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Secuestros: cómo operan las bandas que cometieron 71 hechos en lo que va del año

Tienen equipos para escuchar a la policía y hablan como si fueran policías; el hecho comienza con el robo de un auto, pero si el dueño tiene una buena posición económica deriva en una entradera o piden rescate; aplican violencia física y psicológica, y cobran en dinero y en armas
Gustavo Carabajal
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3 de agosto de 2014  

Eligen a sus víctimas por la calidad de los automóviles en los que circulan. Cuentan con una logística dinámica para mantenerlas cautivas y evitar los rastreos de las llamadas extorsivas. No usan lugares fijos para llevar a las víctimas sino que las cambian de vehículos y las tienen siempre en movimiento. Escuchan la frecuencia policial y se hacen pasar por uniformados. En lugar de hacer un secuestro largo, prefieren hacer varios, pero cortos, debido a que representa menor riesgo y dinero rápido y seguro. Están acostumbrados a improvisar sobre la marcha.

Así operan hoy las bandas que fueron responsables de la mayoría de los 71 secuestros exprés registrados en lo que va de este año en el oeste del conurbano.

A estas características hay que sumarles el hecho de que estas bandas se acostumbraron a improvisar. Tal como se advirtió en el caso del secuestro de Segundo, el padre del futbolista Carlos Tevez, ocurrido el martes pasado. Si les gusta el automóvil que vieron le cortan el paso. Entonces, si advierten que el dueño del vehículo tiene una buena posición económica lo obligan a ir a la casa para concretar una entradera o piden rescate a algún familiar.

Aunque hubo casos en los que hicieron las dos cosas al mismo tiempo. Esta circunstancia se presentó el 17 de mayo de 2013. Una mujer y su hijo circulaban en un Volkswagen Vento, en Morón. Al llegar a la esquina de Santa Fe y Boatti fueron interceptados por cuatro delincuentes armados que iban en un Honda Civic. A la mujer la subieron al Honda y la obligaron a ir a la casa, donde le hicieron una entradera y al hijo lo subieron a un Volkswagen Fox negro y le exigieron que llamara a un amigo para que pagara un rescate de $ 20.000. El dinero fue entregado de auto a auto a pocas cuadras de la villa La Candela, en la esquina de Don Bosco y French, en Morón.

La banda que cometió este secuestro fue desbaratada hace pocos meses, a partir de una investigación encarada por el fiscal federal de Morón Sebastián Basso, quien pidió el juicio oral para seis integrantes del grupo delictivo.

Si bien los seis imputados están presos, acusados de haber cometido por lo menos ocho secuestros, la metodología aplicada por esta banda no difiere de la forma en que operan los grupos que fueron responsables de los 71 episodios registrados en lo que va de este año, entre los que figura el caso del padre del futbolista de Juventus.

Cada vez más secuestros

En este detalle se fundó la preocupación de los funcionarios con jurisdicción en la zona. A pesar de que metieron presos a seis delincuentes que durante 2013 cometieron por lo menos ocho de los 51 secuestros denunciados, este año los hechos recrudecieron .

Por tal motivo, entre los investigadores judiciales y policiales no descartan la posibilidad de que algunos de los prófugos de la banda que integraban, entre otros: Jonathan Adrián Bogado, Claudio David Verón, Emanuel Adrián Cabrera, Adrián Alejandro Gamarra, Adrián Maximiliano López y Daniel Alberto Daglio, hubieran formado nuevos grupos que siguieron cometiendo secuestros.

Además de la capacidad para improvisar y modificar un hecho que comenzó como el robo de un automóvil en un secuestro o una entradera existe otro detalle que constituye un elemento que aglutina a todas las bandas: los testigos coincidieron en que los delincuentes utilizaron equipos para escuchar las comunicaciones de la policía.

"Tenemos paseando a tu marido. Hay dos opciones: entregas los 30.000 dólares o lo llevamos un mes a la Carlos Gardel", amenazó un secuestrador a la esposa del hombre que fue tomado cautivo cuando iba a trabajar en la esquina de Flora y Luis Viale, en Morón. Eran las 6.10 cuando la mujer recibió el llamado extorsivo. Una hora después, la señora llevó 5000 pesos y las alianzas de oro a la zona de la villa La Candela y los secuestradores liberaron a su marido.

"Nosotros estamos trabajando. A vos tenemos que matarte. Ésa es la orden", le advirtieron los secuestradores a uno de los gerentes de una empresa de alimentos que interceptaron en Haedo.

Otra víctima afirmó que uno de los secuestradores le decía que "tenían la zona liberada y que habían arreglado con un comisario...".

En tanto que otro vecino de Morón, al que secuestraron en la esquina de Julián Pérez y Castelli, de esa ciudad, recordó que le pidió a su hermano que reuniera 10.000 o 15.000 pesos. Pero los delincuentes se enfurecieron, le reclamaron más dinero y lo amenazaron con que lo llevarían a la villa y le cortarían un dedo.

Entonces, le pidió a su hermano que consiguiera $ 30.000. El pago se hizo de auto a auto, en Haedo. A pesar de haber pagado, los secuestradores le pidieron que juntara $ 100.000. Luego de tenerlo cautivo en un automóvil que circuló por Rivadavia, Don Bosco, Pueyrredón y Agüero, en Morón, lo liberaron.

Los delincuentes recibían dinero u objetos de valor para liberar a una víctima. En uno de los secuestros cobraron efectivo y dos pistolas calibre 9 mm, una de esas armas fue hallada en poder del mencionado Bogado cuando fue apresado, luego de enfrentarse a la policía.

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