
Violencia de género
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SANTIAGO DEL ESTERO.- Horas después de salir de la cárcel, donde estuvo dos días detenido por una denuncia de violencia de género presentada por su ex esposa, un comisario mayor retirado asesinó a la mujer, a dos hermanos de ella e hirió de gravedad a otro familiar. Luego de atrincherarse y enfrentarse con un grupo de policías, se suicidó de un tiro en la cabeza.
La masacre que conmocionó a la sociedad local ocurrió ayer, minutos después del mediodía, en una vivienda de la calle 3, del Barrio San Fernando, en la ciudad de La Banda, situada a siete kilómetros de la capital provincial.
Según relató Mario Oanesian, el único sobreviviente del sangriento episodio, el comisario mayor retirado Ricardo Díaz, de 53 años, irrumpió en la vivienda y, a sangre fría, abrió fuego contra las cuatro personas que estaban en el lugar.
Primero, mató a su ex mujer, Silvina Santillán, de 36, quien recibió un tiro en el pecho que le provocó la muerte en el acto. Al hermano de Silvina, Diego, lo mató de tres balazos.
Cecilia, otra de las hermanas de Silvina que estaba en la casa, recibió seis disparos de Díaz. Quedó herida de gravedad y fue trasladada al hospital regional, donde falleció.
El cuarto herido y único sobreviviente fue el mencionado Oanesian, pareja de Cecilia, quien a pesar de recibir tres disparos en distintas partes del cuerpo pudo sobrevivir, quedó fuera de peligro y relató todo lo sucedido a la policía.
Luego de concretar la masacre, Díaz huyó de la casa en un Renault Clio blanco. Dos horas después, los policías lo encontraron en una vivienda del Barrio Huaico Hondo de la capital provincial, donde se atrincheró y disparó contra los uniformados que rodearon la vivienda.
Los negociadores de la policía le insistían a Díaz con que se entregara. Intentó huir, pero cuando advirtió que estaba rodeado y que no podía avanzar con su auto, paró frente a una parroquia y se pegó un tiro en la cabeza. El hecho causó consternación en la policía santiagueña debido a que Silvina Santillán era cabo en la División Criminalística.
Según fuentes policiales, Díaz tenía una orden de restricción para acercarse al hogar y múltiples denuncias de su ex esposa por violencia de género. La última, hace una semana. Sin embargo, anteayer el comisario mayor recuperó su libertad, luego de haber pasado 48 horas detenido.
La última denuncia había sido radicada por los hermanos de Silvina, cansados de los malos tratos y golpes del comisario mayor hacia su hermana, razón por la cual los investigadores especulan con la premeditación del crimen y con que Díaz sabía que en ese horario encontraría no sólo a Silvina sino también a sus ex cuñados.
Según los familiares de las víctimas, Díaz y Santillán tenían dos hijos, de 7 y 8 años. Ambos estaban en la casa en el momento de la masacre y se salvaron de milagro. Uno de ellos alertó a un vecino para que llamara a la policía.




