Cayó un helicóptero militar en Palermo: diez muertos
La tragedia se produjo en el campo de polo; murieron altos oficiales argentinos y peruanos
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Diez personas, entre ellas altos oficiales militares argentinos y peruanos y sus esposas, murieron y cinco resultaron heridas cuando un helicóptero del Ejército Argentino se estrelló y ardió en llamas al tratar de aterrizar en emergencia, por un problema hidráulico, en el Campo Argentino de Polo en Palermo, hacia el cual se dirigía.
El accidente ocurrió alrededor de las 17.30 cuando el piloto del helicóptero Puma fuera de control hizo una brusca maniobra de descenso para intentar posarse en medio de la cancha de polo, lo que logró con un impacto demasiadofuerte. La máquina rebotó contra el piso, se partió en dos y estalló en llamas, según testigos. Una mujer declaró que hubo una explosión previa a la caída.
Cuatro de los muertos fueron un general de brigada y un coronel peruanos y sus respectivas esposas, quienes visitaban el país para participar de la Segunda Conferencia Bilateral de Estados Mayores del Perú y de la Argentina. La delegación peruana había sido invitada a un vuelo turístico al Delta del Tigre.
También fallecieron la cuñada del general Martín Balza, jefe del Ejército Argentino, Andrea Máspero de Serrano, y el general de brigada Juan Carlos Andreoli, interventor en Fabricaciones Militares. Los pilotos, capitanes Ricardo Robledo y Alfredo Pavese, resultaron heridos, así como otras tres personas que sufrieron graves quemaduras.
El presidente Carlos Menem suspendió el viaje previsto para hoy a Bariloche y asistirá al velatorio de las víctimas, cuya sede aún no fue fijada.
Tragedia en Palermo al caer un helicóptero
Accidente: entre las víctimas, cuatro peruanos y seis argentinos, está la cuñada del jefe del Ejército, general Martín Balza; hubo cinco heridos; se desconocen las causas.
Diez personas, cuatro peruanos y seis argentinos, entre ellos la cuñada del jefe del Ejército Argentino Martín Balza, murieron ayer al estrellarse el helicóptero que los transportaba en el Campo Argentino de Polo, situado en Avenida del Libertador y Dorrego.
Otros cinco pasajeros sufrieron heridas de distinta gravedad y tuvieron que ser internados en los hospitales Militar y del Quemado.
Las víctimas del accidente, ocurrido a las 17.20, eran militares de los ejércitos peruano y argentino que participaban de la conferencia bilateral de Estados Mayores.
La tragedia se produjo después que los militares y sus esposas abandonaron a bordo del helicóptero Puma la base de El Palomar, luego de asistir a un agasajo en honor de los invitados peruanos.
Los peritos todavía no pudieron establecer las causas del accidente, aunque no descartan la existencia de desperfectos técnicos que obligaron a los pilotos a realizar maniobras de emergencia.
A los diez minutos de ocurrido el hecho, el teniente general Balza llegó al lugar de la tragedia.
En principio, se especuló con que su presencia obedecía a una cuestión de solidaridad con las víctimas y sus familiares.
Murió la cuñada de Balza
Sin embargo, horas después se confirmó que la cuñada de Balza, Andrea Maspero de Serrano, y su concuñado, el mayor Antonio Serrano, integraban la lista de pasajeros del helicóptero. A las 20.30 se conoció la noticia del fallecimiento de la cuñada del jefe del Ejército, en tanto que el mayor Serrano tuvo que ser internado en grave estado en el hospital Militar junto con otros heridos.
Los testimonios recogidos en el lugar señalaron que el helicóptero se dirigía desde el Río de la Plata hacia el Campo de Polo y, cuando cruzaba la Avenida del Libertador, habría girado en el aire y se desplomó en el césped de la cancha N° 2.
Algunos vecinos dijeron que escucharon una explosión cuando la aeronave estaba aún en el aire. Segundos después del impacto hubo varios estallidos más.
