Ardió una fábrica en Tigre
Se produjo una serie de explosiones en una planta de productos químicos
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La tranquilidad de los vecinos del partido de Tigre, en el norte del Gran Buenos Aires, se vio sacudida ayer por la tarde cuando se produjo una fuerte explosión en una planta de productos químicos, que terminó consumida por el fuego.
El incendio, iniciado a las 18.30, aparentemente por un cortocircuito en el cableado eléctrico, fue finalmente controlado alrededor de las 21 gracias al trabajo de más de 20 dotaciones de bomberos provenientes de Tigre, Escobar, Garín y una brigada especial de La Matanza.
Al cierre de esta edición no se había informado oficialmente que hubieran víctimas fatales por el siniestro. No obstante, algunas versiones indicaban que había un operario de la planta que estaba desaparecido.
En los primeros instantes del siniestro se produjeron fuertes detonaciones que aterrorizaron a los vecinos. Jorge Ramírez, cuya vivienda se encuentra a menos de 50 metros del depósito, oyó la primera explosión y se decidió:"Junté a mi familia y nos alejamos inmediatamente del lugar", confió.
El depósito de la empresa química Calegari contenía todo tipo de solventes, tinturas, ácidos y elementos tóxicos, elementos combustibles que, con la ayuda de los fuertes vientos, provocaron una rápida propagación de las llamas.
Una gigantesca nube de humo negro de un centenar de metros de altura podía divisarse a más de 10 kilómetros de distancia, a la vez que un poderoso olor inundaba la zona. Tres vehículos que estaban dentro del galpón situado en Santiago de Liniers y Esquiú fueron alcanzados por el fuego y terminaron completamente destruidos.
Así, era difícil anoche saber si entre los restos humeantes había alguna víctima del incendio.
Daniel González, jefe de Bomberos del partido de Escobar, no pudo confirmar una versión que señalaba la desaparición de uno de los operarios.
Al cierre de esta edición, los oficiales encargados del operativo confiaban en extinguir completamente el fuego para poder establecer fehacientemente si hubo víctimas.
Durante los trabajos para combatir las llamas varios bomberos debieron ser atendidos por principios de asfixia, aunque ninguno de ellos presentó lesiones de gravedad, según informo Federico Abete, secretario de Salud de José C. Paz, presente en el lugar.
A las 19, media hora después de la primera explosión, la policía organizó una evacuación preventiva de la zona y estableció un cerco de control en 400 metros a la redonda.
Hasta las 20.30, los más de 100 bomberos que combatían el fuego no podían acercarse a más de 100 metros del foco ígneo debido al intenso calor y por temor a nuevas explosiones de tambores que contenían elementos químicos.
El primer gran estallido fue seguido por otros de menor intensidad, que arrojaron tambores y tarros de pintura a varios cientos de metros del lugar, mientras que las llamas tomaron oficinas de la empresa Mediant SA Ingeniería Obras y Servicios, vecina de la primera.
El fiscal de instrucción de San Isidro, John Broyard, a cargo de la investigación del incendio, expresó anoche que todavía no se habían determinado las causas ni deslindado las responsabilidades de lo ocurrido.
Dicen que no hay riesgo de gases tóxicos
LA PLATA.- Según los primeros estudios realizados por un equipo de expertos enviados por el gobernador bonaerense, Carlos Ruckauf, no se detectó la presencia de gases tóxicos en el humo producido por el incendio de la fábrica de productos químicos Calegari, de Tigre.
El secretario de Medio Ambiente provincial, Ricardo Rodríguez, llegó hasta Santiago de Liniers y Esquiú acompañado por un equipo de expertos para verificar el eventual nivel tóxico de las emanaciones.
Según informó a La Nación la mencionada secretaría, Calegari es una fábrica dedicada a la producción de tinta flexográfica, utilizada para imprimir sobre superficies de goma o de plástico.
En los primeros análisis de aire, los especialistas de la Secretaría de Política Ambiental no hallaron gases tóxicos. A igual conclusión llegó Daniel González, jefe de Bomberos de Escobar y a cargo del operativo de extinción del fuego, que confió en que, al cierre de esta edición, no había peligro de derrame tóxico pues, aunque aún había llamas, el incendio ya estaba controlado.
Pánico en el norte del Gran Buenos Aires
Las llamas que consumieron la fábrica de tinta flexográfica Calegari podían verse a decenas de cuadras a la redonda. El intenso calor y las columnas de humo de las que emanaba un olor acre hicieron que la policía evacuase preventivamente a las familias de las casas aledañas, en un barrio residencial cerca del ramal Tigre de la Panamericana. Aunque se aseguró oficialmente que no había riesgo de contaminación con gases químicos, varios bomberos debieron ser atendidos por principios de asfixia antes de que el incendio fuese controlado.





