Cinco detenidos en España

En Madrid no dejaron salir del aeropuerto a tres argentinos recién llegados Se comunicaron con LA NACION para denunciar sus casos No les dieron explicaciones y están recluidos en Barajas Hoy podría haber novedades con los ilegales en Tenerife
Silvia Pisani
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26 de febrero de 2004  

MADRID.- Anoche eran al menos cinco los argentinos privados de su libertad en España, luego de que se registraron tres nuevos casos de detención y rechazo en el aeropuerto madrileño de Barajas.

Esos tres nuevos episodios, que parecen contradecir el supuesto acuerdo con España anunciado hace una semana por el canciller Rafael Bielsa, se suman a los dos trabajadores argentinos que fueron apresados en Tenerife por no tener papeles en regla, que hoy cumplen su decimoquinto día de confinamiento, a pesar de los reclamos del ministro de Relaciones Exteriores para lograr que los liberen.

Volvían a trabajar

Dos de los tres argentinos retenidos en Barajas son también trabajadores indocumentados que, en su caso, viajaron a Buenos Aires por trámites vinculados con el blanqueo de su situación y fueron atrapados al regresar a España, según contaron a LA NACION.

Uno de ellos llevaba afincado cuatro años en Villalba, en las afueras de esta ciudad, y debía presentarse hoy de nuevo en su puesto de trabajo.

"En cuestión de horas perdí cuatro años de mi vida, un buen trabajo y la novia que quería. ¿Con qué derecho le pido que me espere? ¿Hasta cuándo tendrá que hacerlo? ¿Cuándo me dejarán entrar?", lloraba ayer Matías Thomas, un porteño de 26 años que aquí se ocupaba de tareas de mantenimiento y que antes, en Buenos Aires, trabajó en un estudio jurídico.

Llamaron pidiendo ayuda

A este joven le costaba entender por qué lo rechazaban con las tratativas bilaterales en marcha y si, además, tenía un buen trabajo y estaba afincado.

Al cierre de esta edición ninguno de los tres había tenido la suerte de que el canciller Bielsa se ocupara personalmente de ellos. De hecho, hasta que se contactaron con LA NACION ni siquiera pudieron llamar al consulado: no conocían el número de emergencias (900-720-668) y el cartel que lo informaba había desaparecido del aeropuerto, según ellos mismos contaron. "Por favor, ¿quién puede ayudarnos?", preguntaron.

Sus casos presentan una peculiaridad adicional: en lugar de ser reenviados a la Argentina en el mismo avión en el que llegaron, permanecerán dos o tres días en una sala de confinamiento en el aeropuerto de Barajas junto con otros cuarenta detenidos -hombres y mujeres- de diversas nacionalidades.

Carta de invitación

"Hay unas cuchetas para dormir, pero sigo sin entender por qué me hacen esto", dijo Héctor Fernando Bustos, un cordobés de 21 años a quien, sin éxito, lo fueron a buscar unos amigos a la sala de llegadas del aeropuerto.

"Están esperándome, pero no pueden hacer nada por mí. La policía dijo que es porque no traje una carta de invitación y porque me faltan 2000 dólares", informó.

Bustos había llegado ayer en el vuelo de Aerolíneas Argentinas y estará encerrado hasta mañana por la noche, según se le informó.

Además de Thomas, también Sergio, de 20 años, contó que había viajado para realizar en la Argentina los trámites para regularizar su situación.

"Vine en agosto último, en enero regresé a la Argentina con un contrato por avalar y hoy (por ayer), al regresar, me detuvieron en Migraciones. No sé para qué dicen que hagamos los trámites si igual no te dejan entrar", dijo.

En Tenerife

Anoche, en tanto, seguían detenidos en Tenerife el tandilense Mauricio Martínez Vulcano y el marplatense Pablo Luna, quienes trabajaban de albañiles en forma irregular.

El ministro Bielsa se interesó por ellos el domingo último y, según se informó, habló personalmente con el ministro de Interior español, Angel Acebes.

En medios diplomáticos argentinos se insiste en que no se trata de personas detenidas, puesto que no están en prisión. El abogado Carlos Slepoy recordó jurisprudencia española según la cual "no hay estados intermedios entre la libertad y la privación de la libertad".

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