
Atacó el antavirus a un ex juez de Capital
Contagio: el ex magistrado Remigio González Moreno contrajo el mal en la localidad de El Bolsón cuando acudió al funeral de su suegra y su cuñado que murieron hace un mes y medio por esa enfermedad.
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El ex juez Remigio González Moreno fue internado ayer con los síntomas del hantavirus, el mal que transmite una especie de roedor denominada "colilargo" y que habita en la zona de El Bolsón, en la provincia de Río Negro.
Justamente fue en esa localidad donde el ex magistrado contrajo el mal. Hasta allí había viajado para asistir al funeral de su suegra y su cuñado, de apellido Nasiff, muertos por hantavirus, hace un mes y medio.
La empleada doméstica de la familia, Flora Carrimmán, murió días después en la Capital Federal por la misma enfermedad, según confirmaron en el Instituto de Virología Humana de Pergamino.
La seguidilla de enfermos por hantavirus, todos de la misma familia y contraídos en el mismo lugar, pone en duda la forma de contagio.
Los virólogos insisten en que la transmisión es a través de la inhalación de gases emanados por las heces y el orín de las ratas.
Víctimas
Hasta ayer, el número de muertos por la enfermedad ascendía a seis. Los casos reportados por los profesionales de todo el país desde 1992, año en que se detectó la enfermedad, son 25 de los cuales 14 fueron fatales.
La última víctima fue la periodista de Bariloche Isabel Moreiras, de 47 años. Ayer, fue internada en la misma ciudad una menor, de 15 años, que presentó los síntomas de la enfermedad, esto es, un estado febril agudo, dolores musculares, vómitos y fuertes dolores de cabeza.
El ex juez González Moreno padece el hantavirus
Estuvo en El Bolsón: así lo confirmaron sus familiares en la clínica Finochietto de esta Capital; hasta anoche, era asistido por un respirador.
Pruebas sanguíneas practicadas en el Instituto de Virología Humana de Pergamino, confirmaron que el ex juez Remigio González Moreno padece el hantavirus, según informaron a La Nación fuentes de la clínica donde está internado.
Con un síndrome febril, trastornos respiratorios y fuertes dolores musculares, el ex magistrado ingresó anteanoche en la clínica Finochietto, situada en Córdoba y Boulogne Sur Mer, del barrio porteño de Balvanera.
González Moreno, de 46 años, había viajado a El Bolsón para asistir al funeral de su suegra y su cuñada de apellido Nasiff, víctimas del hantavirus. Flora Carrimán, la empleada doméstica de la familia, murió en Buenos Aires pocos días después.
De allí que la aparición de los síntomas típicos de una gripe, preocuparon a los González Moreno, quienes consultaron el forma inmediata.
El director médico de la clínica, Aldo Ferrante, aseguró en la tarde de ayer que el estado del paciente era estable, estaba conciente y muy preocupado ante la posibilidad de haber contraído el mal.
Por la noche pudo saberse que el resultado del análisis sanguíneo de González Moreno confirmó las sospechas de todos: un nuevo caso de hantavirus.
Extremo cuidado
Desde su ingreso en la clínica, el ex juez fue internado en una sala individual y aquellos que lo tratan tienen la obligación de usar guantes y barbijo, detalle que resulta extraño ya que hasta el momento los facultativos insisten en que la transmisión no es de persona a persona.
"Hasta hoy sólo sabemos que la enfermedad se transmite por el contacto con los fluidos de los roedores de la zona de El Bolsón, pero igual deben extremarse los cuidados", expresó la jefa de infectología de la clínica, Liliana Clara, quien también se desempeña en el Hospital Italiano.
La madre y la esposa de González Moreno, quienes también estuvieron en El Bolsón, se presentaron en la clínica, donde se las examinó y se les extrajo sangre para analizar. Sin embargo, según se informó, no presentan síntomas de la enfermedad.
La doctora Clara explicó que sólo el 10 por ciento de las personas que toman contacto con las zonas donde habitan los roedores transmisores se contagian el virus.
Además, indicó que el índice de mortalidad de los infectados es actualmente del 60 por ciento.
En tanto, Ferrante dijo que González Moreno está recibiendo asistencia respiratoria y se le realizan controles periódicos de su presión sanguínea.
Las autoridades de la clínica dieron aviso del caso a la Ministerio de de Salud Pública y al Gobierno de la ciudad.
Desde la Comuna, se aclaró rápidamente que todos los casos de hantavirus que son asistidos en la ciudad son de personas que han viajado o provienen de las zonas endémicas del mal.
Liliana Clara recalcó también que únicamente los roedores rurales de las zonas donde se manifestó la enfermedad son los que excretan el virus. "Los ratones de ciudad no pueden transmitir el mal", aseguró.
No existe vacuna
La infectóloga recordó que aún no se ha conseguido dar con una vacuna para la enfermedad, que se manifiesta además en Atlanta, Estados Unidos, y en Corea, aunque en una versión más letal.
"En estos momentos, hay una droga en fase experimental que se llama Ribavirina, pero que no ha dado resultados contundentes", dijo
No hay campaña oficial
Según explicó a La Nación Isabel Miceli, a cargo del Departamento Red de Laboratorio de Salud de la Dirección de Epidemiología del Ministerio de Salud, "el período de incubación del hantavirus es amplio, puede oscilar entre los 4 y los 45 días, incluso puede llegar a los 60".
Consultada sobre las acciones que está llevando adelante el ministerio para combatir el mal, Miceli señaló que "ya se encargó un estudio epidemiológico de El Bolsón, para diagnosticar las características del desarrollo del virus y además, hay una epidemióloga haciendo un estudio retrospectivo".
Según aseguró la funcionaria, recién en unos días se enviará una comisión especial que analizará si la pesencia del hantavirus responde a características específicas de ese lugar o a algún hábito particular de las personas a las que afecta.
Cómo prevenir el mal
El director del Centro de Infectología de Buenos Aire, Horacio López, dijo que para combatir los roedores en zonas en las que se han manifestado casos de hantavirus es necesario poner en marcha inmediatamente, una combinación de estrategias de prevención:
- Inspección de la zona para detectar si se vive con ratas. Buscar rastros: eses, roeduras, madrigueras, manchas de orina, ruidos de roedores. Si se detectan estos rastros es porque hay más ratas en contacto con el hombre de las que debiera.
- Saneamiento: las ratas buscan comida y agua, si se quita estos elementos de su alcance disminuye su presencia.
- Se debe guardar los alimentos, incluso aquellos para animales.
- Tirar la basura en recipientes de plástico o metal para que no puedan ser destruídos por los roedores.
Además:
- Mantener el césped cortado al ras y evitar la vegetacióm frondosa.
- Sellar con material hasta las más pequeñas aberturas de las casas.
- Antes de barrer o aspirar un ambiente, mojar la superficie a limpiar para no mover posibles partículas de excrementos u orina de roedores que allí estuvieron.
- Lavar con agua y detergente los elementos infectados y luego enjuagarlos con lavandina.
- Uso de raticidas y tramperas.
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