
Los costos de la seguridad del hogar
Los dispositivos de protección disponibles para viviendas particulares son de lo más variado, y van desde los 150 pesos por mes para una alarma sonora hasta aproximadamente 1000 en las expensas de un country
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LA PLATA.- Alarmas sonoras, cercos perimetrales, cámaras de video, pulsadores, sensores de movimiento o la vieja y conocida garita en la esquina son algunos de los elementos a los que recurren quienes no sienten que el patrullaje policial y las medidas públicas de vigilancia son suficientes para garantizar su seguridad. Pero todo, claro, tiene su precio.
Aunque los costos de los distintos sistemas de seguridad que pueden adquirir un vecino, un consorcio o una empresa privada varían enormemente, LA NACION pudo averiguar algunos valores promedio o de referencia para los varios métodos de protección. El abanico es amplio y va desde un módico pago mensual por el sistema de alarma más básico hasta los varios miles que pueden conformar el apartado "seguridad" en las expensas de un country.
Una alarma sonora instalada en una casa particular, sin conexión a una central, tiene un costo que ronda los 150 pesos mensuales. Su inconveniente es que el dueño de casa debe llamar a la policía o a la empresa de seguridad privada si la alarma se dispara por la presencia de un extraño en la vivienda. Pero otros sistemas permiten la conexión directa con una empresa y el aviso a las autoridades sin necesidad de hacer una llamada. Claro que ahí el costo sube, explicó Aquiles Gorini, presidente de la Cámara Argentina de Empresas de Seguridad e Investigación (Caesi).
"Hay sistemas con varios pulsadores para casos de robo, incendio o emergencia médica, por ejemplo, y con sensores de movimiento o de calor", detalló Gorini. "Dependiendo de los espacios a cubrir y de la calidad de los equipos, el costo mensual puede rondar los 450 pesos, o puede ser mucho mayor."
En cuanto a la vigilancia en video, también hay opciones con conexión a una central o simplemente de monitoreo interno. En este último caso, instalar tres cámaras en una vivienda puede costar unos 1500 dólares y luego, obviamente, no hay costo mensual alguno; en cambio, un sistema de video con monitoreo remoto, más utilizado por empresas, parte de los 250 pesos mensuales (con una sola cámara instalada).
En cuanto a la contratación de vigiladores, para una cuadra determinada o para controlar la entrada de un edificio, también se producen grandes variaciones, sobre todo en las garitas, debido a que abunda la mano de obra informal. "Nosotros fijamos un valor de referencia de 42 pesos más IVA por hora de trabajo del vigilador", dijo Gorini. "Pero en un relevamiento, hace dos años, determinamos que hay más de 3000 garitas ilegales, que pueden ofrecer precios más bajos pero que no son recomendables. Los vecinos que contratan esos servicios se exponen a más riesgos."
Los barrios privados son un mundo aparte. Allí los precios de referencia no son un indicador del total porque la cantidad de vigiladores varía según el área a cubrir y la cantidad de viviendas que lo integren. Además, el precio del servicio de seguridad incluye el cerco perimetral con las cámaras y sensores de movimiento que puede incluir (aunque el grueso del costo suelen ser los sueldos de los custodios). Un valor de alrededor de mil pesos mensuales es frecuente, teniendo en cuenta que, como señala el titular de Caesi, el apartado de seguridad "suele rondar el 25 o 30% del total de las expensas".
Pero la oscilación de costos es muy amplia. Por ejemplo, en un country de Canning, en el sur del Gran Buenos Aires, los vecinos debieron abonar un monto de 1500 pesos en concepto de expensas extraordinarias (además de la cuota habitual) para reforzar la seguridad del predio. "Fue para ampliar la red de cámaras y sensores que vigilan el perímetro", contó a LA NACION Nicolás, un joven que vive en ese barrio cerrado.
La contrapartida de ese pago extra es el ahorro que hizo la administración cuando rescindió el contrato con dos empresas que se encargaban de la vigilancia y contrató directamente a custodios. "Los nuevos vigiladores cobran mejor, pero a nosotros nos cuesta menos porque no hay una empresa intermediaria", explicó Nicolás.