Según una fuente del Ejército, estas explosiones se produjeron al estallar los tanques de combustible que habían sido reabastecidos antes de partir de El Palomar.
Se salvaron los pilotos
El helicóptero Puma 330 quedó partido en dos; por un lado, la cola con el rotor, y por otro el fuselaje envuelto en llamas, donde quedaron atrapados los cuerpos de las 10 víctimas. Sólo cinco tripulantes lograron escapar de ese infierno de fuego y metal retorcido: los dos pilotos y tres militares argentinos, un coronel, el mayor Serrano y un sargento ayudante.
Al mismo tiempo llegaron cuatro dotaciones de bomberos, que durante media hora combatieron las llamas.
Después del teniente general Martín Balza llegaron al Campo Argentino de Polo el ministro del Interior, Carlos Corach; el vicecanciller, Andrés Cisneros: el embajador del Perú, Alberto Ulloa, y el jefe de Gobierno de la Comuna, Fernando de la Rúa, que llegó acompañado por el secretario de Salud, Héctor Lombardo.
De la Rúa expresó: "vine a traer la solidaridad y el pesar por el grave accidente ocurrido, pero no encontré el general Balza. Sobre los heridos, sé que hay un capitán del Ejército en el Hospital del Quemado y que lo están operando porque tiene fracturas expuestas. Sobre cómo se produjo la tragedia no puedo decir nada porque no tengo mayores detalles".
Se hizo cargo de la investigación del accidente el juez federal Jorge Urso quien ordenó una serie de peritajes para determinar las causas que desencadenaron la tragedia. El reportero gráfico de la agencia de noticias DyN, Jorge Villarino, fue uno de los testigos de las primeras tareas de rescate debido a que fue llamado a colaborar por los peritos del Ejército porque no había ningún fotógrafo policial cerca.
Villarino relató que a menos de una hora de conocida la tragedia "había mucha confusión, pero yo pude ver tres cuerpos calcinados".
Vieron todo desde un balcón
"Apenas cayó, el helicóptero comenzó a incendiarse y ví a los dos pilotos que escapaban por la ventanilla. Uno de ellos caminó unos pasos a los tumbos, se dio vuelta, vio cómo ardía la máquina con toda la gente adentro y sólo atinó a agarrarse la cabeza y tirarse al suelo." Así comenzó su relato a La Nación Roberto Chiti, un vecino amante de la aviación, que presenció la tragedia desde el balcón del décimo piso de un edificio situado en la calle Arce, a pocos metros del Campo Argentino de Polo.
"Es frecuente -agregó- que helicópteros policiales o militares aterricen en la cancha N° 2. Justamente hoy, (por ayer) observé un par de veces a un Puma del tipo SA-330, del Ejército, que transportaba militares y civiles y que había despegado y aterrizado sin inconvenientes." Chiti no había notado nada extraño durante los aterrizajes del helicóptero militar hasta que llegó a Palermo por última vez.
"Estaba haciendo lentamente el último giro para bajar -continuó- a unos dos o tres metros de altura, no más, cuando en forma sorpresiva comenzó a hacer oscilaciones, perdió sustentación y cayó abruptamente contra el césped." Todavía conmocionado por lo que había visto, Chiti contó los momentos más trágicos del accidente: "No lo podía creer. Fue terrible. Parecía que todo ocurría en cámara lenta. Salieron los pilotos y después de que pasaran unos dos minutos salió un hombre vestido de verde con el cuerpo envuelto en llamas, mientras los primeros que se acercaron a socorrerlos trataban de apagar el fuego".
Y arriesgó su propia teoría acerca de lo sucedido: "Tiene que haber sido una maniobra errónea del piloto, porque el problema surgió cuando intentó girar para aterrizar".
En el mismo edificio de la calle Arce, Mercedes Llambi también pudo ver todo desde su balcón. "Tras la caída las aspas siguieron moviéndose durante medio minuto y se escucharon tres explosiones -aseguró-. A los pocos instantes sólo se veían cenizas".
