Condenaron a 13 años de prisión al exjuez federal de Orán Raúl Reynoso

En una extensa audiencia, que duró más de 12 horas, el tribunal sentenció al ex magistrado por siete hechos en los que se comprobó que cobró dinero de los narcos a cambio de ser favorecidos por decisiones judiciales
En una extensa audiencia, que duró más de 12 horas, el tribunal sentenció al ex magistrado por siete hechos en los que se comprobó que cobró dinero de los narcos a cambio de ser favorecidos por decisiones judiciales
Germán de los Santos
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26 de marzo de 2019  • 00:11

Tras un extenso alegato que duró más de 12 horas, el exjuez federal de Orán Raúl Reynoso fue condenado a 13 años de prisión como jefe de una asociación ilícita que cobraba dinero y obtenía bienes a cambio de favorecer a los narcos imputados con resoluciones judiciales.

Pasadas las 23, y tras una larga jornada marcada por el largo alegato del exmagistrado, que duró tres audiencias, los jueces Federico Díaz, Gabriel Eduardo Casas y Carlos Jiménez Montilla, decidieron dictar las condenas presionados porque el viernes se vence vence la prórroga de la prisión preventiva que cumple Reynoso desde 2016 en la cárcel federal de General Güemes.

Luego de un receso de una hora, dispuesto después de las 22, el secretario del tribunal leyó la sentencia que incluyó una pena para el exjuez de 13 años de prisión. La condena es por siete de los 9 hechos. La fiscalía había pedido una pena de 25 años de cárcel por todas las imputaciones basadas en los delitos de concusión y prevaricato. También se le impuso a Reynoso una multa de 90.000 pesos y la devolución de 500.000 pesos al querellante Iván Cabezas, que es un carnicero al que acusaron de narco y su mujer pagó un coima para sacarlo de la cárcel. El fiscal Carlos Amad pidió durante su alegato una pena de 25 años de prisión contra Reynoso.

La otra imputada que recibió una pena dura fue la abogada María Elena Esper que recibió una pena de 10 años de prisión por haberle probado su participación en cinco de los nueve hechos.

Tras 18 meses de un juicio complejo, el tribunal, integrado por los jueces Federico Díaz, Gabriel Eduardo Casas y Carlos Jiménez Montilla debía dictar ayer el veredicto. Pero el extenso alegato de Reynoso complicó la audiencia. Y se corría riesgo de que se pospusiera el veredicto hasta la semana próxima, porque los jueces del tribunal son oriundos de Tucumán y debían volver a su provincia. Por eso la audiencia final se extendió hasta las 23.30, algo atípico en un juicio.

Reynoso protagonizo un alegato interminable, que provocó el fastidio de muchos de los presentes en la sala, al contar cuestiones que nada tenían que ver con el juicio, como quiénes jugaban al fútbol con él y cómo se conformaban las parejas para los duelos en las canchas de tenis en Salta. Junto a Reynoso estaban imputados el abogados René Gómez, los empleados judiciales Miguel Saavedra y César Aparicio, quienes fueron absueltos por el beneficio de la duda. Fueron condenados Esper, a diez años, y Antonio Valor, a cuatro. Mientras que Eladio Gaona, excuñado de Reynoso no recibió condena porque se encuentra prófugo.

Reynoso apuntó en su estrategia de defensa -que la ejercía él mismo- a dinamitar la figura de concusión que se centraba la acusación en su contra. El exjuez, que preparó su estrategia de defensa en su calabozo en la cárcel de Güemes, hizo un exhaustivo alegato en el que -según su visión- las acusaciones tenían como objetivo apartarlo del juzgado. "En ninguna de las nueve causas hubo concusión porque no se despojó a nadie de un bien o de dinero", aseguró Reynoso poco antes de las 21. El acusado les metió presión a los miembros del tribunales cuando les pidió que "un juez tiene que tener certezas para dictar una condena". Sin embargo, fue condenado por siete de los nueve hechos que lo acusaron.

En su participación final el fiscal fue claro cuando dio sus argumentos contra el exjuez que durante una década ocupó el juzgado federal de Orán. "Se olvidaron de la justicia", reflexionó Amad al final de su exposición, dando pinceladas sobre lo que significa el ejercicio de la abogacía y el derecho.

Unos minutos antes el funcionario del Ministerio Público detalló cada hecho en el que el exmagistrado y el grupo de abogados de Orán "arreglaban" a cambio de grandes sumas de dinero, propiedades y vehículos, los fallos judiciales para beneficiar a narcotraficantes de esa zona roja de la frontera.

Durante más de una década, Reynoso estuvo a cargo del Juzgado Federal de Orán, la segunda ciudad en importancia de la provincia, situada a pocos kilómetros de la frontera con Bolivia. Se trata de un punto clave para el ingreso de cocaína al país, sustancia que elaboran en Perú, Colombia y por supuesto Bolivia. Esa droga ingresa al país por Salta; un porcentaje mínimo queda en la provincia y el resto sigue camino hacia las principales ciudades de Argentina y al Viejo Continente, Estados Unidos o incluso Asia, donde el valor se multiplica. En ese punto caliente de la frontera el exjuez y acusado de liderar una asociación ilícita, entre otras causas, paso de ser el funcionario modelo por combatir el narcotráfico casi sin elementos ni gente a estar acusado de liberar a capos narcos a cambio de dádivas.

"La prueba estuvo siempre escrita con tinta", afirmó el fiscal en referencia a los nueve imputaciones que cargó sobre sus espaldas el exjuez. La Fiscalía resaltó el valor probatorio de las excarcelaciones, devoluciones de dinero y camiones, procesamientos con delitos menores y demás resoluciones sospechosas contrarias a derecho. Y también el fiscal le aportó algunos pasajes cargados de ironía.

En el inicio del juicio Bruno Mazzone, querellante, puso en evidencia el sistema de recaudación del juzgado de Orán. Detalló que pagó su libertad a cambio de 500.000 pesos. Viviana Elizabeth Cabeza, hermana de Iván, quien fue detenido con Mazzone por supuesto lavado de dinero del narcotráfico y contrabando de mercadería, también dio detalles sobre cómo tuvo que juntar dinero para pagar por la libertad del dueño de una cadena de 22 carnicerías en Salta y Tucumán.

Viviana Cabeza junto a su cuñada decidieron abonar 100.000 pesos de los 600.000 que les pidieron Diego Aquino, alias "Carioca" y Héctor Flores, alias "Tara". Según Viviana Cabeza estos dos hombres actuaban de intermediarios de Arsenio Gaona, abogado penalista y excuñado del magistrado, quien también se encuentra actualmente prófugo. Primero le pidieron 600.000 pesos y terminaron "arreglando" por 100.000.

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