros de estas dos organizaciones se llevaron adelante a partir de un trabajo conjunto entre la Policía Federal, la Gendarmería, la Policía de Seguridad Aeroportuaria y la Prefectura Naval, bajo órdenes de los dos jueces federales de Rosario y con intervención e investigación desde hace seis meses de la Procuraduría de Narcocriminalidad (Procunar).

La ministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich, aseguró que los operativos "fueron el resultado de una investigación que llevó más de seis meses, en la que intervinieron los jueces federales Carlos Vera Barro y Marcelo Bailaque".

Y agregó: "Lo importante es que se pudo actuar sobre los clanes y no solo sobre los puntos de ventas. Se atacó a la organización de Tata Medina, que operaba en la zona norte y tenía puestos de venta en barrios como La Cerámica y Parque Casas".

Medina era la cabeza de un clan familiar que dedicaba a la comercialización de drogas, y operaba desde hacía varios años en el norte de Rosario, donde lo hacía con cierta complicidad policial. Esta banda no solo vendía estupefacientes, sino que usaba la violencia armada para proteger el clan.

Dos hijos de Medina fueron asesinados en el pasado. En 2011 fue acribillado de diez balazos Luis Medina en Granadero Baigorria y siete meses después, el 2 de febrero de 2012, fue ultimado de cinco disparos Carlos Daniel Medina, de 27 años.

En los allanamientos que se hicieron en la madrugada de ayer fueron arrestadas ocho personas pertenecientes a la banda liderada por La Tata, de 52 años, quien padece una enfermedad terminal. El nombre de esta mujer aparece desde hace más de una década vinculado al narcotráfico en Rosario. En 2014 ya fue detenida en otro megaoperativo que realizó la Gendarmería Nacional.

Entre los miembros del clan Medina figuraba un efectivo de las fuerzas provinciales que perteneció hasta febrero pasado a la Policía de Investigaciones y actualmente revista en la Unidad Regional II. Uniformados de la Prefectura fueron a detenerlo a su domicilio, pero no lo encontraron, por lo que quedó prófugo con pedido de captura.

El nombre de Medina apareció en 2013 en la investigación del narco Delfín Zacarías, considerado uno de los mayores "cocineros" de cocaína del país, quien fue condenado a 16 años de prisión el año pasado. En ese expediente, como publicó LA NACION, el efectivo de la Policía Federal José Luis Dabat -condenado a seis años de prisión- llamaba a otra mujer para que le avisara a La Tata que "cierre las persianas". El policía le advertía a la dueña de los búnkeres que proveía Delfín Zacarías que clausurara la venta porque se iban a hacer operativos antidrogas.

El golpe al clan Moyano apuntó al núcleo familiar, luego de que en la investigación se comprobara a partir de una denuncia en el Ministerio Público de la Acusación que este hombre que integraba hasta hacía dos años una cooperativa de limpieza distribuía estupefacientes. Seis personas fueron detenidas en torno a esta banda, entre ellas, Carlos Moyano, el líder, y su pareja y dos hijos. También se realizó un allanamiento en la Unidad Penitenciaria 6, donde está alojado otro de los hijos de Moyano.

Según la información que reveló el Ministerio de Seguridad de la Nación, este hombre era conocido como El Capataz y formaba parte de una cooperativa que prestaba servicios al municipio de Rosario. Este sospechoso tenía su fuerza de choque propia en el barrio Santa Lucía, de Rosario. Fuentes del gobierno de Santa Fe señalaron que hace dos años que se rompió el vínculo que tenía esa cooperativa con el Estado, que existió durante casi una década.

Los funcionarios nacionales aseguraron, por su parte, que esa cooperativa había sido generada con la supuesta motivación social de ayudar a adictos a las drogas, tanto en su recuperación como en la oportunidad laboral. Sin embargo, esa organización habría sido solo la pantalla para disimular el sistema de venta de sustancias ilegales. Los adictos que se acercaban en busca de apoyo terminaban engañados y eran utilizados como mano de obra en los búnkeres, según explicó el Ministerio de Seguridad al dar a conocer los resultados del megaoperativo realizado en Rosario.

En este procedimiento, se incautaron más de medio millón de pesos, vehículos, armas, cocaína, marihuana, teléfonos celulares, balanzas, chips y documentación.

En los 50 procedimientos realizados por los agentes federales en forma simultánea fueron arrestados los 14 sospechosos de formar parte de esas dos organizaciones criminales que operaban en territorios fuera del alcance de Los Monos y de las otras bandas narco de la zona sur de esta ciudad.

ADEMÁS

MÁS leídas ahora

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.