
Acusan a dos policías de planear el asalto y causar la masacre
Son de la Departamental San Nicolás
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ROSARIO.- Ayer por la tarde, el juicio oral por la masacre de Villa Ramallo tuvo un giro inesperado.
Cuando nadie lo esperaba, Carlos Sebastián Martínez, uno de los asaltantes que sobrevivieron al asalto del Banco Nación, reveló que el comisario Juan Carlos Maldonado y el oficial Miguel Paolini, ambos pertenecientes de la Jefatura Departamental de San Nicolás, les habían facilitado información, armas y equipos de comunicación para el asalto.
Asimismo, Martínez deslizó que la represión policial que provocó la muerte del gerente de la sucursal bancaria, Carlos Cháves, y del contador Carlos Santillán, dos de los tres rehenes que los delincuentes se llevaban durante su fallido intento de fuga, y de su cómplice Javier "Pata" Hernández, tuvo como única finalidad "encubrir la participación que la policía bonaerense había tenido en el asalto".
Martínez tomó por sorpresa a los asistentes a la última sesión del juicio oral que el Tribunal Federal Oral N° 1 impulsa por el asalto con toma de rehenes registrado el 16 de septiembre de 1999 en la localidad bonaerense de Villa Ramallo cuando, tras una breve consulta con su defensor, doctor Juan Alejandro Luciano, pidió una ampliación de declaración indagatoria.
Reconocimientos de armas
En primer lugar solicitó hacer un reconocimiento de una de las armas secuestradas por la policía en el interior del automóvil VW Polo verde en el que la banda había intentado huir del banco. Se trata de una pistola calibre 45, que supuestamente habría sido usada por Martín "Tito" Saldaña, el asaltante que después de sobrevivir a la lluvia de balas policiales apareció ahorcado en un cabozo de la comisaría de Villa Ramallo.
Luego de examinarla, Martínez aseguró que no se trataba del arma usada por Saldaña y que la reconoció porque la que llevaba su cómplice tenía cromada la corredera, que ésta no los tenía. Es más, para ratificar su declaración, enfatizó que la pistola secuestrada no había sido usada por ninguno de los asaltantes ni había estado en el interior del banco.
Acusan a dos policías
Sin embargo, sus revelaciones no se quedaron ahí, con la voz frágil por los nervios, Martínez relató que el robo a la sucursal San Nicolás del Banco de la Nación se lo había "entregado" a Saldaña el comisario Juan Carlos Maldonado y el oficial Miguel "Canario" Paolini, quienes no sólo le habían proporcionado información para cometer el asalto, sino también una pistola calibre 45 y un handy.
Martinez señaló que cuando estaba en el banco, Saldaña le dijo que había sido un error haber aceptado el arma que le entregó Maldonado y, al ver el despliegue policial, comentó: "El Canario nos falló". Su declaración echó luz sobre las sospechas que, desde un primer momento, ensombreció la causa: la posibilidad de que hubiera existido complicidad policial para comenter el crimen.
Ni bien Martínez volvió al banquillo de los acusados, la sala sufrió un nuevo sacudón. Fernando Céspedes pidió a declarar, y, en tono pausado, aseguró que todo lo que Martínez acababa de decir se lo había contado cuando estuvieron detenidos juntos y que si no lo había hablado hasta ahora era simplemente porque no quería comprometerlo.
Ante las revelaciones realizadas por Martínez y Céspedes, el Tribunal Oral Federal N° 1, integrado por los magistrados Santiago Harte, Omar Paulucci y Laura Inés Cosidoy, resolvieron remitir las actuaciones al juez federal Carlos Villafuerte Ruzo, a fin de que las agregue a la investigación que lleva adelante para dilucidar las razones de la represión policial que desencadenó la llamada masacre de Villa Ramallo.



