
Alertan sobre una planta tóxica
Juan había pasado la noche con tres amigos. Al llegar a su casa, los padres vieron que no podía coordinar los movimientos. Unas horas más tarde, observaron que los síntomas se agravaban.
En ese momento, sospecharon que no estaban frente a una borrachera común y corriente. Decidieron que debían llevarlo al hospital, y así sucedió. La madrugada del 4 de marzo de 1998, Juan ingresó en la guardia del Hospital Francés con taquicardia y arritmia.
Juan decía que podía ver arañas y serpientes caminando sobre su cuerpo y los de quienes lo estaban atendiendo. Los médicos sospecharon que había consumido algún alucinógeno como cocaína o ácido lisérgico.
En la consulta, los padres respondieron que Juan sólo se emborrachaba "de vez en cuando, como cualquier chico de su edad". Pronto averiguarían que Juan y sus amigos habían pasado parte de la noche tomando té de floripondio.
"El floripondio -Datura stramonium es su nombre científico- es una planta con fuerte poder alucinógeno y que está al alcance de cualquiera, porque se la encuentra creciendo en la vía pública", afirmó el doctor Gerardo Baré, jefe de clínica del Hospital Francés.
"Todas las partes de la planta son tóxicas y pueden causar la muerte del consumidor. La mayor concentración de sustancias alucinógenas está en las semillas", continuó Baré.
La Nación consultó al ombudsman de Vicente López, Carlos Constenla, quien informó:"Cuando comprobamos que esta planta crecía en la vía pública, decidimos encarar los estudios para verificar su toxicidad. Si comprobamos que es alta, intentaremos retirar las plantas. Ojalá que se logre erradicarla de todas partes, porque no crece sólo acá, la vimos en otros partidos y en la Capital Federal también".
Esta herbácea contiene gran cantidad de sustancias químicas, entre ellas atropina, hioscamina y escopolamina, que afectan el sistema nervioso central.
Como es una planta muy vistosa, la gente la cultiva como ornamental, muchas veces sin conocer el riesgo que correría en caso de ingerirla. Algunos vecinos de Vicente López se mostraron sorprendidos al saber qué clase de planta tenían en la vereda.
En un recorrido, La Nación pudo comprobar su presencia en las veredas de Vicente López. "Hace unos años compré tierra en el supermercado para rellenar el cantero de la vereda. Y, a los pocos meses, me había crecido esta planta", afirmó Beatriz, una vecina que vive frente a la residencia de Olivos y que se mostró muy sorprendida por las propiedades de la planta que adorna la acera de su casa.
El floripondio es muy conocido en los Estados Unidos, donde en los últimos años se incrementó el número de casos de intoxicación intencional. La edad promedio de los atendidos por consumo de la planta es de 19 años.
En la Argentina, el consumo no está tan difundido. Sin embargo, se ha visto a grupos de jóvenes extrayendo partes de esta planta, presumiblemente para preparar la infusión que los haga volar. "Varias veces vi que, por la noche, grupos de 3 o 4 chicos arrancaban las hojas de estas plantas. Pero la verdad es que no sé para qué las quieren", relató una vecina de Olivos que prefirió mantener la reserva de sus datos.
En enero de 1997, Máximo Tamburini murió en Punta del Este luego de una noche consumiendo marihuana y té de floripondio. "El consumo existe, aunque no está demasiado difundido. Sin embargo, mucha gente sabe qué efectos tiene y cómo prepararlo", dijo Baré. El té no es la única manera en que se puede preparar. También es posible hacer una pasta para aplicar sobre la piel, se puede fumar e, incluso, comer.





