
Los condenaron como “mulas” del narcotráfico, pidieron ser deportados para cumplir la pena en su país y la Justicia se los negó
Los dos sentenciados, de nacionalidad boliviana, habían solicitado la expulsión anticipada; la Justicia determinó que deben cumplir primero la sanción en la Argentina
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El Juzgado Federal de Garantías de Rafaela condenó a dos ciudadanos bolivianos a 4 años de prisión por transportar, cada uno, más de un kilo de cocaína en cápsulas que llevaban dentro de sus cuerpos. Los habían detenido el 2 de diciembre de 2025 cuando viajaban como pasajeros en un ómnibus de larga distancia procedente de Orán, Salta, que fue interceptado por efectivos de la Gendarmería en la ciudad de Ceres, Santa Fe.
En la sentencia se rechazó la pretensión de los condenados de acceder a una expulsión anticipada para cumplir la sentencia en su país.
Durante una audiencia realizada el viernes pasado ante el juez federal de Garantías Aurelio Cuello Murúa fueron convalidados los acuerdos de pena presentados por la Unidad Fiscal Descentralizada Rafaela, con la intervención de su titular, el fiscal federal Jorge Gustavo Onel, y del fiscal federal coadyuvante Federico Grimm.
Sirilo Quispe Carmona, de 27 años, y Abel Rocha Risco, de 28, aceptaron su responsabilidad como coautores del delito de transporte de estupefacientes, según informó el Ministerio Público en su portal institucional www.fiscales.gob.ar.
Respecto de Rocha Risco, el juez resolvió declararlo reincidente por la existencia de una condena previa en su contra dictada en abril de 2025 por la Justicia de Brasil, también por haber entrado droga como una “mula” ingestada.

Durante la audiencia, la defensa solicitó la expulsión inmediata de ambos condenados hacia Bolivia por razones humanitarias y de vulnerabilidad, sin esperar el cumplimiento del plazo previsto en el artículo 64 de la Ley de Migraciones.
Fundó el pedido en una línea jurisprudencial que admite esta solución, aun sin que se haya cumplido la mitad de la condena, y en la reciente resolución de la Dirección Nacional de Migraciones que declaró irregular la permanencia en el territorio argentino de los imputados y ordenó su expulsión.
El fiscal Onel se opuso al planteo. Sostuvo que la cuestión referida a la expulsión de extranjeros en situación irregular debía ser tratada por el juez de Ejecución una vez que el acuerdo se encuentre homologado y la sentencia esté firme.
También afirmó que en el caso no se cumplían los requisitos de la Ley 25.871 de Migraciones, que supedita la ejecución de la expulsión al cumplimiento de los plazos del régimen de progresividad de la pena previstos en la Ley 24.660 (de ejecución de la pena privativa de libertad), que generalmente se habilitan al alcanzar la mitad de la condena.
Argumentó, finalmente, que acceder a una expulsión inmediata tras pocos meses de detención implicaría un “mensaje negativo” desvirtuando la finalidad de la pena en la represión de delitos graves como el narcotráfico.
En tal sentido, subrayó “el interés estatal en que la condena a 4 años de prisión se cumpla de manera efectiva en el territorio nacional”.
Tras escuchar a las partes, el juez hizo lugar a la oposición fiscal y rechazó el pedido defensista por considerar que existía un impedimento procesal para resolverlo en esa instancia, y que la cuestión debe analizarse luego, en la etapa de ejecución.

Quispe Carmona y Rocha Risco fueron detenidos el 2 de diciembre pasado, cuando personal de la Sección Seguridad Vial Ceres de la Gendarmería Nacional interceptó un ómnibus de larga distancia a la altura del kilómetro 387 de la ruta nacional 34, procedente de Orán y con destino a un tour de compras en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Durante la inspección exterior de la unidad no se produjo ninguna alerta, pero cuando el can detector “Sasha” subió al micro, se produjo una marcación positiva, primero del bolso perteneciente al imputado Quispe Carmona, y luego, de una de las manos de Rocha Risco.
Pero, además, durante el procedimiento los dos pasajeros bolivianos manifestaron malestar físico y confesaron que habían ingerido cápsulas con marihuana.
Ante la gravedad de la situación, GNA informó lo sucedido a la Sede Fiscal Descentralizada Rafaela, que ordenó el inmediato traslado e internación de los involucrados al Hospital de Ceres, donde los estudios radiográficos confirmaron la presencia de cuerpos extraños compatibles con cápsulas en sus organismos.
Finalmente, expulsaron un total de 185 cápsulas de cocaína: 93 envoltorios con 1239 gramos extraídos de Quispe Carmona y 92 envoltorios con 1212,3 gramos correspondientes a Rocha Risco. El pesaje total, fue de 2451,3 gramos de cocaína con una pureza promedio del 85,17%. Según expuso la fiscalía al momento de la audiencia de formalización de la investigación, esa cantidad habría permitido obtener más de 20.000 dosis.
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