
Violencia de género
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Miriam Puntonet y Victoria Arizaga Morel son la madre y la hermana de Candela Arizaga, la novia de Facundo Moyano, respectivamente. Hoy declararon como testigos en la causa donde el sindicalista y exdiputado nacional está imputado por lesiones leves y privación ilegal de la libertad en un contexto de violencia de género y se refirieron a lo que conocían de cómo era la relación de pareja. “Nunca” vieron “nada raro”, coincidieron.
Puntonet y Arizaga Morel declararon por Zoom ante la fiscal Florencia Nocerez, a cargo de la investigación. La madre de la novia del sindicalista dijo que desde el verano sabía del vínculo de su hija con Moyano. Contó que solo una vez vio al exdiputado, el 14 de febrero pasado, cuando fue a cenar a su casa y después fueron a un recital en el estadio de River Plate.
“Nunca vi nada raro”, sostuvo la mujer. También dijo que Moyano le parecía “encantador”. Cuando la representante del Ministerio Público Fiscal le preguntó si conocía de alguna situación de violencia entre su hija y el novio, Puntonet respondió: “No, jamás. [Candela] siempre me habló bien de él”, dijo la madre de la joven, según pudo reconstruir LA NACION de fuentes al tanto de la declaración.
La hermana de Candela también utilizó la frase: “Nunca nada raro”. Agregó: “Me enteré [de la relación] desde el inicio, a principios de año. Yo a él no lo conocía, pero estaban juntos, siempre todo bien, nunca nada raro, ella contaba siempre que la relación estaba bien, nunca nada”.
La joven fue consultada sobre una publicación en Instagram del 4 de agosto pasado, cuando su hermana fue internada después de haber sido encontrada en Sucre y Virrey Vértiz, Belgrano, en un estado de excitación. Había escrito: “Estos son los políticos que eligen, los mismos que después hablan de los derechos de las mujeres”. Ese día Moyano estuvo preso hasta que le tomaron declaración.

Entonces explicó que escribió el posteo en un estado de enojo. “Puse eso como pude haber puesto de cualquiera en general, no algo de Moyano en particular”, dijo.
En forma presencial declaró Nicole Bizzozero, una amiga de Arizaga. “Ella [Candela] nunca me dijo nada. Peleas, como boludeces de una pareja normal, nada que me llame la atención para ponerme en alerta como amiga. En esos encuentros el vínculo era normal. Se llevaban bien como cualquier pareja común y corriente. Facu [por Moyano] es súper charlatán, siempre que lo vi era estar charlando un montón, compartir ideas, pensamientos, todo dentro de lo normal”, afirmó la testigo, dijeron fuentes del caso.

Moyano es defendido por los abogados Alfredo Gascón y Miguel Molina.
La madrugada del 4 de este mes, después de una serie de llamadas al número de emergencias 911, personal de la Policía de la Ciudad interceptó a la pareja en Sucre y Virrey Vértiz. Arizaga fue trasladada al Hospital Pirovano y Moyano, a una comisaría de la fuerza de seguridad porteña.
“Quiero decir que mi vínculo con Candela, mi novia, siempre fue amoroso, afectivo; nunca hubo ningún tipo de tensión y menos agresión física o verbal. Y tampoco el día de la imputación de los hechos hubo impedimento de que saliera o entrara del departamento”, afirmó Moyano ese mismo día ante el auxiliar fiscal Julián Pistone, que tuvo en un primer momento la causa a su cargo, hasta que el expediente pasó a una fiscalía especializada en violencia de género.
Tras la audiencia de imputación, Moyano recuperó la libertad. Pero se le impuso una serie de restricciones, entre ellas, la prohibición de acercarse a la víctima.
Entre los testigos que ya declararon ante la fiscal del caso se encuentra el oficial inspector de la Policía de la Ciudad Matías Ríos, quien el 4 de este mes firmó el acta que dio origen a la investigación que derivó en la detención e imputación de Moyano.
En esa acta, Ríos asentó que Arizaga, de 23 años, le había dicho que había sido golpeada y encerrada por su novio.
“Fui desplazado por una llamada al 911 por una paciente con ataque cardíaco. Mientras me desplazaba, observé que por la avenida del Libertador y La Pampa, en dirección a Sucre, corría una mujer en baby doll rojo solicitando auxilio a viva voz, y que detrás de ella corría un masculino, logrando la detención de ambos en Sucre y Virrey Vértiz. Respecto de los hechos, la mujer manifestó ser la novia del masculino, agregando que mientras estaba en su domicilio particular fue golpeada. A la vez que dicho sujeto la mantuvo en la finca contra su voluntad, razón por la que aprovechó una oportunidad para salir en busca de ayuda”, escribió el uniformado, según consta en el sumario policial al que tuvo acceso LA NACION.
En su declaración, bajo juramento de decir la verdad, Ríos dijo que no vio lesiones visibles en Arizaga, según explicaron fuentes al tanto de la testimonial.
“Dijo no haber declarado bajo juramento la mañana del 4 de agosto respecto de los supuestos dichos de Candela al momento del brote porque ‘eso está en el acta y no en mi declaración; como estaba en el acta no lo puse, porque ya estaba ahí y para no ser repetitivo’”.




