
Causaron alarma dos incendios, en Flores y Palermo
Decenas de evacuados y ningún herido
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Momentos de temor e incertidumbre se vivieron anoche al desatarse simultáneamente dos incendios. Uno ocurrió en un aserradero del barrio de Flores y el restante tuvo lugar en una casa de dos plantas en Palermo. En ambos casos decenas de vecinos fueron evacuados y se instaló una guardia de emergencia en un geriátrico situado a pocos metros del comercio afectado, por si era necesario trasladar a las personas mayores.
El primer caso ocurrió en Flores, pasadas las 20, en Boyacá 140, entre las vías del ferrocarril Sarmiento y la calle Bacacay, a 150 metros de la avenida Rivadavia. Diez dotaciones de bomberos trabajaron anoche para controlar las llamas y evitar que se propagaran a las casas vecinas. El fuego comenzó por motivos que aún no han sido determinados en un local de diez metros de ancho por 80 que estaba con la persiana baja. El incendio arrasó un taller mecánico que está detrás del aserradero.
Todo fue controlado cerca de las 22 sin que se registraran víctimas, según informó la Policía Federal.
No obstante, unas diez ambulancias del Servicio de Atención Médica de Emergencia arribaron a la zona como parte del operativo.
Ante el temor de que se agravara la situación, personal de Defensa Civil acudió hasta la zona para colaborar con la policía en la tarea de evacuar y contener a los vecinos. El geriátrico Los Robles, en Boyacá 114, está justo frente al foco del incendio. Allí viven unas 20 personas mayores. Según informó a LA NACION el encargado del geriátrico, Jorge Pazos, se consideró que no había sido necesaria la evacuación.
"El jefe del operativo de bomberos nos dijo que por el momento no era necesario hacer salir a los abuelos, pero estamos listos para evacuar en cualquier momento si hace falta", dijo Pazos.
A los habitantes de las tres o cuatro casas que fueron evacuadas se les sumaron cientos de vecinos y curiosos que acudieron al lugar. Más allá del perímetro de seguridad que trazaron los bomberos, una multitud seguía los movimientos de los hombres con cascos blancos y rojos.
Vecinas en batón, gente abrigada a punto de irse a la cama, curiosos que se encontraban de paseo por el centro comercial de Flores, periodistas y evacuados rodeaban las vallas que cortaban la avenida Boyacá.
"Pasaba por acá y sentí una explosión muy fuerte. El tren que venía se detuvo porque las llamaradas ocupaban parte de las vías", relató Rodrigo García, que vive a una cuadra y justo pasaba por el lugar.
El segundo incendio ocurrió en Julián Alvarez y Mansilla, en Palermo. Se trata de una casa de dos plantas que fue completamente consumida por las llamas. Cuando comenzó el fuego, algunos de sus habitantes intentaron ponerse a salvo y se refugiaron en la terraza. Los bomberos debieron socorrerlos.
La de ayer fue una noche signada por el fuego. Otro incendio, aunque esta vez de menor magnitud y sin que se reportaran víctimas, se desató en una librería del barrio de Villa Urquiza situada en Alvarez Thomas y Blanco Encalada. Comenzó a la misma hora que el incendio en Flores, pero en esta oportunidad los bomberos lograron controlarlo en pocos minutos.



