Dos detenidos por el asesinato de la chica de 12 años en José C. Paz
Los sospechosos fueron filmados en videos caseros cuando la sacaban del baile al que había ido; uno de ellos conocía a su familia
1 minuto de lectura'
Dos hombres fueron detenidos ayer acusados de haber abusado y asesinado a Daiana Giménez, la niña de 12 años cuyo cadáver fue hallado el domingo a la madrugada a la vera de un arroyo en el partido bonaerense de José C. Paz. Por la tarde, tras las detenciones, familiares y amigos de la familia de la víctima hicieron una marcha para reclamar el urgente esclarecimiento del crimen.
Una filmación y fotos caseras permitieron detectar que los sospechosos habían estado en la misma fiesta que la víctima minutos antes de que ella perdiera la vida. Esas pruebas permitieron conocer que uno de los sospechosos, al que la víctima conocía, salió del lugar tomando del brazo a la menor.
Así lo confirmaron a LA NACION responsables de la investigación: "Un nene que estaba bailando con Daiana le preguntó quiénes eran esos hombres. Ella le dijo que uno era su tío". Minutos después, el joven vio cómo la chica se retiraba de la fiesta y uno de esos hombres la tomaba del brazo. "Hay una foto sacada con una tablet y videos que muestran esa situación", añadieron las fuentes consultadas. Estas imágenes se encontraban a disposición de la Justicia.
Los detenidos fueron identificados como Juan Barrios González, de 49 años, a quien la víctima habría llamado "tío", y Albino Vázquez Mármol, de 33. El jefe departamental de Pilar, comisario mayor Adrián Bonda, señaló que los hombres están acusados del delito de homicidio calificado y abuso sexual agravado con acceso carnal. Serán indagados por la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) de Delitos Sexuales de San Martín, a cargo del fiscal Mario Marini.
El cuerpo de Daiana fue hallado en la madrugada de anteayer en el cruce de 11 de Septiembre y el arroyo Zinny, en el barrio San Adolfo. Estaba a la vera del canal, a tan sólo 100 metros de la casa de la chica, que unas horas antes había participado de una fiesta en la capilla del lugar.
Teodoro Romero, comerciante de la zona, fue el primero en reconocer el cuerpo. "Un amigo me vino a avisar que había un muerto en el arroyo; entonces me acerqué y le dije que yo conocía a la piba porque siempre venía a jugar con mi nieta. Le avisé a mi esposa que Daiana estaba muerta y le fuimos a avisar a la familia", contó el vecino a LA NACION.
Según pudieron averiguar los investigadores, a la 1 del domingo Daiana volvió a su casa, en Charcas 3961, acompañada por Gloria, la mamá de una amiga. La mujer, que además dijo ser familiar de uno de los detenidos, aseguró que la joven ingresó en la vivienda y que en la fiesta no había visto "nada raro". No obstante, y mientras su padre dormía, la niña volvió al baile en la capilla, explicó a LA NACION el comisario Gustavo Reale, superintendente de policía de la zona norte.
Aunque inicialmente se especuló con que el detenido Barrios González era familiar de la víctima, la madre de la joven, Fidelina, desestimó esa versión. "Éramos conocidos de vista, nada más", dijo a la prensa.
El comisario mayor Bonda aseguró que la niña asesinada tenía cierta confianza con Barrios González, ya que "es un hombre que tenía vínculos con la familia de Daiana y había sido vecino". El sospechoso tiene arañazos en los brazos y cuello, lo que podría dar indicios de que la víctima se defendió.
"Estaba por empezar primer año en la secundaria y quería ser chef", contó desolada a LA NACION su mamá, Fidelina, que desde anoche velaba a Daiana en su casa.






