Los vecinos creen que es inocente

Florencia Silveyra
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15 de febrero de 2015  

Es la palabra que puede resumir el pensamiento de los vecinos y de las personas que trabajan cerca del edificio de Ravignani 2360, en Palermo, donde vivía Ángeles Rawson, la víctima. Y también el único acusado del homicidio, Jorge Mangeri, el encargado.

En el barrio no son pocos los que creen que Mangeri es inocente. Muchos piensan que no es el verdadero culpable del crimen. "El tipo [por el acusado] se está comiendo un garrón [sic], porque no tienen idea de quién fue en realidad", sostuvo Leonardo, de 38 años, que hace ocho años tiene un boliche bailable por la zona y vive a la vuelta del lugar de los hechos.

Y agregó: "Hablás con la gente del barrio y todos te dicen que el tipo era un «pan de Dios». Tenés que estar mal de la cabeza para hacer una cosa así, y Mangeri no estaba mal de la cabeza. Es todo muy raro. Nunca se va a saber qué pasó".

En la misma línea, otra vecina, María, de 49 años, se refirió al encargado detenido como el "perejil" de la causa, alguien a quien se utiliza como pantalla para cubrir a otras personas, a "los peces gordos, que quedan impunes". La mujer dijo: "Siempre afirmé que Mangeri no tenía nada que ver".

Alicia, de 68 años, otra vecina, sostuvo: "Acá hubo tantas versiones que ya no sabemos. Pasaron demasiadas cosas". Aclaró que no cree que Mangeri sea el asesino. Y agregó que, luego del crimen, la familia de Ángeles Rawson se mudó y puso el departamento en alquiler.

Luis Balmaceda, de 65 años, hace 33 que es encargado de un edificio situado a 50 metros de donde trabajaba Mangeri. El hombre contó a LA NACION: "El padrastro [por Sergio Opatowski, la pareja de la madre de Ángeles] viene a veces y se queda un rato parado, con gorra y anteojos, para que no lo reconozcan. A veces se sienta a tomar algo en el bar de la esquina. Y luego se va".

A 30 metros de donde vivía Ángeles, Juan Moya, de 43 años, trabaja de mozo en un bar. El hombre relató anécdotas de la adolescente y se conmovió al recordarla: "Me duele, te digo de verdad, me duele no saber la verdad. Espero que ahora se sepa".

Casi todas las personas consultadas por LA NACION dijeron que el miércoles próximo, cuando comience el juicio oral donde Mangeri está acusado del homicidio de Ángeles, se empezará a saber la verdad. "Seguiremos el tema", dijo un vecino. Y explicó que, tras el asesinato, cambió la percepción que la gente tiene acerca del barrio, ya que "ahora todos asocian las calle Ravignani con Ángeles".

De todas maneras, la mayoría aseguró que desconfía de la Justicia. "Nadie puede saber qué pasó. Me da bronca que todo pueda quedar en la nada", aseguró Liliana, de 63 años.

Pasó de testigo a quedar preso

Fuente: Archivo

Jorge Mangeri, el encargado del edificio de Palermo donde vivía la víctima Ángeles Rawson, declaraba como testigo del homicidio cuando, ante la fiscal Paula Asaro, se quebró: "Soy el responsable del hecho de Ravignani 2360. Fui yo. Mi señora no tuvo nada que ver". En ese momento, se suspendió su testimonio y pocas horas después quedó detenido acusado del crimen de la adolescente.

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