Aún sin conocer el resultado de la tragedia, la mujer expresó esperanzada: "Todavía no lo puedo creer, espero que no haya muerto nadie".
Difundió el Ejército la nómina de las víctimas
Son diez: cuatro son peruanos y seis argentinos; entre los muertos hay cinco mujeres, todas esposas de militares argentinos y peruanos que habían compartido un asado en el Tigre.
A través de un comunicado, la oficina de prensa del Ejército lamentó el accidente sufrido ayer por el helicóptero de esa fuerza y dio a conocer el número de muertos. Bajo el título "Accidente de un helicóptero del Ejército", el comunicado oficial dice: "El Ejército Argentino lamenta informar que el helicóptero Puma que se accidentó en el campo argentino de polo de esta capital, produjo diez víctimas fatales y cinco heridos".
"En dicho helicóptero viajaba personal que formaba parte de la 11a. Conferencia bilateral de Estados Mayores Peruano Argentino".
Las víctimas "El listado del personal fallecido -dice el comunicado- es el siguiente: de la República del Perú, el general de brigada Hugo Soto Núñez y su señora esposa, doña Rosa Anselmi de Soto; coronel Federico Celi Febres y su señora esposa, doña Angela María Rodríguez de Celi Febres.
"Del Ejército Argentino: general de brigada Juan Carlos Andreoli y su señora esposa, doña Mercedes Judith López de Andreoli; coronel Rodolfo Antonio Aguilar, Rafael Alberto Peláez, y las señoras María Cristina Crespo de Lassaga y Andrea Máspero de Serrano."
Los heridos
El comunicado, firmado por el jefe de prensa del Ejército, coronel Eduardo Alfonso, finaliza con el listado de las víctimas, algunas de gravedad, que se salvaron del fatal accidente. "Se encuentra con heridas varias el siguiente personal: el coronel Marcelo Patricio Lassaga; el mayor Antonio Eduardo Serrano; el capitán Ricardo Robledo; el capitán Alfredo Pablo Pavese y el sargento ayudante y mecánico de aviación Miguel Clemente Godino." Robledo es piloto del Ejército y fue uno de los que pudo salir por sus propios medios del helicóptero que ardía en llamas.
Robledo y Pavese son pilotos del Ejército.
Tal vez, una falla mecánica
Fatalidad: un problema en el sistema hidráulico del helicóptero Puma habría ocasionado la tragedia; los pilotos eran experimentados
Tal vez una falla mecánica en el helicóptero Puma habría sido el desencadenante para que una visita de amistad y cooperación entre los ejércitos argentino y peruano se tiñera de dolor y muerte. Un contingente de oficiales jefes peruanos habrían sido invitados por su pares argentinos a recorrer las instalaciones del Colegio Militar de la Nación, en el Palomar
Dos anfitriones
El papel de principales anfitriones lo llevaron adelante el coronel Rodolfo Antonio Aguilar y el mayor Antonio Eduardo Serrano -concuñado del jefe del Ejército, teniente general Martín Balza-, quienes se habían desempeñado como agregados militares de nuestro país en el Perú, por lo que tenían un fluido trato con los visitantes. Tras recorrer las extensas instalaciones, todos habrían participado de un cálido almuerzo ofrecido por la dirección del propio Colegio Militar.
Dos helicópteros PUMA, del tipo 330 del Comando de Aviación de Ejército -de alta performance y que habían prestado servicios durante la Guerra de Malvinas- llevaron al contingente de regreso a la Capital Federal. Era el segundo vuelo que realizaban en el día.
Desde Palomar, la aeronave tuvo habilitada su ruta o corredor para llegar hasta la zona de Palermo. Pocos minutos antes de llegar a destino habrían comenzado las dificultades.
