El cirujano le aportaba dinero al prestamista que es buscado
Amigos del médico Luna aseguraron que éste era el financista de su amigo y sospechoso, Ariel Maydana
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LA PLATA.- "Aflojá, levantá la pata, no sigas poniendo más guita sin ver resultados", le dijo un amigo a Guillermo Luna dos días antes de que apareciera muerto en su camioneta en City Bell. El cirujano plástico, que apareció asesinado el lunes de la semana pasada junto a su mujer, desde febrero entregaba dinero a Ariel Maydana para que él ofreciera préstamos, y éste aún no le había devuelto nada. Según amigos de los dos, el negocio implicaba que Luna le diera a Maydana alrededor de medio millón de pesos.
"Guillermo ponía el dinero. Maydana prestaba el dinero, cobraba un interés equis, el 20% se lo quedaba él y el resto iba para el inversor, que era Guillermo. Era una mesa de dinero para los civiles. Guillermo sabía que era para prestarlo. Ese fue el error de él", dijo a lanacion Luis Schulze, amigo de los dos, el hombre que los presentó.
No fue una presentación formal, sólo un asado entre amigos. Así se conocieron, tres años y medio atrás, Guillermo Luna, el cirujano plástico asesinado en City Bell, y Ariel Maydana, el presunto asesino, el hombre sobre quien ahora pesa una orden de captura nacional e internacional.
Gerardo Gioglio era amigo de Luna hace veinte años, y fue quien le dijo que no siga "poniendo más guita sin ver los resultados". También conocía a Maydana, pero sólo desde el año pasado, cuando se juntaron para organizar el viaje a Río de Janeiro. Schulze había invitado a Luna y a Maydana, y Luna había invitado a Gioglio. Entre el 6 el 15 de noviembre de 2015, los cuatro se fueron de vacaciones juntos. Todos sabían del negocio entre el cirujano y Maydana, menos Schulze.
"Si hubiera sabido le hubiera dicho a Guillermo ´ojo no pongas tanta plata porque Ariel es un tipo inestable, se cansa rápido de las cosas´. Empezaba a hacer un laburo y a los dos meses lo dejaba. Y a Ariel le hubiera dicho que Guillermo es mi amigo, que no lo cague", contó Schulze a LA NACION.
Maydana, apodado El Tota por sus amigos, era un fanático de las redes sociales, sobre todo de Facebook. Publicaba una foto de sus comidas o un saludo a sus contactos cada día, a veces incluso posteaba dos o tres veces con una diferencia de horas. Pero el 21 de agosto dejó de hacerlo. Quienes lo conocen saben que podía desaparecer de cualquier lado pero no de las redes sociales. Y ese día lo hizo.
Cuando, a las seis de la mañana, Luis Schulze supo que su amigo Guillermo Luna había muerto quiso avisarle a El Tota. Lo llamó a las siete. El celular parecía apagado o sin señal porque le sonó directamente el contestador. Le dejó un mensaje de whatsapp que decía "atendé boludo". El Tota no atendió.
Ya eran las cinco de la tarde. Luis se empezó a preocupar. Fue hasta la casa, golpeó fuerte, no había nadie. O al menos él no vio a nadie. A las ocho y media de la noche volvió, y notó que adentro había una luz prendida. Puso su ojo en la cerradura y vio un gran desorden, la casa abierta y revuelta.
Ariel y su pareja, la policía Flavia Rodríguez, sobre quien también pesa una orden de captura, tenían una hija de seis meses. La bebé, Sabina, se quedó con la abuela, la mamá de Flavia en Ensenada.
En el marco de la investigación se pudo saber que Flavia Rodríguez se había excusado el martes porque no iba a poder estar en su puesto de trabajo ese día. Según fuentes de la investigación, dijo que estaba asustada porque la había amenazado un "sicario" apodado Simpson, que se iba a ausentar, que le habían sustraído el arma reglamentaria. Y no quiso responder a las preguntas que le hacían.
"Cómo explica que un efectivo policial no se presente a trabajar y no explique los motivos. Es un funcionario público. Y más si se supone que le robaron el arma reglamentaria. Tiene obligación de denunciar", explicó a LA NACION la fiscal Leyla Aguilar.
Según contaron sus allegados a LA NACION, Maydana era un hombre "entrador, mujeriego". Por eso, luego de enterarse por las noticias que la justicia busca a Ariel por el crimen de Guillermo, muchas de sus amigas llamaron a Luis Schulze. "No puede ser, Ari no puede haber hecho eso, él siempre me ayudó, es un divino", le dijeron algunas conocidas.
Para Schulze, Guillermo Luna cometió dos graves errores: "El primer error es impositivo y legal. Guillermo estaba haciendo una actividad que está reglamentada pero él no tenía la reglamentación para ejercerla. Pero eso no te lleva a la muerte, sólo a un conflicto con AFIP. En lo que respecta al desenlace, el error de él fue darle tanto dinero a Maydana. Dinero que para Guillermo podía ser un vuelto pero para Maydana no".
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