
Buscan fotografías en el celular de Nora Dalmasso
Especulan con que el sospechoso habría quedado registrado
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RIO CUARTO (De un enviado especial).- "Ante la falta de un testigo directo que hubiera visto al último hombre que estuvo con Nora Dalmasso la noche en que la asesinaron, este homicidio sólo se podrá resolver por una suma de indicios", explicó uno de los jefes policiales a cargo de la investigación del asesinato ocurrido en el country Villa Golf de esta ciudad. Algunas de esas pistas pueden surgir de las comunicaciones telefónicas.
Sobre esa cuestión, ayer trascendió que una de las hipótesis que manejan los investigadores policiales sobre por qué el asesino de Dalmasso se llevó dos de los tres celulares de la víctima, es que en uno de los dos aparatos podrían haber quedado fotografías del homicida.
Esta presunción se fundó en el hecho de que los celulares modernos permiten registrar imágenes y guardarlas en la memoria.
Aunque si esas fotografías no se enviaron a través de la red, no podrían recuperarse debido a que sólo se almacenan en cada teléfono en particular.
Entrecruzamiento de llamadas
Además, los investigadores continuaron ayer con la búsqueda de otros indicios en el entrecruzamiento de 40.000 llamadas realizadas la madrugada del crimen, el 25 de noviembre último. Según fuentes de la investigación, esas comunicaciones corresponden a todos los teléfonos celulares y fijos de esta ciudad e incluyen llamadas realizadas por los usuarios que circulaban por la distintas rutas que la atraviesa. Algunos de los números de celulares que aparecen en los listados figuran entre los teléfonos que corresponden a llamadas entrantes registradas en las líneas de la víctima y que fueron realizadas por dos de los hombres que supuestamente estaban vinculados con Dalmasso.
Respecto de la línea de investigación que sigue la pista del asesino a través de los teléfonos, un grupo de técnicos de la policía cordobesa se abocó a la utilización de un sistema informático de entrecruzamiento similar al VAIC, empleado por la policía bonaerense, para tratar de encontrar vínculos entre esas comunicaciones y las líneas desde las que la víctima recibía o hacia llamadas.
Además, los técnicos intentan encontrar puntos de contacto entre esos teléfonos y los aparatos que estaban activados en las dos antenas que registraron el paso de uno de los dos celulares de la víctima.
Tal como adelantó LA NACION en su edición de ayer, dicho celular estuvo prendido cuarenta minutos después del momento en el que Dalmasso fue asesinada, según la hora estimada por los forenses.
Rastrean celulares
En su chalet del country Villa Golf, Dalmasso tenía tres teléfonos celulares. Uno de esos aparatos pertenecía a su hija, pero lo usaba la víctima porque la joven estaba de viaje en los Estados Unidos. El asesino se llevó dos de los celulares.
El tercer teléfono quedó debajo de un control remoto en la habitación del primer piso. Si bien no recibió llamadas, uno de esos aparatos estuvo prendido durante cuarenta minutos la mañana del 25 de noviembre, horas después de que mataran a Dalmasso.
Debido a que se trata de un aparato moderno, contaría con la tecnología que permite un seguimiento de acuerdo a la antena que se activa a su paso, según la zona en la que se encuentre el portador del celular.
Dos antenas, una situada en el área de influencia de Villa Golf y otra instalada a varias cuadras de la escena del crimen habrían registrado los movimientos del aparato hasta que el asesino lo apagó o lo destruyó.
La importancia de este rastreo, según dos especialistas en telecomunicaciones consultados por LA NACION, radica en que si se cruzaran la ubicación de ese aparato con las llamadas y las coordenadas de otros celulares activados a la misma hora y en las mismas antenas, se reduciría considerablemente el número de sospechosos, hasta encontrar alguno que registre comunicaciones con la víctima.