Dos probados pilotos
Una alta fuente militar confió a anoche a La Nación que los pilotos del helicóptero accidentado, los capitanes Ricardo Robledo y Alfredo Pavese, están entre los más experimentados de la fuerza. "Pudimos saber _dijo el informante- que cuando se acercaban al Campo Argentino de Polo, donde debían aterrizar, los pilotos advirtieron una falla del sistema hidráulico que los obligó a operar todos los controles en formal manual".
"Hicieron todo lo que pudieron"
Se agregó que la aeronave ,de origen francés, comenzó a perder rápidamente altura, circunstancia en que ambos pilotos comenzaron a luchar con los pedales y palancas para aumentar la velocidad del rotor principal, y así darle mayor sustentación a la máquina, cosa que lograron parcialmente hasta que comenzaron acercarse al césped de la cancha N° 2 de polo. "Hicieron todo lo que pudieron. Cuando estaban entre dos y tres metros de altura -agregó la fuente castrense- los pilotos no lograron dominar la caída, pero hicieron todo lo posible para que el helicóptero no cayera de costado, pues ello puede ocasionar la destrucción total del aparato. En parte, lo consiguieron, pues si no hubieran muerto todos".
Menem vio el humo del accidente
El presidente Carlos Menem decidió anoche suspender su viaje a Bariloche, donde clausuraría la II Conferencia de Ministros de Defensa de América, para asistir a los velatorios de los militares muertos ayer al caer e incendiarse un helicóptero del Ejército en el Campo Argentino de Polo, en Palermo. La decisión fue dada a conocer por fuentes gubernamentales, las que admitieron que el primer mandatario se sintió consternado por el episodio, ya que murieron el titular de Fabricaciones Militares, general de brigada Juan Carlos Andreoli, y la cuñada del titular del Ejército, Andrea Máspero de Serrano. Su marido, el mayor Antonio Eduardo Serrano, resultó herido. El militar había participado de las misiones de paz de las Naciones Unidas en Croacia..
El accidente prácticamente se produjo al mismo tiempo en que el avión privado que trasladó al Presidente y a su comitiva de regreso de Montevideo, aterrizaba en el sector militar del aeroparque metropolitano.
Los viajeros más curiosos que miraban por las ventanillas la aproximación a Buenos Aires se sorprendieron al ver la columna de fuego detrás del Hipódromo Argentino.
De inmediato, el jefe del Ejército, general Martín Balza, se preocupó porque sabía que un grupo de militares peruanos y argentinos, acompañados por sus esposas, iban a conocer el Delta del Paraná, como parte de una visita a nuestro país.
Apenas el avión aterrizó en el aeroparque metropolitano, el jefe del Estado fue informado del accidente y decidió que Balza y el ministro del Interior, Carlos Corach, se trasladaran al lugar y lo informaran telefónicamente.
Casi simultáneamente con las ambulancias, Balza y Corach llegaron al Campo de Polo. En el helicóptero oficial, en tanto, Menem partió a la residencia de Olivos para grabar el discurso en el que anunció la intervención de la Aduana.
En la Casa de Gobierno, los funcionarios se enteraron del episodio por los medios de comunicación. A pesar de tener agendada para las 18 una audiencia con el titular del bloque radical de Diputados, Federico Storani, y con sus pares Jesús Rodríguez, Gastón Mercado Luna y Mario Negri (de lo que se informa en la página 17), el ministro del Interior arribó a su despacho de la Casa Rosada poco después de las 18.40.
Anoche, aunque se había distribuido la agenda oficial de actividades de hoy, en la cual estaba previsto que Menem cerrara la cumbre de ministros de Defensa de América e inaugurara un busto de Juan Domingo Perón en la Escuela de Infantería de Montaña, se anunció que el Presidente iba a permanecer en Buenos Aires.
"Asistirá al velatorio de las víctimas de este accidente", fue la escueta explicación brindada, ya que en la sede del poder no pudieron confirmar el lugar en el que se levantaría la capilla ardiente.






