
Casi una tragedia tras una maratón
Luego de la carrera, una ráfaga de viento volteó una torre de sonido, que cayó sobre los asistentes; dejó 11 heridos
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Era el final de una fiesta. Casi terminó en una tragedia. Once personas, entre ellas dos niños, sufrieron diversas heridas cuando una torre de sonido cayó sobre el público que asistía a la entrega de premios de una maratón en Palermo.
Ocurrió a las 10.40 en Figueroa Alcorta y Monroe, en el parque Tres de Febrero, en el que unos 7000 corredores habían participado de la cuarta edición de la maratón de la Universidad de Palermo, una competencia de 10 kilómetros y otra, participativa, de 4. Según informaron voceros de la casa de estudios, la caída de la torre de sonido fue consecuencia de una fuerte ráfaga de viento, como las registradas durante toda la jornada de ayer en la Capital.
Alberto Crescenti, director del SAME, señaló que como consecuencia del incidente hubo "once heridos en total", que fueron derivados a los hospitales Pirovano, Fernández y Rivadavia, y que otras dos personas fueron trasladadas a sanatorios privados. Anoche, permanecía internada con pronóstico reservado en el Sanatorio de la Trinidad de San Isidro una mujer, identificada por fuentes del Ministerio de Salud porteño como Ana María Vernet, que sufrió un traumatismo de cráneo al derrumbarse la torre de sonido.
Previamente, la mujer había sido sometida a una tomografía computada en el hospital Pirovano, que confirmó la gravedad de la lesión. Según los organizadores, Vernet había corrido la maratón.
Respecto de los niños lastimados, Crescenti señaló que son "un varón de diez años, que recuperó la conciencia en el Pirovano, y una nena de un año", que fue asistida en el hospital Fernández. Ambos, al igual que el resto de los heridos, con excepción de Vernet, estaban anoche fuera de peligro.
La maratón se había corrido desde las 9 en el parque Tres de Febrero, con circuitos de 4 kilómetros -participativo- y 10 kilómetros -competitivo-, con la organización de la Universidad de Palermo y el auspicio de una decena de empresas de marcas comerciales.
Ya antes del accidente, como prevención por la actividad deportiva, se había desplegado un servicio de tres ambulancias privadas y una carpa de asistencia médica.
Triste final de fiesta
La casa de estudios había preparado un final con shows en vivo, entrega de premios y sorpresas para los participantes de la carrera, a cargo de los conductores Cecilia Ruffa y Claudio Pérez.
Tras el lamentable episodio ocurrido al cierre del evento, la Universidad de Palermo señaló en un comunicado que el siniestro "fue causado por una fuerte ráfaga de viento, la que produjo la caída de una torre de sonido".
Según el relato de testigos, la torre se desplomó cuando culminaba el show en vivo. Aparentemente, según los relatos recogidos en el lugar, la estructura de caño estaba cubierta por banderas de la Universidad de Palermo, que se inflaron por el viento y provocaron la caída de la columna de sonido sobre los asistentes al espectáculo musical.
Cecilia, una de las corredoras, dijo: "No lo podíamos creer; estábamos distendidos, disfrutando de los festejos tras haber corrido los 10 kilómetros cuando, de repente, la torre de sonido se vino abajo y se vivió un momento de mucha angustia. En ese instante, los conductores comenzaron enérgicamente a pedir por micrófono la presencia del personal médico y la colaboración de los presentes en mantener la calma".
Otro participante, Pablo, describió: "Escuchábamos la banda cuando la torre se cayó sobre las personas que se encontraban al lado del escenario. El problema fueron las banderas, que embolsaron el viento".
Desde la Universidad de Palermo sostuvieron en el comunicado: "Nuestra comunidad universitaria está muy apesadumbrada por lo sucedido y pendiente de una pronta recuperación de las personas afectadas".




